Guty
Reidor de gracias de los Admins
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Una Oración, una Bendeción
El brillo de la estrella Mystra brillaba intensamiente esta noche, un brillo diferente de lo habitual, la estrella tenia un brillo blanquecito y muy fuerte.
En la noche pasada Gaius habia dejado un mensaje en el tablón de anuncios de la Capital, esta mensaje decia que Gaius buscaba a un representante de la Orden del Fenix y que le buscasen en la posada La Luz de Alandor.
Al amañecer Gaius salió a sus que haceres, pero al caer de la tarde volvia a un merecido descanso. Se dirigió a la posada La Luz de Alandor a su humilde habitación, pero llegando en la entrada de la posada has encontrado al escudero Ryan Steward y luego empiezaron una breve conversa sobre el asunto que le habia hecho dejar el mensaje en el tablón de anuncios.
La conversa no fue de la forma que desearia Gaius, pues solamente quieria una ayuda, y quizás iria ayudar más a la Orden del Fenix que a si mismo, iba proporcionarles una experiencia que todos soñarian, pero mismo así Gaius sentia que con la fuerza de sus propias palabras no conseguiria convencerles.
Al terminar la conversa con los representantes de la Orden del Fenix se quedo por momentos pensativo, pensaba en una manera de arreglar la situación, pues Gaius no querria recurrir a un simples bando de mercenários para una tarea tan gloriosa, tan digna mejor dicendo. Como un sussuro al pie de la oreja, la idea surgió de la nada, pero has sido la mejor idea que el podria tener.
En media hora como mucho se veia al joven arcanista en el templo de la Triade. Alli se ha postrado ante al altar de Torm, sacando del medio de sus perteneces sus mejor ofrendas, un amuleto de la primera encarnación de Mystra, con un simbolo de una estrella blanco-azulado, y todos sus danters. Estas ofrendas para otros quizás no fuese mucho, pero para Gaius era una ofrenda dolorida y de todo corazón. Mismo no siendo un devoto de Torm, Gaius siempre fue un muchacho religioso, y sabia que su ofrenda seria acepta por Torm, pues era la más pura de las ofrendas que un ser vivo podria darselo.
Con murmuros rezo a Torm con palabras del interior de su alma y corazón, palabras verdaderas, palabras profundas, palabras dichas con el corazón...
Al terminar la reza, Gaius exclamo - ¡Alabado sea Torm! - Y en pocos segundos el corazón del joven arcanista se lleno de paz y sentió que su oración habia sido aceptada. Luego una luz brillante de una ferocidad dulce le toco, y en sus ojos se ven el brillo de un ser bendecido por los dioses.
Offtopic :
Gracias por la escena DM Silver, lo he pasado mu bien! 