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Krusk, El exsoldado

-Hellfish-

Enano con acento ruso
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Cuenta: Nebur666
Pj: Krusk
Clase:Guerrero
Alineamiento: Neutral Maligno

HISTORIA.


Capitulo 1: El Cambio.


Krusk, era un joven de un reino lejano. Era un personaje vago y de poco provecho, tirado todo el día por los prados bebiendo y malgastando el tiempo.

Con esta actitud, poco tardaron en echarlo de casa de una patada en pleno trasero. Krusk en plena calle y con lo puesto se vio obligado a marcharse de su pueblo, pues allí poco podía hacer con su reputación. Viajo y durmió bajo árboles y en establos ajenos.

Seguía siendo el mismo de siempre, pues una persona no cambia en dos días, pero la supervivencia hace del hombre un animal en estado puro. Asíque mientras caminaba oyendo el rugido de sus tripas leyó en un cartel: Condado de Ruger.

Krusk, también conocido como el melenas en su tierra, dejo atrás tal cartel para adentrarse en los dominios del tal Ruger, pero no sabia donde se estaba adentrando, aunque lo que para otros quizás supuso la muerte, para el seria una oportunidad.

PAM!

Algo golpeo su nuca y cayó desplomado al suelo.

Caius: ¿Que hacemos con este bribón de mala muerte?
Max: Yo digo que lo metamos en la celda junto con el greñudo de ayer.
Caius: Maldición, se esta poniendo de moda colarse en los dominios de Ruger, necesitamos mas soldados para evitar esto, o seguiremos siendo el hazme reír de los infantes.
Max: Encontraremos un modo.


Su cuerpo inconsciente fue a parar a una fría celda del sótano del castillo.

Pst Pssst!

Recluso: Eh EH!!! ¿Estas despierto? *Golpeando los barrotes de la celda*
Krusk: uuugh mi cabeza….
Recluso: ¿Cómo te llamas colega?
Krusk: Mi nombre es Krusk….*dolorido del golpe*
Recluso: Un placer vecino de celda *ríe un poco* mi nombre es Beltrak, y creo que a ambos no nos sonríe la suerte eh...
Krusk: Yo entre para solicitar un puesto en la guardia, pero al parecer no voy a tener mucha oportunidad de hacerlo.
Beltrak: hmmm Asíque en la guardia eh, buena idea, quizás eso nos salve el culo de estar aquí.
Krusk: Es posible…

*se oyen pisadas a lo lejos del pasillo de celdas*

El teniente Caius hace acto de presencia en la sala.

Caius: Asíque intentando robar en los dominios de mi señor.
Krusk: Nosotros no….
Caius: *interrumpiendo* ¡Solo hablaras cuando te diga que hables, escoria! Y bien, cual era vuestro propósito para venir aquí, porque puede que os cueste ambas manos y puede que la cabellera. ¡Hablad pedazo de mierda!
Beltrak: *adelantándose a Krusk* Nosotros habíamos venido para solicitar un puesto en la guardia señor, pero fuimos confundidos con bribones.
Caius: *riendo a carcajadas* ¡No me tomes el pelo pimpollo!
Krusk: *agarrándose a los barrotes y pegando la cabeza a ellos* ¡Pero es cierto señor!
Caius: Aun no puedo saber si es una estratagema para salir de aquí y huir, asíque mis subordinados y yo decidiremos que hacer con vosotros…

Sin decir nada mas, da media vuelta y se va. Krusk y Beltrak duermen esa noche en el montón de paja de sus respectivas celdas, su suerte esta a punto de cambiar, ambos eran iguales en su anterior vida y ambos están a punto de iniciar un nuevo camino.

Al alba, algo choca con los barrotes de las celdas.

Max: ¡Arriba escoria!

Los dos personajes de las celdas se despiertan, frotándose los ojos.

Max: ¡¡Ahora no sois mas que escoria inservible, de aquí a unas semanas estaréis esculpidos en madera!! ¡Y yo me encargare de ello, asíque al patio de armas!

El instructor Max, se lleva a los dos canijos al patio de armas, donde empieza el duro entrenamiento. En el había algunos utensilios, una cuerda para poder trepar, varios estafermos compuestos con trapos y algo de paja, y lo mas importante, un par de escudos y otro de espadas de madera. El patio era de aire antiguo, con mucha luz y algunos árboles en el centro, y el empedrado se mantenía casi nuevo a pesar de ser antiguo.


Max: ¡Bien escoria asaltante de dominios ajenos! Vamos a empezar por correr, ¡vais a correr hasta que yo diga!
Beltrak: *susurrando a Krusk* ¿En serio tenemos que hacer esto?
Krusk: *susurrando también* Calla y corre, ¿o prefieres los calabozos?
Max: He dicho a correr, no a susurrar como ratas, ¡¡Asíque vamos!!


Los dos jóvenes sacados de los calabozos, corrieron y corrieron con el sol castigando su espalda hasta caer agotados por el esfuerzo, pero eso había sido solo el principio.

El instructor cogió las armas y escudos de madera y los tiro delante de los cansados jóvenes, les obligo a levantarse y equiparse con ellos.

Max: No hay una técnica definitiva, la gente piensa que un ataque es la mejor defensa o bien una buena defensa es el mejor ataque, pero a parte de ser una combinación de ambas, hay que amoldarse al entorno y al oponente o oponentes. Vamos, ¡En posición!

Krusk y Beltrak, adoptan una posición y el instructor, se lleva la mano a la barbilla, cierra los ojos y niega lentamente. Acababa de ver que tenía un largo camino hasta tener curtidos a esos dos patanes.


Pasa un año entero, y tras un durísimo trabajo de Max, el instructor, lo que antes eran dos patanes sin provecho aparente ahora estaban esculpidos en piedra. Habían luchado contra bestias salvajes, los había obligado a hacer incursión para limpiar de alimañas las minas del condado, los había llevado a las profundidades de los bosques más lejanos a ojos vendados y los había dejado allí, con tan solo un cuchillo. Los había expuesto a todo tipo de límites, y habían salido ilesos, algunas cicatrices recorrían su cuerpo, la más significativa fue con la que Krusk perdió la visión de su ojo izquierdo.

En el preciso instante en el que fueron considerados aptos para ser guardias, les fueron entregadas las armas y armaduras correspondientes
Krusk y Beltrak eran ahora dos personas útiles para Ruger, el Conde a quien prestaban servicio.
 
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