Eldigan
Enano con acento ruso
- Registrado
- 23/12/19
- Mensajes
- 15
Jaffar
Nombre del PJ: Jaffar
Clase: Espadachín/Explorador
Raza y/o Subraza: Humano
Lugar de Procedencia: Luskan
Deidad: Máscara
Apariencia física:
Es un joven de 18 años. De cabello oscuro y alborotado, con una cicatriz que cruza su rostro y una mirada vacía. Su cuerpo demuestra signos de haber sufrido desnutrición y presenta cicatrices por varias partes de su cuerpo.
Rasgos de personalidad:
Es muy callado, solo habla lo justo y necesario. No le gusta el contacto con la gente y es una persona fría y despiada, de hecho algunos dirían que no tiene sentimientos.
Empezando el viaje:
Tras ser acogido por unos piratas en el puerto de Luskan cuando apenas era un crío, Jaffar creció conociendo solo dos cosas, la sangre y la espada. Además, el trato que le dieron los piratas fue suficiente para quebrar su mentalidad y convertirlo en alguien que no dudaría en matar incluso a su propia madre.
Los días con los piratas fueron muy duros, si fallaba un trabajo se quedaba sin probar una migaja de pan en una semana, pero el entrenamiento fue más duro aún. Los trabajos que le mandaban cubrían desde niños desvalidos hasta importantes nobles o capitanes piratas... Todos caían bajo esos ojos que no mostraban señales de vida.
Llegó el día en que Jaffar cumplió todos los contratos que le mandaban. No había ninguno, por muy imposible que pareciese, que no pudiese lograr. Habían creado un monstruo, y ese monstruo estaba empezando a cansarse.
(No hay nadie que esté a mi altura...) -Pensó para si mismo
Hasta que una noche de tormenta, en medio de alta mar, con las olas golpeando el barco, y el cielo rugiendo, los tripulantes del barco empezaron a aparecer muertos. Algunos con las tripas sacadas, otros desmembrados, todos sabían quién había hecho eso, y también sabían... Que no podían pararlo.
- ¡Te he dado todo! Un techo, comida y te he enseñado a luchar... ¿Y así me lo agradeces? - Espetó el capitán del barco, al ver a todos sus hombres muertos por la cubierta.
De las sombras salió Jaffar, mojado aunque con las ropas manchadas de sangre.
- Lo sé, pero ya no es suficiente... - Dijo la sombra mientras se abalanzaba contra el capitán y le desgarraba las entrañas.
Cuando el cielo amainó, el barco había atracado contra unas rocas. Eran las costas cercanas a la Ciudad de Amn. Jaffar saltó del barco, dejando su antigua vida, para encontrar nuevos trabajos que pudiesen suponer un nuevo reto para su sed de sangre.
Nombre del PJ: Jaffar
Clase: Espadachín/Explorador
Raza y/o Subraza: Humano
Lugar de Procedencia: Luskan
Deidad: Máscara
Apariencia física:
Es un joven de 18 años. De cabello oscuro y alborotado, con una cicatriz que cruza su rostro y una mirada vacía. Su cuerpo demuestra signos de haber sufrido desnutrición y presenta cicatrices por varias partes de su cuerpo.
Rasgos de personalidad:
Es muy callado, solo habla lo justo y necesario. No le gusta el contacto con la gente y es una persona fría y despiada, de hecho algunos dirían que no tiene sentimientos.
Empezando el viaje:
Tras ser acogido por unos piratas en el puerto de Luskan cuando apenas era un crío, Jaffar creció conociendo solo dos cosas, la sangre y la espada. Además, el trato que le dieron los piratas fue suficiente para quebrar su mentalidad y convertirlo en alguien que no dudaría en matar incluso a su propia madre.
Los días con los piratas fueron muy duros, si fallaba un trabajo se quedaba sin probar una migaja de pan en una semana, pero el entrenamiento fue más duro aún. Los trabajos que le mandaban cubrían desde niños desvalidos hasta importantes nobles o capitanes piratas... Todos caían bajo esos ojos que no mostraban señales de vida.
Llegó el día en que Jaffar cumplió todos los contratos que le mandaban. No había ninguno, por muy imposible que pareciese, que no pudiese lograr. Habían creado un monstruo, y ese monstruo estaba empezando a cansarse.
(No hay nadie que esté a mi altura...) -Pensó para si mismo
Hasta que una noche de tormenta, en medio de alta mar, con las olas golpeando el barco, y el cielo rugiendo, los tripulantes del barco empezaron a aparecer muertos. Algunos con las tripas sacadas, otros desmembrados, todos sabían quién había hecho eso, y también sabían... Que no podían pararlo.
- ¡Te he dado todo! Un techo, comida y te he enseñado a luchar... ¿Y así me lo agradeces? - Espetó el capitán del barco, al ver a todos sus hombres muertos por la cubierta.
De las sombras salió Jaffar, mojado aunque con las ropas manchadas de sangre.
- Lo sé, pero ya no es suficiente... - Dijo la sombra mientras se abalanzaba contra el capitán y le desgarraba las entrañas.
Cuando el cielo amainó, el barco había atracado contra unas rocas. Eran las costas cercanas a la Ciudad de Amn. Jaffar saltó del barco, dejando su antigua vida, para encontrar nuevos trabajos que pudiesen suponer un nuevo reto para su sed de sangre.