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Historias de Neysa Brigthelm

Lilith

Pipa perdida de Duzdin
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UN PASADO, UN DESTINO

Dicen que el tiempo logra hacernos olvidar…
Y sin embargo, a pesar de los largos años que han pasado, aún sigo recordando…

El día amaneció cálido, tranquilo…
Los rayos de luz entraban como de costumbre por las rasgadas maderas que tapiaban la ventana del dormitorio donde mi hermano y yo descansábamos cada noche, aunque para cuando yo despertaba, el ya llevaba algunas horas en sus tareas.
Podía verlo cada mañana desde la ventana, junto a aquel amigo suyo que siempre lo acompañaba, siempre contando cada una de sus aventuras, siempre planeando algo nuevo que hacer… Se les veía tan felices…
Recuerdo el crujir de la madera conforme iba bajando descalza las escaleras que daban a la cocina, donde madre, desde temprano, comenzaba a preparar el plato que nos alimentaría después de la larga jornada de trabajo.
Lavé mi cara con agua fresca y como de costumbre ayudé a madre en las labores del hogar.
Era feliz a pesar de la monotonía de cada día, no necesitaba mas… no quería mas…


La puerta de madera que daba al exterior de la casa se abrió al cabo de unas horas, era padre, cargando con varios troncos de leña sobre su hombro diestro.
Corrí hacia el para recibirlo con un abrazo, siempre lo consideré una figura valiente, cariñosa, luchadora… Ni la edad parecía hacer mella en el, su cuerpo restaba tan fuerte como años atrás lo recordaba, tan solo sus cabellos algo canosos te hacían una idea de los años que podía tener.

Todo parecía un día como otro cualquiera en la ciudad de Imnescar, aunque algo enturbió la paz de aquel lugar…

El cantar de los pájaros fue callado por gritos de mujeres y niños..
Padre soltó de un golpe los troncos de leña, dejándolos caer pesadamente sobre el suelo y se encaminó a la puerta para ver que estaba pasando, quedé paralizada tras el, junto al marco de la puerta, aterrorizada ante lo que mis ojos contemplaron..
Unos seres que jamás creí que pudiesen existir aparecieron de la nada, arrasando con todo aquel que se anteponía a su paso…
La figura de uno de ellos avanzaba hacia nuestra casa, tan solo pude ver parte de ésta, sus músculos parecían atrofiados, putrefactos.. Sus ojos tan solo eran dos cuencas vacías…

-Neysa!! Corre hacía tu habitación! Corre hija!!


Solo los gritos de mi padre hicieron que pudiese reaccionar, corrí hacia la cocina y tomé la mano de mi madre para tirar de ella y llevarla conmigo hasta el dormitorio.
Un fuerte golpe se escuchó, como si de una puerta de madera acabase de caer contra el suelo con violencia.
Madre se abrazó a mi sollozando mientras yo escuchaba gritos de furia de padre y golpes que no sabía de donde provenían, aunque podía hacerme a la idea de que una de esas criaturas estaba luchando con mi padre…
Traté desesperadamente soltarme del abrazo de mi madre para ir a socorrerlo y aunque no lo conseguí, dudo que hubiese podido haberle ayudado a luchar contra aquella criatura..
Los golpes cesaron ,así como los gritos enfurecidos de mi padre…
Bajamos corriendo las escaleras al mismo tiempo que la figura de mi hermano asomaba por la puerta y frente a nosotros, tirado en el suelo, yacía mi padre con la cabeza de aquella extraña criatura ante sus pies..Había conseguido acabar con ella, había conseguido protegernos de ese ser, sin embargo, el cuerpo de mi padre estaba lleno de heridas..
Madre y yo corrimos hacia el para tratar de sanarlo con algunas vendas y hiervas curativas.
La guardia parecía tener ahora la situación controlada y todo parecía volver a la normalidad..las gentes volvieron a sus casas y de nuevo el silencio volvió a reinar sobre la tierra de Imnescar.
Hasta que el sol dio paso a la luna… Una luna extraña, cubierta de una neblina espesa, oscura cubrió la ciudad por unos instantes, hasta que todo quedó nuevamente iluminado, esta vez en sobremanera…
Una enorme bola de fuego aparecida de la nada arrasó con alguno de los soldados que aún vigilaban el lugar y al fondo.. Una figura huesuda, con ojos rojizos se alzaba a través de la niebla, portaba un báculo en una de sus manos y tras el.. Una multitud de aquellos seres que antes nos atacaban emergieron, dando paso a una nueva lucha, aunque esta vez los soldados parecieron perder el control de la situación…

Aguardábamos en casa con la esperanza de que todo aquello acabase hasta que, una de las paredes de nuestra casa fue destruida completamente, y tras la humareda que se formó, otras de esas figuras se abalanzaba sobre nosotros con la intención de acabar con nuestras vidas…

-Kheynan no!!!

Grité mientras mis ojos parecían salir de sus órbitas cuando vid a mi hermano abalanzarse sobre aquella criatura con el fin de defendernos, madre tomó mi mano para arrastrarme tras ella en busca de una vía de escape, en busca de que no viera aquello de seguro madre sabía que pasaría… Pero pude verlo… conforme corría miraba hacia atrás, sollozando y gritando desconsolada mientras veía como mi hermano era despedido por la ventana con fuerza y como mi padre luchaba muy malherido contra aquellas criaturas hasta que segundos después cayó al suelo…

Cerré los ojos con fuerza un instante y tras dejar escapar una lágrima, volví a mirar al camino que había hacia delante y corrí junto a mi madre huyendo de aquel lugar destrozado por las llamas, carente ya de vida… o de la poca que quedaba…



No recuerdo como ni cuanto tiempo tardamos en llegar a otra nueva ciudad…
En mi cabeza tan solo restaba aquella imagen de mi padre caído y de mi hermano despedido con fuerza por la ventana…


Durante largos años pensé que la vida de mi hermano había acabado junto a la de mi padre.
Hicimos una nueva vida en Cormyr, tratando de olvidar lo sucedido..tratando de seguir adelante como podíamos…
Trabajamos como mercaderes en aquella tierra durante algunos años hasta que por fin, llegó la noticia que tanto ansiábamos..Imnescar había sido reconstruida…
Volvimos al lugar del que tiempo atrás huimos y nos asentamos de nuevo allí…
Creía que no podría soportar el vivir de nuevo en aquel lugar, los fantasmas del pasado volvían cada día para recordarme que allí cayó mi padre…que allí cayó mi hermano….

Sin embargo…cuando ya creía que no podía mas, aquella figura de cabellos rubios, fuerte y de mirada tranquilizadora se cruzó conmigo en una de las calles de Imnescar…

-Kheynan…


Por un instante creí que tan solo se trataba de mi imaginación, que había enloquecído pero sus brazos apretando mi cuerpo me hicieron saber que realmente era el, que mi hermano estaba vivo, que había vuelto…
Pasó una temporada junto con madre y conmigo y luego de nuevo marchó hacia la ciudad de la moneda donde por aquel entonces formaba parte de una Orden con bastante renombre.
Aquello me dio fuerzas para seguir adelante y tras su marcha, my curiosidad aumentó…
Comencé a recopilar libros, historias o habladurías sobre las criaturas que tiempo atrás asaltaron nuestra ciudad… Lo que durante años traté de olvidar ahora parecía atraer concentración y dedicación…quise recordar,quise luchar contra aquello que tanto daño hizo a mi familia…
Hasta que una noche, tuve un sueño…
Podía ver mi propia figura en mitad de un cementerio desconocido,frente a un altar.
Aquellas mismas criaturas de las que tanto había estudiado avanzaban lentamente hacia mi pero ninguna de ellas lograba acercarse lo suficiente como para hacerme el menor de los daños..
De mis manos, una luz cegadora se desprendía,haciendo que aquellos seres cayesen uno a uno tras aquella explosión de luz… y tras ver sus cuerpos caídos ante mis pies, después de aquella explosión de luz.. pude oír un nombre… Kélemvor….



Al día siguiente, nada mas despertar,busqué información sobre aquel nombre y tras recopilar todo lo que necesitaba saber, di un beso a mi madre a modo de despedida,cogí todo cuanto necesitaba para el viaje y puse rumbo junto a unos mercaderes a la ciudad de la moneda: Athkala…

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PRUEBA DE FÉ.


Sus pasos la encaminaron hacia el Camposanto de la ciudad de la moneda…Casi sin saber como, llegó a aquel lugar, temido hasta ahora…
Sabía que debía ir, sabía que allí debía ser su prueba de fe, Sin embargo, nunca tuvo el valor de acercarse y a pesar de que cada noche volvía a repetirse aquel sueño, ah pesar de que sabía que no habría otro camino para ella no decidía el momento de encaminarse hacia el cementerio, donde el altar de Kélemvor yacía, donde el mismo Dios pondría a la joven Neysa a prueba…

Sin embargo, aquel DIA su corazón se armó de valor, no buscó a su hermano para una posible defensa, no buscó al Azote como instructor… Tan solo ella, Sin armas ni nada que la librara de una muerte que podría ser segura…

La tierra húmeda notaba cada paso con firmeza que ella davalas hojas secas se rasgaban en su lento caminar y a lo lejos aquellas criaturas que yacían firmes, seguras de que aquella joven sería su próxima e inminente victima…

Caminó hasta quedar frente al altar de Kélemvor,dio la espalda a aquellas criaturas que poco a poco iban acercándose, aunque esta vez no había cabida para el miedo, ni cabida para la desesperación de acabar como tantas familias acabaron tiempo atrás y que sus propios ojos pudieron contemplar…Esta vez solo estaba ella, solo estaba EL… Pasó su mano con firmeza y suavidad sobre aquel altar que siempre se dejaba ver en sus sueños, apretó con fuerza el medallón con el símbolo de Kélemvor que el Azote le dejó para aquella prueba….Las criaturas continuaban acercándose, Yaa apenas estaban a dos metros de la joven…Murmuró para sí palabras de fé,esperando…no…sabiendo que serían escuchadas por aquel que desde hacía tiempo la llamaba en sueños…
Cerró sus ojos cuando pudo notar como el aliento de aquellas criaturas rozaban su nuca…

-No existe el miedo…EL está aquí…

Murmuró para sí y se giró, plantando cara a aquellas criaturas, fijando sus azulados ojos en las cuencas vacías de los no muertos, estos abrieron sus esqueléticas mandíbulas y gritaron algo inteligible para ella,y acto seguido se abalanzaron para dar muerte a la joven clérigo, aun desconocedora de su gran don…
Pero no hubo dolor, ni hubo un solo rasguño, ni siquiera tuvo miedo esta vez…
Alzó su voz tanto como pudo, soltó el medallón de su mano libre y encaró ambas manos hacia aquellas criaturas con fuerza, con fe….

-KÉLEMVOR!!!

Los cuervos alzaron el vuelo, La tierra por un breve momento parecía temblar, solo aquel nombre se oyó en aquella noche en el camposanto de Ahtkatla…Y solo una gran explosión de luz lo iluminó por unos segundos…
Una luz blanca, cegadora para todo aquel que anduviese por allí…mortal para aquellos que con desesperación buscaban la muerte de la clérigo que sin temor, dejó escapar aquella luz de sus manos…Y,tal y como sucedía en sus sueños,la luz desapareció tras su estallido y aquellas criaturas restaban a sus pies,consumidas,solo cenizas….

Alzó su mirada al cielo, conocedora de que había pasado su prueba y tomó una gran bocanada de aire, ahora puro…para girarse luego de nuevo hacia el altar…
Su rostro no mostró felicidad, no sonrió, pues sabía que aquello era el comienzo de una eterna lucha, el comienzo de una nueva fe en la que sin duda ahora creía…
Un rayo de una luz dorada cayó del cielo hasta el altar, donde las manos de la joven Neysa yacían esperanzadas, otorgándole fuerza,valor…otorgandole los poderes de su Dios…



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TOCADA POR UN DIOS.


-No es este el lugar…

La esperanza de la joven Neysa desaparecía al completo cuando aquel al que tanto tiempo estuvo buscándole mostró el templo de Kélemvor..
Creyó que el altar que vió en sueños sería el mismo donde Inus la llevó, Sin embargo, ni por asomo se le parecía lo mas mínimo…Aquel era un templo cuidado,vigilado,donde muchos de sus fieles iban a orar a su señor, donde un sacerdote se encargaba de las tareas de aquel templo en la ciudad de Crimmor..Muy diferente era aquel altar que Neysa vió en sueños..Abandonado,en lugar donde las criaturas mas odiadas por la joven clérigo vagaban a su antojo, burlando aquel altar sagrado, donde ni sus fieles se atrevían a entrar…

Sus tres acompañantes,Inus,Kheynan e Iría, quedaron perplejos ante las palabras de Neysa,que parecía sumida en la desesperanza con sus ojos clavados en el altar del templo de Kélemvor.

-¿A que os referís señora?

Preguntó Inus con gesto serio y tranquilo, mirando fijamente a la joven dama como si quisiera ver mas allá de lo que se pudiese ver a simple vista.

-¿Puedo?

Señaló el altar y miró a Inus en busca del permiso necesario para acercarse al altar.
Éste asintió y caminó junto a Neysa hacia el altar, dejándola libre ante el para que pudiese expresarse o encontrar lo que buscaba.
La joven se posicionó frente al altar, pasando una de sus manos por el para acariciarlo en busca de una señal, una nueva visión tal vez..o algo que le hiciese saber que aquel era su lugar o que aquel sueño fuese mas que un simple sueño…
Tras unos momentos en sumo silencio, se giró con tristeza hacia su hermano para buscar su mirada,luego,volvió a mirar a Inus con gesto desconsolado,bajó su mirada y murmuró casi en un hilo de voz..

-Lamento haberos hecho perder el tiempo.. Espero continuéis con la gran labor que estáis haciendo por mucho tiempo y sabed que sois un ejemplo a seguir para muchos..

Sin mas, comenzó a bajar las escaleras tapiadas con una hermosa alfombra rojiza, dispuesta a abandonar avergonzada aquel lugar…

-Neysa…esperad por favor…

La joven dama se giró de nuevo con respeto y acompañó de nuevo a Inus hacia el altar.

-Arrodillaos ante la balanza y recordad… recordad….

Obedeció sin ningún tipo de queja e hizo todo cuanto el le dijo.
Se posicionó de rodillas ante la balanza que yacía encima del altar e Inus quedó en pie tras ella, dejando que sus pálidas manos marmóreas se posaran a ambos lados de su cabeza.

-Recordad….

Una cegadora luz blanquecina comenzó a desprenderse de las manos de Inus,ayudando con ello a que la joven Neysa pudiese volver a aquel sueño…
Nada parecía ocurrir fuera de lo normal, hasta que, el incienso que decoraba la gran sala comenzaba a crepitar, haciendo que todo el humo que desprendía se arremolinase en una misma zona sobre Neysa e Inus.El humo comenzó a tomar forma, al principio sin sentido y después el mismo sueño que Neysa tuvo se dibujó en el aire, como si de escenas seguidas una por una se tratase, pudieron todos vislumbrar el mismo sueño que la joven tuvo…

El humo mostraba un altar vacío, abandonado en medio de un Camposanto.
Ante el altar yacía Neysa,con gesto tranquilo a pesar que una decena de no muertos se acercaban cada vez mas a ella…Pero aquello que tiempo atrás la aterrorizó, ahora no parecía darle el mas mínimo temor…
Una luz cegadora se desprendió de las manos de Neysa cuando aquellas criaturas estaban a apenas un metro de ella y por consiguiente, del altar, y tras ello, todos los no muertos cayeron ante sus pies sin mayor dilación…



-Kélemvor…

Susurró Neysa que yacía con los ojos cerrados, sumida en aquel sueño de manera inconsciente…
Luego se alzó algo confusa y buscó la mirada de Inus,en busca de una respuesta.

-No cabe duda…Kélemvor os ha tocado.. Ahora debéis acudir a su llamada, en una luna restad en el altar que hay en el Camposanto de Athkala,tendrás una prueba de fé,se fuerte pues será dura..Guardad esto y haced uso de el cuando creáis que es el momento…

Le entregó un medallón con el símbolo de su Dios y la despidió.

La esperanza volvía de nuevo a la joven clériga,aún confusa y con mucho que aprender, un camino repleto de obstáculos que seguro tendría, difícil ..un camino que debía hacer ella sola y aunque temiera no ser todo lo que Kélemvor esperaba de ella, tenía Fe.



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Receta de Noctis
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719
Vaya currazo de historia y vaya trauma de vida pasada. NO me extraña que le pueda salir una vena de loca de cuando en cuando jeje...

Enhorabuena y no dejes de escribir que yo aunque sea por partes y días, lo iré leyendo todo
 
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