Nos encontrábamos buscando en las bibliotecas de Suldanessellar hayando información sobre la infraoscuridad para escribir mi libro y enfrentarnos mejor a sus oscuras cavernas y nuestros terribles enemigos, los hijos de Lolth.
Tras muchas horas de búsqueda, encontré información sobre la entrada de la infraoscuridad de Imneskar. Pero Dartus encontró algo mejor, algo importante. Una hoja suelta en un libro hablaba de una drow encarcelada en la Ciudad de la Moneda. Decidimos acudir a dialogar con ella.
Tras viajar varias lunas, amaneció en Amn y allí estábamos nosotros cruzando aquella ciudad humana hasta llegar a la prisión. Dartus llamó a la puerta del Alcaide y nos invitó a pasar.
Hablamos con el humano y nos informó sobre la captura en Imneskar de la drow, también nos enseñó las pertenencias de esta. Las pertenencias no eran nada más allá de lo común, pero algo resaltaba entre la chatarra. Un medallón con el símbolo de Elistraee. Miré a Dartus y este dijo al Alcaide de poder hablar con la drow, este aceptó.
Bajamos por aquellos pasillos lleno de mal y odio, los presos gritaban acompañando nuestro paso lento mientras el guardia buscaba el número de la celda.
Ahí estaba, una drow sentada en el suelo rodeada de ratas. Un calabrazo de odio pasaba desde mis pies hasta mi cabeza mientras la miraba, a esta hija de Elistraee. Nos contó su historia, varios Elistraesitas querían escapar de la infraoscuridad a la luz, pero uno de ellos delató a la guardia su intención y fueron masacrados y ella capturada.
Hablamos con ella y aceptó ayudarnos con el idioma, con la protección del futuro templo de Shevarash y con las incursiones, etc...
Subimos a hablar con el Alcaide llegando a un acuerdo para poder liberar a la drow bajo nuestras responsabilidades por 200.000 monedas... Y así se hizo.