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La batalla de la Savia Derramada (Defensa Bosque Álandor - ERDLD)

Loreliel

Pirata sin barco
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Offtopic :
Un gran saludo amigos, durante la megatrama hubo una parte muy enfocada en el sello del Bosque Álandor y de como Kern intentó invadir para destruir el sello y al bosque mismo si pudiese, para ello movimos muchos roles entre Pjs orquestando toda una defensa con soporte de @DM Faker , sin embargo, la escena no se dio por temas de tiempo y disponibilidad de staff.
On rol la defensa si ocurrió (así se posteo por DM) y fue victoria, las fuerzas de Kern fueron repelidas y el sello protegido en el bosque.
Por ello hago aquí un relato corto de esa historia desde la imaginación narrativa para que quede en la memoria del Bosque, si alguien más desea hacer su aporte, bienvenido sea :D

Pjs que participaron durante los planes de defensa:
-Radix
-Syrinx
- Boti
- Lux
- Orisong
- Aviel
- Halatir
- Enma
- Zentakord
- Inalynn
- Enma
- Vulkran
- Loreliel
- Sylwen
- Aelindar
- Aenur
- Kyathel
- Numina
- Sira Buenasidra
- Flynn
- Nicodemus "The Big Hero"
- Calendil
- Gwenaelle
- Sariel
- Lekin
- Lufram
- Talivia
- Sulion


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Del Consejo bajo las raices

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Durante la cruenta guerra de dragones que venía azotando a Toril, posterior al alzamiento de las sombras cuando Lord Soth caballero de la muerte se convirtió en el eco de la desesperanza y la destrucción de las ciudades de los hombres, y su oscuridad se comenzaba a extender sobre las fronteras del este de Amn, fue convocado entonces un consejo de guerra desde las voces que hablan por el verdor impoluto del Bosque Álandor; desde el circulo de ancianos del Enclave Esmeralda Loreliel la Plateada reunió con premura a los representantes del Enclave élfico de Tezhyr, a los aliados Selunitas.

Dentro del árbol sagrado, la tierra y las rocas, en el misterioso hogar de los guardianes Esmeralda se dió la conversación que duró horas, y en ella se habló sobre un sello que Lord Soth deseaba destruir para liberar a la reina de la oscuridad que traería desolación y un nuevo régimen mundial de horrores, pero dicha tarea no sería ejecutada por el mismo lord, si no por su abanderado del vacío y la muerte, su comandante de legiones de criaturas terrorificas carentes de vida; Kern segundo al mando. Y es que de alguna forma fortuita por azar del destino o bendición de los dioses, a los sentidos del bosque, llegó el conocimiento sobre las intenciones sangrientas y macabras de Kern para obtener la destrucción del sello, y esto se convertiría en su condena más adelante, porque las historias así lo han cantado, no hay nada más peligroso que atacar a un habitante del bosque alertado en su terreno propio.

Y entonces Loreliel habló con fuerte brío y una convicción salvaje:

—Entonces que así sea hermanos del bosque y aliados —dijo gruñendo y mostrando sus afilados colmillos de fiera—, acordamos que estas estrategias propuestas por ustedes serán las mejores opciones que tenemos en vez de esperar a la batalla habiendo estado de brazos cruzados.

Resultó que acertadas serían las ideas de defensas pero ante el ataque del enemigo, solo había incertidumbre. La alianza de las raíces planteó que Zentakord el sabio se encargara de repeler los venenos de esporás traídos de ciénagas mortales y protegiera los vínculos druidicos, que las sacerdotisas élficas Aelindar, Sylwen y Gwenaelle sacralizaran los senderos para evitar rituales impios y acudieran además, a la búsqueda de la profecía ante sus diosas, que Radix el Jinete Furioso liderara a los arqueros esmeralda y élficos contra las oleadas de basiliscos y la embestida de temibles golems de hueso en la zona cercana al claro Eldath, qué Sira Buenasidra, Loreliel, Lux y Syrinx acudieran al poder divino del vinculo misterioso con la naturaleza para hacerse uno con ella y sentir a traves de sus tierra, sus cortezas, sus rios, cualquier movimiento enemigo y se determinó que Kyathel liderara el movimiento de defensa del ejercito élfico en las fronteras del enclave élfico.

Despues del planteamiento de estrategias que se construyeron ese dia, el corazón de la acechadora de invierno Loreliel continuaba inquieto agobiado por una fatidica sensación de que quizá aun faltaría más ayuda para oponerse al ominoso poder de Kern, sin embargo, habían varios frentes que tenian ocupados a los soldados amnianos, a los enanos, a los aventureros. Por ello fue que también se movió hasta el sur para unir en la defensa a Sulion y Talivia de la casa Gáldrim, después buscó entre sus amigos a Lufram y él vistió de nuevo su vieja armadura que usó desde los tiempos donde en el bosque weldazh se le llamó "El guerrero Roble" y luego viajó hasta Gambiton hogar de los Hins que en ese momento, daban resguardo a los bárbaros Reghed del norte que fueron asediados por el dragón blanco, y los valientes del pequeño poblado Numina, Calendil, Sira Buenasidra, Flynn y Nicodemus Buenpan accedieron a unirse.

No sabían en aquel entonces las alianzas de Toril la importancia y el peso del destino del mundo mismo, que se entretejia con cada paso en que Nicodemus Buenpan se relacionaba con los dolorosos eventos de las guerras que acaecían en la guerra de dragones y le llevarían a tomar la determinación más ferrea que ningún ser viviente esperó durante siglos y cambiaría para siempre la historia, por parte de la criatura más tranquila y menos amenazante ante el gran enemigo que con arrepentimiento en el final de sus dias, subestimó.



De la batalla de la Savia Derramada

Bajo la espléndida luna llena de la trigesimo quinta noche desde que los enclaves y aliados se habían reunido bajo las raices, el fulgor plateado del cielo que bañaba a las copas de los árboles en el Bosque Álandor comenzó a volverse difuso entre nieblas ominosas; las sombras de Kern descendieron como brumas espesas y amargas contaminando el aire puro, luego vino el sonido hueco de tambores de guerra junto a la vibración funesta de la tierra; y por fin, un fuego verde y enfermizo que devoraba las hojas a su paso.

Entonces los druidas alzaron sus manos y a través de cánticos en la antigua lengua silvana comenzaron a llamar al viento y al agua para purificar el miasma. Los centinelas Esmeralda y los arqueros élficos dispararon sus flechas certeras y sus puntas metalicas brillaban con luces mágicas que fulguraban convirtiendo el aire en un rio de luz que acestaba contra las aberraciones, así las primeras lineas de defensa en el Bosque Álandor parecian aguantar durante horas.

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Pero el enemigo era vasto y sus numeros ascendian a valores incontables, comenzaron a llegar más golems de hueso de tamaño superior partiendo árboles a su paso imparable, y los basiliscos emergieron pantanosos petrificando a cada defensor que se le interponía, muchos valientes defensores del bosque cayeron esa noche de estruendo y terror, el enemigó se adentró hacia el corazón del bosque y entre ellos Kern se movía con confianza sobre su macabra montura esqueletica rodeada de una armadura de corcel con puas ensangrentadas con restos de humanos y elfos como trofeos coleccionados.


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Entonces, he aquí que cuando la desesperanza anegó los corazones de los defensores del bosque, los Hins, los Selunitas y los Galdrim se mezclaron entre las filas de los guardianes Esmeralda y el ejercito élfico, y se unieron tambien decenas de bàrbaros Reghed rugiendo con la fuerza de un oso llamados por Vulkran. Y los fieros guardianes Esmeralda rugieron, gruñeron y aullaron con potencia y los animales salvajes respondieron a su llamado, hasta las raices se alzaron y con ellos los elfos avanzaron con sus elegantes escudos y por primera vez desde el inicio desde el inicio de la guerra, el enemigo retrocedio empujado por la naciente alianza verde de las raices.

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Los basiliscos cayeron por los filos de Inalynn, Lufram bajo estrategia del jinete furioso Radix, e incluso algunos de ellos fueron usados para convertir en piedra a los golems de hueso mas grandes por la agilidad de Hins que saltaban entre ellos haciéndoles atacar en toda dirección, el bosque resonaba entre chillidos guturales y gritos de guerra en élfico y en silvano. Kern desde su montura enfureció y estiró su pútrido brazo y gritó con una voz de eco mortal y desató sobre los defensores un sortilegio poderoso de gran extensión qué marchitó con corrupción toda la flora, toda la hierba del lugar y enegreció los ríos y debilitó la energía vital de los valientes que le enfrentaban, y las heridas se agrabaron con el oscuro sortilegio regando el campo con la sangre de los vivos; una vez más el enemigo se fortaleció y retomó posición.

Pero el rocio plateado de la luna se filtró sobre la peste brumosa del enemigo con fuerza, los Selunitas Sariel, Kastan, Lekin hicieron gala de su poder y su fuerza combativa para brillar sobre la muerte viviente, y a ellos se sumó la furia tormentosa de los druidas, las flechas de centinelas y elfos, Boti en su magnifica forma de dragon dorado exhaló llamaradas que fundieron a muchos enemigos. Y en ese momento Loreliel aprovechó para saltar sobre Kern en su forma de loba plateada atravesando el aire con un brillo de luna y sus fuertes colmillos se hundieron sobre la carne corrupta del brazo derecho del abanderado y le arrancó la mano (facilmente reemplazable); ante la arremetida de los defensores verdes y aliados, el poder de Kern se quebró y sus huestes menguadas se dispersaron como humo en el viento y el comandante de las legiones de Soth, tuvo que volver con su amo, expulsado del bosque por haberse atrevido a pisar la cola del furioso tigre dormido, por haber instigado la furia de las garras del oso del bosque.

Y se dice que desde ese momento en adelante, los habitantes del bosque nombraron aquella batalla del Bosque Álandor como "La batalla de la savia derramada"


Sobre la cacería eterna

Cuando por fin se alzó el sol cálido sobre el bosque dolido, las raices estaban cubiertas de sangre y cenizas, los cadaveres de los monstruos de la fuerza oscura de Kern se esparcian como semillas rotas por los suelos del bosque. Los supervivientes se reunieron en el claro Eldath para tomar aliento y reponerse, alrededor de ellos, los druidas erigieron un círculo de piedras y sobre ellas se grabaron palabras de juramento eterno:

"Mientras los lobos aullen, los pajaros canten y las hojas murmuren, Álandor no caerá"

Y así fue que la batalla en el Bosque Álandor terminó, pero el dolor y el trago amargo no pasó con sosiego y aún con las heridas recién vendadas un grupo conformado por los integrantes de mayor veteranía, los tres acechadores de invierno del Enclave Esmeralda Boti el Alfa, Radix el Jinete Furioso, Loreliel la Plateada y el experimentado Zentakord el sabio, así como del Enclave Tezhyr, Sylwen y Kyathel, perseguieron al abanderado de Soth que se atrevió a envenenar y arrasar el sagrado Bosque Alandor, y sus pistas los llevaron hacia el norte hasta las tierras conquistadas de Nashkell, donde se dice que unidos al estandarte de la Alianza Norte y los grandes héroes amnianos lograron encontrar a Kern y cobrar justa venganza en una caceria eterna que se concibio cuando el enemigo osó corromper el bosque. Y se dice que Zentakord el sabio acudió al encuentro con una lanza de luz envuelta en poder divino capaz de herir de forma especial a los muertos vivientes, la cual fue encontrada en el valle congelado de los altos picos de las nubes y sirvió para enfrentar a Kern quien cayó por el asedio implacable de los héroes de la alianza norte.


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Luego se cumplió una promesa de venganza, en el campo de batalla de las frias tierras dele norte en territorio de Nashkell, la Plateada Loreliel se arrodilló y tomó el craneo impío del cuerpo caído de Kern como un trofeo de caza ante Solonor y en el nombre del Bosque Álandor lo quemó hasta que desapareció en cenizas y dijo:

—Todo aquel que se atreva a dañar al bosque —exclamó salvaje y fiera gruñendo y golpeó con su puño el ultimo monticulo de cenizas de Kern—. Despertará al leon dormido, la ira de los guardianes del equilibrio y será cazado sin piedad por la dura ley de la selva.

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El rumor de todos los hechos desde la batalla de la savia derramada hasta la caída de Kern corrió como polvora en el norte y se convirtió en canciones de seres del bosque y algunos bardos aventureros; lo que en consecuencia causó respeto entre las personas y temor entre los mal intencionados.
 
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El_Reverendo

Pornorroleador oldschool
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Brutal Loreliel!! Eres leyenda dentro y fuera de Puerta de Baldur. Gracias infinitas por todo el trabajo que haces y como llevas el liderazgo del Enclave Esmeralda.


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#LorelielTo20
#LorelielDesatada
 

Airoh

Gerardo de Amn
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Sin duda una narrativa que te atrapa y muy bien escrita. Evoca la lucha y la unidad que se ha gestado durante toda la megatrama :)
 

Ori Ripacurtia

Piedra calcinada de la Espiral
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Un gran saludo amigos, durante la megatrama hubo una parte muy enfocada en el sello del Bosque Álandor y de como Kern intentó invadir para destruir el sello y al bosque mismo si pudiese, para ello movimos muchos roles entre Pjs orquestando toda una defensa con soporte de @DM Faker , sin embargo, la escena no se dio por temas de tiempo y disponibilidad de staff.
On rol la defensa si ocurrió (así se posteo por DM) y fue victoria, las fuerzas de Kern fueron repelidas y el sello protegido en el bosque.
Por ello hago aquí un relato corto de esa historia desde la imaginación narrativa para que quede en la memoria del Bosque, si alguien más desea hacer su aporte, bienvenido sea :D

Pjs que participaron durante los planes de defensa:
-Radix
-Syrinx
- Boti
- Lux
- Orisong
- Aviel
- Halatir
- Enma
- Zentakord
- Inalynn
- Enma
- Vulkran
- Loreliel
- Sylwen
- Aelindar
- Aenur
- Kyathel
- Numina
- Sira Buenasidra
- Flynn
- Nicodemus "The Big Hero"
- Calendil
- Gwenaelle
- Sariel
- Lekin
- Lufram
- Talivia
- Sulion


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Del Consejo bajo las raices

Ver el archivo adjunto 30855

Durante la cruenta guerra de dragones que venía azotando a Toril, posterior al alzamiento de las sombras cuando Lord Soth caballero de la muerte se convirtió en el eco de la desesperanza y la destrucción de las ciudades de los hombres, y su oscuridad se comenzaba a extender sobre las fronteras del este de Amn, fue convocado entonces un consejo de guerra desde las voces que hablan por el verdor impoluto del Bosque Álandor; desde el circulo de ancianos del Enclave Esmeralda Loreliel la Plateada reunió con premura a los representantes del Enclave élfico de Tezhyr, a los aliados Selunitas.

Dentro del árbol sagrado, la tierra y las rocas, en el misterioso hogar de los guardianes Esmeralda se dió la conversación que duró horas, y en ella se habló sobre un sello que Lord Soth deseaba destruir para liberar a la reina de la oscuridad que traería desolación y un nuevo régimen mundial de horrores, pero dicha tarea no sería ejecutada por el mismo lord, si no por su abanderado del vacío y la muerte, su comandante de legiones de criaturas terrorificas carentes de vida; Kern segundo al mando. Y es que de alguna forma fortuita por azar del destino o bendición de los dioses, a los sentidos del bosque, llegó el conocimiento sobre las intenciones sangrientas y macabras de Kern para obtener la destrucción del sello, y esto se convertiría en su condena más adelante, porque las historias así lo han cantado, no hay nada más peligroso que atacar a un habitante del bosque alertado en su terreno propio.

Y entonces Loreliel habló con fuerte brío y una convicción salvaje:

—Entonces que así sea hermanos del bosque y aliados —dijo gruñendo y mostrando sus afilados colmillos de fiera—, acordamos que estas estrategias propuestas por ustedes serán las mejores opciones que tenemos en vez de esperar a la batalla habiendo estado de brazos cruzados.

Resultó que acertadas serían las ideas de defensas pero ante el ataque del enemigo, solo había incertidumbre. La alianza de las raíces planteó que Zentakord el sabio se encargara de repeler los venenos de esporás traídos de ciénagas mortales y protegiera los vínculos druidicos, que las sacerdotisas élficas Aelindar, Sylwen y Gwenaelle sacralizaran los senderos para evitar rituales impios y acudieran además, a la búsqueda de la profecía ante sus diosas, que Radix el Jinete Furioso liderara a los arqueros esmeralda y élficos contra las oleadas de basiliscos y la embestida de temibles golems de hueso en la zona cercana al claro Eldath, qué Sira Buenasidra, Loreliel, Lux y Syrinx acudieran al poder divino del vinculo misterioso con la naturaleza para hacerse uno con ella y sentir a traves de sus tierra, sus cortezas, sus rios, cualquier movimiento enemigo y se determinó que Kyathel liderara el movimiento de defensa del ejercito élfico en las fronteras del enclave élfico.

Despues del planteamiento de estrategias que se construyeron ese dia, el corazón de la acechadora de invierno Loreliel continuaba inquieto agobiado por una fatidica sensación de que quizá aun faltaría más ayuda para oponerse al ominoso poder de Kern, sin embargo, habían varios frentes que tenian ocupados a los soldados amnianos, a los enanos, a los aventureros. Por ello fue que también se movió hasta el sur para unir en la defensa a Sulion y Talivia de la casa Gáldrim, después buscó entre sus amigos a Lufram y él vistió de nuevo su vieja armadura que usó desde los tiempos donde en el bosque weldazh se le llamó "El guerrero Roble" y luego viajó hasta Gambiton hogar de los Hins que en ese momento, daban resguardo a los bárbaros Reghed del norte que fueron asediados por el dragón blanco, y los valientes del pequeño poblado Numina, Calendil, Sira Buenasidra, Flynn y Nicodemus Buenpan accedieron a unirse.

No sabían en aquel entonces las alianzas de Toril la importancia y el peso del destino del mundo mismo, que se entretejia con cada paso en que Nicodemus Buenpan se relacionaba con los dolorosos eventos de las guerras que acaecían en la guerra de dragones y le llevarían a tomar la determinación más ferrea que ningún ser viviente esperó durante siglos y cambiaría para siempre la historia, por parte de la criatura más tranquila y menos amenazante ante el gran enemigo que con arrepentimiento en el final de sus dias, subestimó.



De la batalla de la Savia Derramada

Bajo la espléndida luna llena de la trigesimo quinta noche desde que los enclaves y aliados se habían reunido bajo las raices, el fulgor plateado del cielo que bañaba a las copas de los árboles en el Bosque Álandor comenzó a volverse difuso entre nieblas ominosas; las sombras de Kern descendieron como brumas espesas y amargas contaminando el aire puro, luego vino el sonido hueco de tambores de guerra junto a la vibración funesta de la tierra; y por fin, un fuego verde y enfermizo que devoraba las hojas a su paso.

Entonces los druidas alzaron sus manos y a través de cánticos en la antigua lengua silvana comenzaron a llamar al viento y al agua para purificar el miasma. Los centinelas Esmeralda y los arqueros élficos dispararon sus flechas certeras y sus puntas metalicas brillaban con luces mágicas que fulguraban convirtiendo el aire en un rio de luz que acestaba contra las aberraciones, así las primeras lineas de defensa en el Bosque Álandor parecian aguantar durante horas.

Ver el archivo adjunto 30857

Pero el enemigo era vasto y sus numeros ascendian a valores incontables, comenzaron a llegar más golems de hueso de tamaño superior partiendo árboles a su paso imparable, y los basiliscos emergieron pantanosos petrificando a cada defensor que se le interponía, muchos valientes defensores del bosque cayeron esa noche de estruendo y terror, el enemigó se adentró hacia el corazón del bosque y entre ellos Kern se movía con confianza sobre su macabra montura esqueletica rodeada de una armadura de corcel con puas ensangrentadas con restos de humanos y elfos como trofeos coleccionados.



Entonces, he aquí que cuando la desesperanza anegó los corazones de los defensores del bosque, los Hins, los Selunitas y los Galdrim se mezclaron entre las filas de los guardianes Esmeralda y el ejercito élfico, y se unieron tambien decenas de bàrbaros Reghed rugiendo con la fuerza de un oso llamados por Vulkran. Y los fieros guardianes Esmeralda rugieron, gruñeron y aullaron con potencia y los animales salvajes respondieron a su llamado, hasta las raices se alzaron y con ellos los elfos avanzaron con sus elegantes escudos y por primera vez desde el inicio desde el inicio de la guerra, el enemigo retrocedio empujado por la naciente alianza verde de las raices.

Ver el archivo adjunto 30858

Los basiliscos cayeron por los filos de Inalynn, Lufram bajo estrategia del jinete furioso Radix, e incluso algunos de ellos fueron usados para convertir en piedra a los golems de hueso mas grandes por la agilidad de Hins que saltaban entre ellos haciéndoles atacar en toda dirección, el bosque resonaba entre chillidos guturales y gritos de guerra en élfico y en silvano. Kern desde su montura enfureció y estiró su pútrido brazo y gritó con una voz de eco mortal y desató sobre los defensores un sortilegio poderoso de gran extensión qué marchitó con corrupción toda la flora, toda la hierba del lugar y enegreció los ríos y debilitó la energía vital de los valientes que le enfrentaban, y las heridas se agrabaron con el oscuro sortilegio regando el campo con la sangre de los vivos; una vez más el enemigo se fortaleció y retomó posición.

Pero el rocio plateado de la luna se filtró sobre la peste brumosa del enemigo con fuerza, los Selunitas Sariel, Kastan, Lekin hicieron gala de su poder y su fuerza combativa para brillar sobre la muerte viviente, y a ellos se sumó la furia tormentosa de los druidas, las flechas de centinelas y elfos, Boti en su magnifica forma de dragon dorado exhaló llamaradas que fundieron a muchos enemigos. Y en ese momento Loreliel aprovechó para saltar sobre Kern en su forma de loba plateada atravesando el aire con un brillo de luna y sus fuertes colmillos se hundieron sobre la carne corrupta del brazo derecho del abanderado y le arrancó la mano (facilmente reemplazable); ante la arremetida de los defensores verdes y aliados, el poder de Kern se quebró y sus huestes menguadas se dispersaron como humo en el viento y el comandante de las legiones de Soth, tuvo que volver con su amo, expulsado del bosque por haberse atrevido a pisar la cola del furioso tigre dormido, por haber instigado la furia de las garras del oso del bosque.

Y se dice que desde ese momento en adelante, los habitantes del bosque nombraron aquella batalla del Bosque Álandor como "La batalla de la savia derramada"


Sobre la cacería eterna

Cuando por fin se alzó el sol cálido sobre el bosque dolido, las raices estaban cubiertas de sangre y cenizas, los cadaveres de los monstruos de la fuerza oscura de Kern se esparcian como semillas rotas por los suelos del bosque. Los supervivientes se reunieron en el claro Eldath para tomar aliento y reponerse, alrededor de ellos, los druidas erigieron un círculo de piedras y sobre ellas se grabaron palabras de juramento eterno:

"Mientras los lobos aullen, los pajaros canten y las hojas murmuren, Álandor no caerá"

Y así fue que la batalla en el Bosque Álandor terminó, pero el dolor y el trago amargo no pasó con sosiego y aún con las heridas recién vendadas un grupo conformado por los integrantes de mayor veteranía, los tres acechadores de invierno del Enclave Esmeralda Boti el Alfa, Radix el Jinete Furioso, Loreliel la Plateada y el experimentado Zentakord el sabio, así como del Enclave Tezhyr, Sylwen y Kyathel, perseguieron al abanderado de Soth que se atrevió a envenenar y arrasar el sagrado Bosque Alandor, y sus pistas los llevaron hacia el norte hasta las tierras conquistadas de Nashkell, donde se dice que unidos al estandarte de la Alianza Norte y los grandes héroes amnianos lograron encontrar a Kern y cobrar justa venganza en una caceria eterna que se concibio cuando el enemigo osó corromper el bosque. Y se dice que Zentakord el sabio acudió al encuentro con una lanza de luz envuelta en poder divino capaz de herir de forma especial a los muertos vivientes, la cual fue encontrada en el valle congelado de los altos picos de las nubes y sirvió para enfrentar a Kern quien cayó por el asedio implacable de los héroes de la alianza norte.


Ver el archivo adjunto 30856

Luego se cumplió una promesa de venganza, en el campo de batalla de las frias tierras dele norte en territorio de Nashkell, la Plateada Loreliel se arrodilló y tomó el craneo impío del cuerpo caído de Kern como un trofeo de caza ante Solonor y en el nombre del Bosque Álandor lo quemó hasta que desapareció en cenizas y dijo:

—Todo aquel que se atreva a dañar al bosque —exclamó salvaje y fiera gruñendo y golpeó con su puño el ultimo monticulo de cenizas de Kern—. Despertará al leon dormido, la ira de los guardianes del equilibrio y será cazado sin piedad por la dura ley de la selva.

Ver el archivo adjunto 30859

El rumor de todos los hechos desde la batalla de la savia derramada hasta la caída de Kern corrió como polvora en el norte y se convirtió en canciones de seres del bosque y algunos bardos aventureros; lo que en consecuencia causó respeto entre las personas y temor entre los mal intencionados.
*Puntea suave con su laud mágico mientras su balada va cogiendo cuerpo...*

Balada de la Savia Derramada

(Por Orisong, trovador de raíces y fuego)

I – El Consejo Bajo las Raíces

Bajo raíces calló el rumor,
el bosque habló su antigua fe,
“¡Que venga el fuego, que ruja el horror,
jamás Álandor caerá de pie!”

Loreliel, loba de invierno y brío,
rugió con voz de luna y sol:
“¡Si el mal camina por mi río,
será mordido por mi furor!”

II – El Enemigo y la Alianza Verde

Desde las sombras vino el mal,
Kern, brazo oscuro de Soth vil,
con golems, huesos, peste infernal,
cruzó los límites de Amn febril.

Mas del verdor brotó la unión,
elfos, Hins, druidas sin temor,
Radix montó su corcel león,
Zentakord habló al resplandor.

III – El Bosque en Llamas

Sonó el tambor, tembló la flor,
la savia ardía como metal,
la luna lloró su resplandor,
y el viento aulló con eco mortal.

Lufram gritó: “¡Por mis amigos!”
su espada ardió con rojo ardor,
Nicodemus alzó los puños,
y el suelo tembló bajo su honor.

IV – El Salto de la Loba Plateada

Entonces, entre bruma y guerra,
Loreliel saltó al cielo gris,
mordió al abismo, mordió la tierra,
y el mal gritó bajo su raíz.

De Kern la mano en vuelo ardió,
la sombra huyó del bosque azul,
y el fuego verde se apagó,
bajo el hechizo de la luz.

V – Juramento de Álandor

El alba lloró sobre el trigal,
la sangre habló sobre el coral,
“Mientras los lobos canten igual,
Álandor será inmortal.”

Grabó el juramento el druida fiel,
sobre la piedra, sobre la miel,
“Mientras el río hable con él,
vivirá el bosque, su piel.”

VI – La Cacería Eterna

Mas Kern huyó del bosque herido,
hacia el norte, hacia el confín,
Boti, Radix, el sabio elegido,
le dieron caza sin red ni fin.

Zentakord blandió su lanza de sol,
brilló en las nieves su ardor final,
y el eco del mal gritó sin control,
antes de hundirse en su propio mal.

VII – El Trofeo de Solonor

Entonces la loba quemó su piel,
ceniza fue el cráneo vil,
“¡Despierta el león en el laurel,
si tocas el bosque febril!”

Su voz retumbó en Nashkell helado,
el fuego la quiso seguir,
y el nombre del bosque sagrado
quedó para siempre por vivir.

VIII – Epílogo del Bardo Orisong

Así lo canto yo, trovador,
que vi su savia en mi tambor,
la luna fue testigo mayor
de aquel verdor que vence al horror.

Y si en la noche escuchas rugir,
no temas, viajero, ni te arrodilles:
es el bosque cantando el porvenir,
de los héroes verdes, de las raíces.

*Apaga con suavidad, con la palma de la mano, el mágico punteo que relata tanta guerra, esbozando una leve mueca que le recuerda que el mal siempre acechará… pues también es parte del equilibrio*
 
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