Galas
Vampiro que no usa azules
- Registrado
- 15/10/21
- Mensajes
- 412
- Edad
- 31
Raza: Genasi de Agua
Sexo: Sí.
Edad: 31 años aproximadamente.
Altura: 1,91 cm
Peso: 84 Kg
Alineamiento: Caótico Maligno
Idiomas: Iluskano, Acuano, Khondazano, Gigante
Lugar de Nacimiento: Gundbarg, capital de Gundarlun.
Deidad: Umberlee.
Ocupación: Marinera, Pirata, Matona, Guardaespaldas, Campeona Divina de Umberlee
Índice:
- Tramas DM asistidas:
- Relatos:
- Mensajería:
Sus ojos destacan con un fulgor amarillento y unas pupilas rasgadas, verticales, más propias de una bestia que de una persona. Su mirada amenazante contrasta con la sonrisa ladeada que casi siempre cruza su rostro, gesto que acompaña su caminar prepotente y desenfadado, de aquella que rara vez otorga a las cosas la seriedad que se merecen.
Siempre porta un parche de tela cubriendole el ojo izquierdo, el cual se encuentra como su no-ausente hermano, bajo unas espesas cejas de un intenso color rojizo, idéntico al de su melena, salvaje, de mechones ondulados y carmesíes.
Su altura, superando por poco el metro noventa, acompaña una musculatura prominente y marcada bajo su piel: Las cicatrices la tajan y recorren, superpuestas a una espalda ancha nacida de décadas de cargar y descargar los cargamentos de barcazas y el trabajo en cubierta de numerosos navíos.
No es su desprecio por aquellos que no proceden del agua uno que se manifieste abiertamente hostil, como el de sus familiares, si no que ve a esas criaturas menores como una fuente constante de divertimento.
Irene tiene un sentido del humor cínico y agresivo, disfrutando como poco de las desgracias ajenas, y aunque no es gratuitamente cruel, rara vez rechaza la oportunidad de recurrir a la violencia como resolución de conflictos, una perspectiva en parte heredada como mujer del norte.
Su extroversión la hace a primera impresión simpática y abierta, sin embargo su buen humor desaparece con la velocidad de un huracán, respondiendo a las ofensas de manera exagerada, injusta y radical. Por suerte, su rencor es pasajero, y rara no deja que su sangre se envenene con los odios y desprecios hacia aquellos que no considera a su altura.
Última edición: