txuyo
Admirador del brazo de Sune
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FAURIN YUNQUE DE PIEDRA EL COMIENZO.
Esta es la historia de un enano escudo nacido en la ciudad bastión y uno de los últimos reductos de su civilización que aún quedan en el antiguo sanathar, situada a menos de 2 millas bajo las montañas Omlarandín, en Tezhyr, se encuentra Iltkazar.
Iltkazar es llamada la ciudad de Mithril por sus legendarios herreros, la mayoría de los cuales trabajan en metales raros y mágicos. El mithril es el más común de ellos, pero otros aún más extraños también son empleados habitualmente. Minas ocultas en la Infraoscuridad próxima encierran un tesoro de hizagkuur, zardazil y otros raros minerales, y los enanos de Iltkazar dan buen uso a todos ellos. Hay que señalar que el dominio de la ciudad sobre el comercio de estos metales no depende sólo de mantener el control de sus fuentes; incluso aunque los enemigos de los enanos encontrasen estos depósitos, o descubrieran una fuente de esos metales en otra parte, el conocimiento de cómo fundirlas y trabajarlos para lograr el máximo efecto sólo es poseído por los herreros de Iltkazar.
Un liquen ligeramente brillante de un color azul-plateado ilumina desde el techo toda la ciudad, la cual se extiende a lo largo de decenas de cavernas conectadas por amplios túneles, que crean el efecto de una única y enorme cueva. El río Dhalnadar y su tributario, el Caucehóndo, se encuentran dentro de una de las cavernas centrales, proporcionando agua en abundancia. La ingeniería civil de la ciudad es una maravilla: el río cae unos 60', y fluye a través de la urbe, haciendo girar decenas de molinos de agua que impulsan cientos de máquinas a lo largo de todas las cuevas. El agua también abastece a todas y cada una de las casas mediante un intrincado sistema de acueductos.
Iltkazar es probablemente la ciudad mejor defendida de la Infraoscuridad. Cada una de sus tres entradas principales tiene nueve puertas, todas ellas de 10' cuadrados y 3' de grosor. Las primeras dos son de hierro sólido. Las seis siguientes están forradas de hierro con 2’’ de hizagkurr, y la última es de mithril puro, inmune a la magia.
Además, poderosas rejas bloquean todos los canales de agua que entran y salen de la ciudad. Estas defensas suelen estar reforzadas con conjuros de barrera de cuchillas, bola de fuego, exorcismo o palabra sagrada, que pueden ser desencadenados por los vigilantes que estén de guardia. Las runas que cubren las otras superficies de la caverna a intervalos de 25' normalmente contienen conjuros de fauces de piedra y rechazo, que alejan a las criaturas que excavan. Estas últimas runas son un rasgo único de Iltkazar, porque son desencadenadas por un sentido de la vibración innato en lugar de por la vista; por lo tanto, cualquier movimiento en un radio de 120' de ellas las activa.
Aquí creció y vivió durante parte de su tiempo el enano escudo Faurin Yunque de piedra, hijo de Grognar y Duerra.
Su padre Grognar es un afamado herrero de la ciudad además de un valioso guerrero el cual no duda en enfundarse su vieja armadura si la ciudad lo necesita. Grognar es un Ferviente seguidor de la doctrina del gran padre Moradin acudiendo cada poco al templo y honrando al gran padre con sus creaciones en la forja.
Su madre Duerra es una enana robusta tanto físicamente como de corazón, seguidora de Berronar, conocida por su arte en la cocina (en especial las chuletas al estilo de su madre, la abuela de Faurin) y por su carácter.
Ambos padres procuraron educar a su hijo lo mejor posible, mientras el padre le enseñaba a defenderse y el arte de la forja, su madre volcaba en el todo su conocimientos tanto de historia enana y valores morales.
Faurin paso su infancia entre la atenta mirada de sus padres mientras iba descubriendo que la vida no era lo que él veía en la ciudad, si no que había mucho mas afuera de ella. Poco a poco se iba haciendo mayor y sus pensamientos estaban cada vez más en el mundo de la superficie que en sus tareas de la mina y su familia, escuchando historias en las tabernas de enanos que salían para comerciar visitando ciudades humanas, elficas y se enfrentaban a orcos ,gigantes , trasgos y en raras ocasiones hasta dragones enormes. Poco a poco en su mente no hacia más que pensar en esas maravillas y aventuras que le podían esperar en el exterior. Aunque el pensase en salir no se olvidaba de su familia y de que sería de ella si él se va quien se encargaría de recoger mineral para su padre y de los recados de su madre además su familia no es que fuese una de las más ricas de la ciudad, más bien eran unos honrados enanos que procuraban ganarse la vida como meramente fuese posible. Así que cuando vio la oportunidad decidió acompañar a grupo de enanos a las tierras exteriores y una vez allí juro hacerse un enano respetable, sacar a su familia de la pobreza en la que vivía y algún día regresar.
Faurin acompaño al grupo de enanos por las profundidades de la tierra haciendo de protector de la caravana solo hasta que esta llegase a su destino, una vez llegaron a una aldea (Musgolito) al lado de un bosque (el bosque de tethyr) los enanos le pagaron por su servicio y con lo que consiguió compro víveres un arma, una armadura y tomo rumbo al norte. Tras varias semanas caminando y tras sufrir varios percances por el camino llego a una ciudad en la cual encontró gente de todas las razas a la cual llamaban la ciudad de la moneda y en la cual empezaria su nueva vida.
Esta es la historia de un enano escudo nacido en la ciudad bastión y uno de los últimos reductos de su civilización que aún quedan en el antiguo sanathar, situada a menos de 2 millas bajo las montañas Omlarandín, en Tezhyr, se encuentra Iltkazar.
Iltkazar es llamada la ciudad de Mithril por sus legendarios herreros, la mayoría de los cuales trabajan en metales raros y mágicos. El mithril es el más común de ellos, pero otros aún más extraños también son empleados habitualmente. Minas ocultas en la Infraoscuridad próxima encierran un tesoro de hizagkuur, zardazil y otros raros minerales, y los enanos de Iltkazar dan buen uso a todos ellos. Hay que señalar que el dominio de la ciudad sobre el comercio de estos metales no depende sólo de mantener el control de sus fuentes; incluso aunque los enemigos de los enanos encontrasen estos depósitos, o descubrieran una fuente de esos metales en otra parte, el conocimiento de cómo fundirlas y trabajarlos para lograr el máximo efecto sólo es poseído por los herreros de Iltkazar.
Un liquen ligeramente brillante de un color azul-plateado ilumina desde el techo toda la ciudad, la cual se extiende a lo largo de decenas de cavernas conectadas por amplios túneles, que crean el efecto de una única y enorme cueva. El río Dhalnadar y su tributario, el Caucehóndo, se encuentran dentro de una de las cavernas centrales, proporcionando agua en abundancia. La ingeniería civil de la ciudad es una maravilla: el río cae unos 60', y fluye a través de la urbe, haciendo girar decenas de molinos de agua que impulsan cientos de máquinas a lo largo de todas las cuevas. El agua también abastece a todas y cada una de las casas mediante un intrincado sistema de acueductos.
Iltkazar es probablemente la ciudad mejor defendida de la Infraoscuridad. Cada una de sus tres entradas principales tiene nueve puertas, todas ellas de 10' cuadrados y 3' de grosor. Las primeras dos son de hierro sólido. Las seis siguientes están forradas de hierro con 2’’ de hizagkurr, y la última es de mithril puro, inmune a la magia.
Además, poderosas rejas bloquean todos los canales de agua que entran y salen de la ciudad. Estas defensas suelen estar reforzadas con conjuros de barrera de cuchillas, bola de fuego, exorcismo o palabra sagrada, que pueden ser desencadenados por los vigilantes que estén de guardia. Las runas que cubren las otras superficies de la caverna a intervalos de 25' normalmente contienen conjuros de fauces de piedra y rechazo, que alejan a las criaturas que excavan. Estas últimas runas son un rasgo único de Iltkazar, porque son desencadenadas por un sentido de la vibración innato en lugar de por la vista; por lo tanto, cualquier movimiento en un radio de 120' de ellas las activa.
Aquí creció y vivió durante parte de su tiempo el enano escudo Faurin Yunque de piedra, hijo de Grognar y Duerra.
Su padre Grognar es un afamado herrero de la ciudad además de un valioso guerrero el cual no duda en enfundarse su vieja armadura si la ciudad lo necesita. Grognar es un Ferviente seguidor de la doctrina del gran padre Moradin acudiendo cada poco al templo y honrando al gran padre con sus creaciones en la forja.
Su madre Duerra es una enana robusta tanto físicamente como de corazón, seguidora de Berronar, conocida por su arte en la cocina (en especial las chuletas al estilo de su madre, la abuela de Faurin) y por su carácter.
Ambos padres procuraron educar a su hijo lo mejor posible, mientras el padre le enseñaba a defenderse y el arte de la forja, su madre volcaba en el todo su conocimientos tanto de historia enana y valores morales.
Faurin paso su infancia entre la atenta mirada de sus padres mientras iba descubriendo que la vida no era lo que él veía en la ciudad, si no que había mucho mas afuera de ella. Poco a poco se iba haciendo mayor y sus pensamientos estaban cada vez más en el mundo de la superficie que en sus tareas de la mina y su familia, escuchando historias en las tabernas de enanos que salían para comerciar visitando ciudades humanas, elficas y se enfrentaban a orcos ,gigantes , trasgos y en raras ocasiones hasta dragones enormes. Poco a poco en su mente no hacia más que pensar en esas maravillas y aventuras que le podían esperar en el exterior. Aunque el pensase en salir no se olvidaba de su familia y de que sería de ella si él se va quien se encargaría de recoger mineral para su padre y de los recados de su madre además su familia no es que fuese una de las más ricas de la ciudad, más bien eran unos honrados enanos que procuraban ganarse la vida como meramente fuese posible. Así que cuando vio la oportunidad decidió acompañar a grupo de enanos a las tierras exteriores y una vez allí juro hacerse un enano respetable, sacar a su familia de la pobreza en la que vivía y algún día regresar.
Faurin acompaño al grupo de enanos por las profundidades de la tierra haciendo de protector de la caravana solo hasta que esta llegase a su destino, una vez llegaron a una aldea (Musgolito) al lado de un bosque (el bosque de tethyr) los enanos le pagaron por su servicio y con lo que consiguió compro víveres un arma, una armadura y tomo rumbo al norte. Tras varias semanas caminando y tras sufrir varios percances por el camino llego a una ciudad en la cual encontró gente de todas las razas a la cual llamaban la ciudad de la moneda y en la cual empezaria su nueva vida.