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La biografia de Gaius Fortinniel.

Guty

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La Biografía de Gaius Fortinniel.
Construyendo una vida.

Colofón
Redactado por: Zanziel Abraxos.
Ilustraciones por: Zanziel Abraxos.

Introducción
En esta biografia será narrada del inicio al fin de la vida del mago iluminado, Gaius Fortinniel, primando citar sus pasos desde un villarejo de Amnagua hasta su auge en la vida arcana.

Prefacio
"...La paciencia y la perseverancia tienen el efecto mágico de hacer con que las dificultades y obstáculos desaparezcan..."


Indice
[tab=30]El inicio - Capitulo I - Enlace.
[tab=30]Pesadilla - Capitulo II
[tab=60]Pesadilla - Acto I - Enlace.
[tab=60]Pesadilla - Acto II - Enlace.
[tab=30]La ascensión de un Mystrano - Capitulo III
[tab=60]La ascensión de un Mystrano - Acto I - Enlace.
[tab=60]La ascensión de un Mystrano - Acto II - Enlace.
[tab=30]Mi primero experimento de Abjuración - Capitulo IV - Enalce.
[tab=30]Una canción, una bendeción - Capitulo V - Enlace.
[tab=30]Los secretos de la Geometria - Capitulo VI
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto I - Enlace.
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto II - Enlace.
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto III - Enlace.
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto IV - Enlace.
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto V - Enlace.
[tab=60]Los secretos de la Geometria - Acto VI - Enlace.
[tab=30]El Acorde Helado - Capitulo VII
[tab=60]El Acorde Helado - Introducción - Enlace.
[tab=60]El Acorde Helado - Acto I - Enlace.
[tab=60]El Acorde Helado - Acto II - Enlace.
[tab=60]El Acorde Helado - Acto III - Enlace.
[tab=30]Perlas y Drows - Capitulo VIII - Enlace.
 

Guty

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El inicio - Capitulo I

“No soy nada especial, disto estoy cierto. Soy un hombre común, con pensamientos comunes y vivido una vida común. No hay ningún monumento dedicado a mi y mi nombre pocos conocen.”​

Este siempre has sido el lema de Gaius, desde cuando niño. Tan fuerte en su cabeza, que lo haz hecho crear demasiados complexos, y timidez.
Gaius Fortinniel, nació en el ano de las tres lunas. Un bebe prematuro y nacido de 7 meses, de fenotipo delgado y flaco, llegando casi acerca del raquitismo. Su marca desde niño has sido sus diseños, algunos decían que eran un don, otros que era experto, pero algunos solo lo veían como un niño que le gustaba colorir. Con el pasar de los años el crecía y aparentemente le gustaba leer y escribir, extraño para un peque de 6 años, pero era su gusto y así seguía, pero un lugar que le gustaba escribir era acerca de los campos frutales muy lejano del mundo, puesto que todos solamente le burlaban de su flaco fenotipo. Exclamaban los hijos de aldeanos: ¡Flaco! ¡Delgado! ¡Feo! Pero Gaius no les respondía, y si se escondía por las ramas de los arboles acerca de Amnagua.
El tiempo pasaba, y el mejor amigo de Gaius se hacia los libros, pues en ellos creaba un mundo donde imaginaba su vida muy mejor, salvando toda Faerun como el poderoso arquimago Elminster, o rescatando a una doncella de la torre hechizada. Su mundo era ese, y era donde se sentía contento.
Cuanto mas días se pasaban, mas Gaius se excluía de la sociedad, y creando una barrera infranqueable, de poco en poco, ladrillo a ladrillo. Por mas que los días se hacían mas felices en este mundo, Gaius preocupaba sus padres, pues no sabían como actuar con este punto y mucho menos sabían como agradar, a no ser dándole nuevos cuentos.
Tras un día de extrema tensión para su padre, en los campos de cultivo de Amnagua, su padre lo haz asustado, con varios gritos diciendo: ¡Usted me da asco! ¡Eres un lunático! ¡Te negó como hijo! Gaius lloraba escuchando tales ofensas, y creaba poco a poco complexos y mas complexos. Su madre con todo su amor de madre, no has visto otra salida, lo haz enviado para la casa de su tía Marta, que moraba en Aguas Profundas, un lugar donde Gaius conseguiría su mayor tesoro.
Gaius era un peque calmo y que no hablaba mucho, entonces resultaba para su tía como una sombra, nada le molestaba. Y así Gaius iba creciendo, y cada día mas se interesaba por los libros y logros de los héroes de Faerun. Pero seguía siendo solamente un lunático, y nada cambiaba, sino su perfecta escrita.
El esposo de Marta era Bastian, un pescador que vivía en el mar, y era lo que proporcionaba el sustento de la casa.
En sus doce anos Gaius comienzo a trabajar en la biblioteca de Aguas Profundas, pero no como bibliotecario, eso seria el paraíso para un lunático como el, y si como limpiador del suelo oficial. Pero Gaius estaba contento, con el pago mensual podría pagar sus estudios y es lo que haz hecho.
Varios meses se pasaban, y Gaius estudiaba mucho, de poco en poco adquiría conocimientos en Matemática y ingeniería, además de los diseños geométricos. En la biblioteca Gaius era solamente uno mas en el medio de muchos, pero hacia su servicio con perfección, siendo un grande limpiador de suelos.
A los 14 años Gaius fue promovido a bibliotecario, tras una larga charla con un de los mas antiguos bibliotecarios de Agua Profunda, Erimed, que tenia 60 y pico anos de mucho conocimiento y sabiduría. En la escuela ya era un estudiante de medio conocimiento con gran aptitud en matemática y diseños geométricos.
Dos anos mas se pasaran, y la vida de Gaius ya había cambiado mucho acerca de la vida mediocre que tenia en Amnagua. En la biblioteca tenia la aprobación de todos, por su conocimiento matemático y Erimed lo veía con otros ojos, ya como un bibliotecario experimentado. En la escuela se destacaba cada día mas por su estudio, quizás en cinco o seis anos seria un profesor de matemática. Pero el destino tenia una sorpresa guardada para Gaius, la muerte de su tío Bastian, eso has interrumpido todo, tanto sus estudios normales como trabajo de bibliotecario, además del dolor de la perdida de su tío.
En su despedida Gaius has ganado un grande regalo de Erimed, un libro con algunos glifos mágicos diseñados en letras doradas, y conjuros de sencilla aprendizaje, como trucos mágicos. Gaius estaba muy triste de dejar todo que lo había conseguido, mismo que fuese poco, pero salio en dirección a Amn.
Gaius volvía al reino de Amn, como un experto en matemática, pero aún seguía siendo aquel peque delgado y lunático, pero mas maduro, y el reencontró con sus antiguos “enemigos” de infancia le esperaba.
Al llegar en el reino, has visto varios carteles por las calles, carteles de un evento de cuentos y historia, un circulo de historias mejor diciendo. La escena has sido estupenda, con historias tristes y alegres, medianos bromistas y un contenido interesante.
Y esta fue la vida de Gaius hasta aquí. El próximo paso, solo el tiempo dirá...
 

Guty

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Pesadilla - Capitulo II
Acto I​

Una noche como cualquier otra, el calor del verano me hacia sudar, mi habitación con solo una ventana pequeña, era como una sauna. Por toda la noche tuve escalofríos, a veces yo despertaba, pero buena parte de este pesadilla era muy real, aún me recuerdo de los momentos horribles que … - Se callo el joven muchacho. Con una voz temeraria lo narro a su familiar Elendor.

Nono día de la segunda dekhana de Eleint de 1469, una noche caliente de verano, con fuertes emociones para Gaius.
Acerca del ocaso, el joven muchacho se dirigía a la Posada La luz de Alandor, donde ya tenia reservada una habitación, y un bueno contacto con Kosmos, la camarera. Llegando en la posada hizo el mismo de siempre, compro dos pasteles de manzana y un refresco de naranja, y subió hacia su pobre habitación. Tras su breve cena, comienzo a estudiar sus conjuros, un poco despacio por el cansancio de un largo día de trabajo.
Sus ojos ya cansados de tanto leer, su cuerpo débil de tanto trabajar, fue si un día agotador, seria mejor cosa dormirse, pero esta no has sido la mejor idea, esta noche no, esta noche marcaría la vida de Gaius para todo siempre.


Gaius adormeció, pero no has sido solamente eso que has hecho, has viajado hacia dentro de si, una viajen donde conocería su verdadero interior, donde se había guardado rabia, dolor, angustia, sufrimientos pasados. La época ahora era su infancia, donde un pequeño y molesto niño escondió todo el sufrimiento y dolor de una infancia difícil.
El pesadilla empieza con Gaius viendo al día que has visto a los hijos vecinos jugando de esconderse un de los otros. Gaius como siempre, un niño divertido y amoroso se acerco con una sonrisa amplia, diciendo – Hola, hola... ¿Puedo jugar con ustedes? - Los otros niños viendo a aquel niño orejudo, todo tuerto lo dejaron jugar, pero siempre hacían bromas con sus grandes orejas, y con sus piernas arqueadas, una broma de mal gusto, pero eran solamente niño, decían lo que venia a la cabeza. Gaius se entristecía mucho a cada nueva broma, pero seguía jugando de esconderse con los otros, mismo con actos tan fríos y dolorosos para el peque Gaius. Una tarde esos vecinos de Gaius han combinado de decir que el tenia que esconderse y solamente saldría del escondrijo cuando los otros le encontrasen. El pequeño Gaius todo contento salió corriendo y fue esconderse en la foresta, con una alegría de dar pena. Los otros salieron a jugar solos, sin Gaius, y al terminar se fueron a sus casas, pero Gaius todavía seguía escondido en un cuenco en el grande árbol acerca de Amnagua, estaba muy feliz por nadie tener encontrado a el. La noche cayó, y nadie había ido contestar al peque, nadie dijo nada, la madre de Gaius le buscaba por todos lugares, pero no tenia idea de donde podría estar. Se hizo madrugada, el peque Gaius adormeció allí mismo, esperando que una buena alma le encontrase, pero nada lo ha hecho, y su madre se sufrida en lagrimas de preocupación.

Al amanecer Gaius despierto, mirando por los huecos del árbol viendo se alguien le había ido buscar, pero nada has encontrado, su madre en contrapartida esta desesperada, salia en busca de los vecinos, y nadie sabia donde estaba el peque, la ultima opción has sido buscar a la guardia y dar como desaparecido al peque. Dos días más pasaran, la comida de Gaius has sido frutas del grande árbol, los aldeanos ya sabían en su totalidad del desaparecimiento de el, todos estaban en alerta, pero no lograban descubrir donde estaba al peque.

En el cuarto día al ocaso, Gaius volvía a la ciudad, demasiado contento por nadie haber logrado tal hecho. Gaius se acercó a los hijos de los vecinos y dijo – Uds ni de lejos son guapos como yo... No han logrado encontrarme por cuatro días – Una grande sonrisa se abrió en su rostro con un cierto aire de superioridad, los otros niños reían de Gaius, exclamando - ¡Orejudo! ¡Tonto! ¡Lisiado! Hemos hecho de propósito, no te queremos con nosotros, eres un Lunático eso si – Llorando el peque Gaius salió corriendo hacia su casa, su padre estaba en una silla comiendo algo cuando Gaius llego, pero por el estrés ni ha escuchado al peque, ya has comenzado a darle una paliza, enfurecido gritando y hablando cosas horribles... En esta hora Gaius despertó y volviendo a su época, con escalofríos y sudando como un cerdo...
 

Guty

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Pesadilla – Capitulo II
Acto II​

En los días de hoy, Gaius ya empieza a trillar el camino de los grandes, es conocido en los pasillos de la Arcanum Scholla como uno de los magos más brillantes de esta generación. Pero en su interior aún hay algo a ser expulsado, quizás un tirano o un malvado y caótico hombre. Parece que hay algo escondido en el corazón de este pequeño grande hombre.

Gaius como un hombre de grande poder adquisitivo se fue a su nueva habitación lujosa y con el conforto que nadie en el reino rechazaría.
Tras un día de diversos avances mágicos y experimentos complejos en los interiores de la Arcanum Scholla, Gaius hizo lo mismo que siempre. Sentado en su cama, invoco a su fiel compañero Elendor y empezó a hablar de sus avances mágicos y sobre el día genial que había tenido.
Sin darse cuenta, el joven y promisor arcano durmió, tenía un fuerte dolor en la cabeza, pero es algo que los magos enfrentan a diario. Junto con ese descanso, el alma de Gaius viajaba en el tiempo, viajaba a una época que los halagos de los días de hoy, eran sólo sueños de un pequeño y orejudo crio.
Una noche dura venia por adelante, el encuentro con el dolor de su vieja infancia, algo que estaba reprimido en su alma, en sus memorias, en su interior.


Allí estaba el alma de Gaius, veía a sus vecinos burlones, a sus padres impacientes, veía a las surras diarias por no haber hecho nada, pero luego Gaius viajó al más profundo miedo de su alma, la soledad, la época en que fue abandonado en las cercanías de campo de cultivo de un pequeño pueblo de Amnagua. Gaius se veía en una canasta de madera lujosa, en la cual hallaras varios perteneces de oro y gemas de alta calidad. Gaius no entendió nada, pues para él sólo era un crio pobrecito de un pueblo al norte de Amnagua.
El alma de Gaius veía el pasado volviendo, las imágenes aparecían en su frente de la nada y siempre caminaba hacia antaño.
Los segundos se arrastraban, el miedo corroía el alma de Gaius, pues ahora veía a la más temible y dolorosa visión que podría tener, la posesión de su real madre en el exacto momento de su concepción. El demonio que había concedido el privilegio de la concepción de un hijo, venía a buscar su pago, el alma de su madre.


Gaius sin saber el que hacer, intentaba se mover, pero eso era sólo un recuerdo de un pasado doloroso, una escena dolorosa guardada en el fondo de un alma.
De este momento en adelante, Gaius veía su vida pasar delante de sus ojos, segundo a segundo, recuerdos de cada momento, pensamientos que estaban reprimidos en su cabeza.
De aquí en delante Gaius entra en un trance espiritual, un sueño profundo y vos narraré cada paso de la vida del arcano.
 

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La ascensión de un Mystrano - Capítulo III
Acto I​

Gracioso el destino ¿no? Muy gracioso por supuesto. Cada uno tiene vuestro papel en el mundo, y los planos de destino iban tomando forma en mi vida.
En una de mis visitas al templo de Mystra, situado en Edive, he hecho todo como siempre hago, una oración, una plegaria y el conjuro de más alta esfera que conozco manipulado como ofrenda a Mystra, pero esta vez algo diferente pasó.
Al terminar mis costumbres agradecimientos a Mystra, me he sentado en los bancos del templo, Lady Lysebeth empezó una charla amable conmigo y allí pedí para ingresar al templo como fiel, aunque no sabía bien qué deberes conllevaría tal hecho. Lady Lysebeth me pregunto por qué querría hacerlo y yo la respondí sin pestañear que mi real voluntad seria recompensar el bien que Mystra ya hizo por mí y por mi vida, beneficios los cuales son inmensurables.
Lady Lysebeth estaba de acuerdo con mi ingreso al templo, aunque me pedio una prueba, una muestra de que estaba dispuesto para iniciar la senda de un Mystrano, un fiel ferviente. Esta prueba estaba basada en como yo, un erudito, manipulador de la Urdimbre iría me comportar sin utilizar el Arte y si lograría éxito sobrevivir sin el uso exagerado de la misma. Y al final concluyo: Y cuando vos depare con una situación que sea necesario utilizar la Urdimbre ¡no lo haga! Tras esa experiencia, volved para contarme como fue.
 

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La ascensión de un Mystrano - Capítulo III
Acto II​


Al salir del templo me he quedado varios días pensativo, me hospede en la posada en el Valle Minsor y he meditado cada palabra que había escuchado. Tras una semana he decidido volver a la capital, exactamente a la ciudad de la moneda, donde siempre me he hospedado desde que volví al país. Cada día sin “magia”, era un día más con abstinencia, pero ¿abstinencia? Si, abstinencia, volvía a sentirme como el flaco rato que salió de Amnagua, aquel crio burlado por todos, el poder que la Urdimbre me proporcionaba, inflaba mi ego, inflaba a mi auto afirmación, la cual me hacía sentirme un poderoso mago, destacable entre todos, donde mis propios profesores rasgaban elogios, donde yo iba me miraban de manera diferente, como un influyente y poderoso ciudadano. Pero fue ahí que vi mi esencia siendo consumida por el poder, aquello que todos me habían avisado de antemano, el poder estaba corrompiendo a mi corazón, por más ingenuo y puro que pudiera ser antaño. El arte es una obra genial, pero si no llevada con la atención que se debería, puede corromper al ser más puro que hay. Poco a poco fue me acostumbrando, de diversas maneras, desde un simples conjuro mano del mago, que yo utilizaba para solventar mis debilidades físicas, hasta mismo a los poderosos conjuros como un teletransporte, conjuro lo cual utilizaba a diario para viajes cortas o largas, era lo que me hacía puntual a todo.
Mis días fueron más largos y mis noches más cortas, mi cuerpo sentía falta de la facilidad que la Urdimbre me proporcionaba, aunque poco a poco sentía como si aquella “abstinencia” escapaba de mi cuerpo junto con mi sudor de los diversos trabajos y que haceres cotidianos.
En una tarde cálida he salido a buscar materiales, exactamente los ingredientes para seguir con mi paulatina experimentación con las plantas mágicas, la herbolaría. Al salir de la ciudad fue atacado por un mañoso kobold, tal cual me ha atacado de manera sucia, aunque no he tenido algunos problemas para neutralizarlo con mis fuerzas. Más adelante, cerca de la cueva que alberga tales ingredientes que he salido buscar, me he deparado con una banda de bribones, algunos arqueros, otros silenciosos como el aire que toca nuestras pieles, cuando fue sorprendido casi que lancé una primorosa tromba de proyectéis de Isaac en la cara de ellos, pero no lo hice, me recuerde de las palabras de Lady Lysebeth como un susurro en mi oído: “Y cuando vos depare con una situación que sea necesario utilizar la Urdimbre ¡no lo haga! Tras esa experiencia, volved para contarme como fue.”

Me he herido gravemente, algunos cortes en venas que sólo tras una visita al distrito de los templos las he sanado por completo, aunque sentía en mi corazón aquella sensación de deber cumplido, un misto de placer y dolor. –Sonrió amablemente Gaius mirando a los ojos de Lady Lysebeth.

Y eso es todo, Lady Lysebeth, ese es el relato de mi primera experiencia sin magia.
 

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Mi primero experimento de Abjuración - Capitulo IV​


Yo ya tenía probado de diversas formas hacer con que las partículas Urdimbricas del proceso de conjuración de los conjuros de Abjuración disminuyese de velocidad y así intentar mirarlas con una lupa o cualquier otro artefacto que aumentase el grado de visión de los ojos humanos, pero nada resultaba cierto, todos los intentos de disminuir la velocidad resultaban erróneos, pero me surgió una idea que quizás podría ser el componente final de tal tesis.
Si yo utilizase el conjuro permanencia en un ser vivo, podría utilizar el conjuro ralentizar para desacelerar las pequeñas partículas Urdimbricas y así conseguir ver si la consistencia de mi tesis estaba perfectamente desarrollada.
Tras conseguir la premisa con el Director Armeís y pedir auxilio al profesor Frederick, he firmado una fecha para concluir mis pesquisas y así entregar mi tesis a la prestigiosa academia. En la fecha firmada hemos coincidido solamente yo y el profesor Arniman, el profesor seria mi supervisor y me ayudaría paso a paso con el proceso de conjuración.
Llegando a los laboratorios de la Arcanum Scholla he decidido experimentar el conjuro resistencia sobre mi querido compañero de vida, Elendor (Mi familiar, un águila). Primeramente he empleado el conjuro resistencia sobre el cuerpo de Elendor, luego el conjuro fue tomando forma y creando una capa casi que imperceptible al alrededor del cuerpo de lo mismo, y por fin, cuando el cuerpo ya estaba envuelto por la fina capa, la misma se hizo invisible.
La segunda parte, la más difícil estaba delante mis ojos, mi cerebro trabajaba con una velocidad increíble, mis sentidos estaban aguzados, cada segundo tardaba más que una hora, el toque de la corriente de aire se hacía impune y en mi mente venían millares de pensamientos por segundo. En un entrecierre de ojos empiece a conjurar, paso a paso de un conjuro que la complejidad de sus entrañas son inimaginables torturas a la mente de un arcano, todo el proceso era distinto de cualquier conjuro que yo mismo había empleado en mi vida, los diagramas de diferentes ángulos, las palabras de difícil dicción y el componente mental… ¡Por Mystra! Eran un trastorno en sí mismo ¿Conseguir hacer con que las hebras Urdimbricas si uniesen a un cuerpo fijamente y sin manera de quitarlos? Era imposible para mí antes de ese mismísimo experimento, pero allí esta yo, conjurando de poco en poco, empleando el conjuro de manera perfecta, llegando a transcender mis barreras personales de dificultad. Al final del proceso algo ha salido de dentro de mí, yo me sentía vacío, me faltaba algo, como si algo extraído mis mejores recuerdos o hasta mismo mi esencia vital.
Un precio alto fue pago, el conjuro se hizo permanente, Elendor parecía sentirse bien, todo había corrido perfectamente bien ¿Pero para que yo había hecho el experimento? Si, para utilizar cualquier artefacto para aumentar el grado de visión de mis ojos, mejorar mi visión y así poder ver a las pequeñas partículas Urdimbricas que envolvían a Elendor, pero nadie podría verlas, quizás solamente Mystra las pueda ver, mi corazón se llenó de tristeza por un momento, pero luego el profesor Frederick me dijo que era apenas un paso más cerca que yo estaba dando y que luego podría comprobar que el proceso de conjuración de los conjuros de Abjuración eran hechos así.
En la mañana siguiente yo ya me había recuperado del extremo vacío que he sentido, pero aún no tenia en manos la forma de comprobar que mi tesis estaba cierta.
 

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Una Oración, una Bendeción - Capitulo V

El brillo de la estrella Mystra brillaba intensamiente esta noche, un brillo diferente de lo habitual, la estrella tenia un brillo blanquecito y muy fuerte.
En la noche pasada Gaius habia dejado un mensaje en el tablón de anuncios de la Capital, esta mensaje decia que Gaius buscaba a un representante de la Orden del Fenix y que le buscasen en la posada La Luz de Alandor.
Al amañecer Gaius salió a sus que haceres, pero al caer de la tarde volvia a un merecido descanso. Se dirigió a la posada La Luz de Alandor a su humilde habitación, pero llegando en la entrada de la posada has encontrado al escudero Ryan Steward y luego empiezaron una breve conversa sobre el asunto que le habia hecho dejar el mensaje en el tablón de anuncios.
La conversa no fue de la forma que desearia Gaius, pues solamente quieria una ayuda, y quizás iria ayudar más a la Orden del Fenix que a si mismo, iba proporcionarles una experiencia que todos soñarian, pero mismo así Gaius sentia que con la fuerza de sus propias palabras no conseguiria convencerles.
Al terminar la conversa con los representantes de la Orden del Fenix se quedo por momentos pensativo, pensaba en una manera de arreglar la situación, pues Gaius no querria recurrir a un simples bando de mercenários para una tarea tan gloriosa, tan digna mejor dicendo. Como un sussuro al pie de la oreja, la idea surgió de la nada, pero has sido la mejor idea que el podria tener.
En media hora como mucho se veia al joven arcanista en el templo de la Triade. Alli se ha postrado ante al altar de Torm, sacando del medio de sus perteneces sus mejor ofrendas, un amuleto de la primera encarnación de Mystra, con un simbolo de una estrella blanco-azulado, y todos sus danters. Estas ofrendas para otros quizás no fuese mucho, pero para Gaius era una ofrenda dolorida y de todo corazón. Mismo no siendo un devoto de Torm, Gaius siempre fue un muchacho religioso, y sabia que su ofrenda seria acepta por Torm, pues era la más pura de las ofrendas que un ser vivo podria darselo.
Con murmuros rezo a Torm con palabras del interior de su alma y corazón, palabras verdaderas, palabras profundas, palabras dichas con el corazón...
Al terminar la reza, Gaius exclamo - ¡Alabado sea Torm! - Y en pocos segundos el corazón del joven arcanista se lleno de paz y sentió que su oración habia sido aceptada. Luego una luz brillante de una ferocidad dulce le toco, y en sus ojos se ven el brillo de un ser bendecido por los dioses.
 

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Los secretos de la Geometria - Capitulo VI
Acto I​

La luz del alba enseñaba sus hermosos rayos por los llanos exteriores de la capital, desde que llego en la ciudad de la moneda Gaius no había descansado nada, y su cabeza pesaba mas que un trozo de hierro, un fuerte dolor en la cabeza torturaba al joven matemático. Tras lograr encontrar una posada con habitaciones libres, descanso por casi todo el día, despertando en el descansar del sol. Gaius tenia todo el día y noche libre, siendo que luego seguiría hacia su casa en Amnagua, visitar su familia. Como siempre, el vicio has sido mas fuerte, y Gaius busco a un libro en su bolsa para que pudiese relajar y disfrutar de un bueno momento de lectura. En el medio de sus libros de matemática y geometría, has encontrado al libro que Erimed le había dado. La capa de libro era de gran dureza, con hermosos adornos en oro, en el medio de la capa había una frase en el idioma draconico que decía “Quien me busca, me encuentra, y jamas me olvidara, pero ni todos pueden me manipular”. Gaius por curiosidad comienzo a leer, de manera compulsiva, el libro estaba todo escrito en el idioma draconico, y con varios glifos y diseños geométricos, pero este libro tenia unas 100 paginas, y solamente 20 estaban rellenadas. Los ojos de Gaius se fijaran luego en el primero escrito, tenia formulas matemáticas que nunca había visto, además de una geometría perfecta, pero de forma diferenciada a las otras.

Las primeras lineas decían – Gaius este tipo de geometría es muy avanzada, pero te hará alcanzar a los secretos ocultos del Multiverso, teniendo formulas exactas de nomenclaturas olvidadas de abordaje mágica a la Urdimbre. Pero advierto, una vez que pruebes utilizar esta técnica olvidada, jamás conseguirá dejarla de lado.
Antes de probar cualquier efecto mágico, descansad y buscad estar con su aura y mente tranquilas, pues es un proceso que exige mucho de la energía vital y mental.

Luego abajo, tenia varias formulas, extensas y largas, conteniendo posiciones y alineamiento de diseños en el aire. Gaius se entretenía cada vez mas, leía con atención a cada palabra, diseños y formula, haciéndolo olvidar del espacio “Tiempo”, pues las horas pasaban y no tenia idea de cuan rápidas se hacían. Horas y horas se fueron, y Gaius ni había entendido la mitad del conjuro.

Luego al amanecer del día, Gaius termino de entender las formulas, ahora debía imaginar el conjuro siendo realizado y entender la composición del efecto mágico del conjuro, imaginándolo siendo conjurado, y como afectaría la lectura mágica,este es el proceso de almacenamiento/memorización del conjuro. Luego en una o dos horas leyendo las extensas explicaciones descritas en el proceso Gaius logro entender el efecto mágico del conjuro y ahora solamente faltaba la ultima parte, lograr entender como diseñar los glifos en el aire.
Este fue el puno mas rápido y sencillo para Gaius, puesto que Gaius ya había diseñado varios símbolos geométricos. Con la diestra dibujaba los glifos en el aire, y la otra mano sostenía un pedazo de su capa. Con gestos lentos los glifos tomaban forma, hacendó un grande circulo y luego un “X” al medio de este circulo, y lineas triangulares cortando el circulo. Para finalizar has diseñado una linea con un pequeño circulo en la punta, y pronunciado la palabra “Resistium”. Esta era solamente una tentativa practica, no era para lanzar el conjuro, pero la concentración de Gaius has superado el nivel de dificultad para un “Truco mágico”. Tras terminar el proceso de conjuración, has logrado lanzar el conjuro, pero le ha cogido desprevenido, y al tocar la mesa en forma de broma. de su mano has salido un leve chasquido de luz púrpura que has creado un leve contorno borroso alrededor de la mesa, por momentos era visible la luz púrpura, pero desvaneció rápidamente, como en el entrecierre de ojos.
El éxito había venido en una hora inesperada, y hecho con que el matemático saltase de alegría, sonriendo contento por su éxito, pero por algunos momentos sentido un fuerte mareo, seguido de un grande dolor de cabeza, y en 10 segundos el jovenzuelo desmayo, cayendo en el suelo, despertando solamente en el próximo nacer del día.
 

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Los secretos de la Geometria - Capitulo VI
Acto II​

La primera clase de Gaius fue un suceso, has aprendido mucho sobre la escuela de advinacion, pero al final de la clase el profesor Armeis Nezhaud ha dado una lección mas para hacer en casa, descifrar pergaminos, el primero Detectar Magia, y el segundo Ver lo Invisible. El Detectar magia, seria un conjuro de media dificultad, pero el Ver lo Invisible resultaría mas complicado que el normal para Gaius, puesto que solamente había aprendido un truco.

Al llegar en su habitación, Gaius se apresuro para empezar a estudiar el pergamino de Detectar Magia, pero al abrirlo has visto una forma totalmente diferente de como había visto, con expresiones y formas de descripción completamente opuestas. Pero esto no ha hecho que Gaius desistir, continuo con la misma gana y voluntad, pero en el principio seria más complicado el aprendizaje.
Por algunas horas seguía leyendo con dificultad de interacción, pero poco a poco entendía el esquema mágico que el profesor usaba, palabras, gestos, enfoque mental, todo bien detallado, quizás esta sea una de las calidades del profesor, la organización.

Gaius logro entender los esquemas puesto en el pergamino en unas 5 horas, pero aún no había entendido como utilizar símbolos tan simples y de poca complexidad, para una “Magia”, mismo así le resultaba difícil los otros componentes del conjuro, como los gestos hechos por ambas manos y no como en el primero conjuro.

Al entender mejor los gestos y el componente mental, Gaius se fue a un largo descanso y una buena noche de sueño, haciéndolo relajar y mejorando su aptitud mental. Tras este descanso merecido, Gaius tenia todo bien guardado en su mente, los gesto, el tono de pronuncia de la palabra, y el esquema mental, que seria imaginar auras de magia flotando en su alrededor.

El matemático se preparo, dejo el báculo arriba de la cama de su habitación, y luego lanzo el conjuro de la manera indicada, pero por increíble que parezca, has fallado. Mismo así seguía animado y intento dos veces mas, y solamente en la tercera vez logro conseguir el efecto del truco, pero lo ostento por muy poco tiempo con una rápida sensación de la presencia de la aura mágica de su cayado mágico, y conforme se giro la presencia de un libro mágico en su bolsa vieja y nada mas. Por supuesto, el efecto del conjuro solamente sirve en el campo de visión del usuario, en una forma de cono.

Gaius logro lanzar el conjuro y su alegría era irreprimible, haciéndolo parecer a un niño, pero nuevamente sentía el fuerte mareo y el dolor en la cabeza, y al sentir eses síntomas, se siento en la cama y luego adormeció. Luego Gaius formato al conjuro de la manera mas fácil de utilización y lo escribió en su grimório.
 

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Los secretos de la geometria - Capitulo VI​
Acto III

Noches vacías, tan vacías que le robaba la calma, sueños creando alas y tomando su rumo, cada día que pasaba era un día a menos, un paso hacia atrás, pues el miedo se hacia presente en la vida de Gaius, no era el miedo de monstruos o bichos exóticos, y si el miedo de su sueño escapar por entre sus dedos de la mano.
Poco a poco Gaius estudiaba el libro que en el futuro seria su bien mas precioso, el grimório, echaba unas miradas en las paginas, medio desinteresado, pensando que no resultaría en nada seguir estudiando, porque su fin seria como su padre, un aldeano sin cultura alguna. Las horas tardaban cada día mas en pasar, pero nada le alegraba, ¡Nada! Sus miedos iban tomando forma, y la ansia de ser un grande mago se acababa.
Una noche Gaius pensativo, sin saber bien lo que haría, pensó – (¿Y si entreno con todas mis ganas? ¿Pero vale la pena seguir dando duro en eso?) - Una voz le exclamo dentro de su cabeza – Gaius, su futuro es usted mismo que escribirá, no tenga miedo, trilla su camino sin ello. - Luego el jovenzuelo orejudo miro a los lados, buscando incansablemente aquella voz firme, pero nada has encontrado, solamente paredes de piedra.
Al sentir aquella sensación Gaius cogió su libro con gana, y volvió a estudiar. El lado bueno de esa dekhana la cual el joven paso depresivo fue que ya tenia una media idea de los conjuros dentro del libro que Erimed le dio, entonces le resultaría mas sencillo aprender los conjuros.
Los ojos de Gaius corrían por las paginas, la voluntad había le tomado nuevamente y quizás con mas fuerza. El truco que había seleccionado esta vez era la prestidigitación, un sencillo conjuro muy usado por arcanos en el proceso de aprendizaje. Este conjuro es como una copia de varios trucos mágicos en un solo conjuro, un ejemplo claro es el poder de controlar un peso de aproximadamente 0,500 gr, es una copia frágil del conjuro mano del mago.

Los componentes de ese conjuro eran simples, pero por traer varios otros efectos se hacia complicado, cada diferente diseño, era una manipulación diferente del conjuro. El primero efecto que Gaius intento fue alzar su bolsa, ella tenia un peso medio de 250 gr, entonces tal vez resultaría mas fácil que el esperado.
Tras dibujar en el aire con la derecha, la izquierda comandaba la bolsa, la bolsa enseñaba leves señales de que algo le tocaba, y se movía de un lado a otro, pero Gaius no conseguía alzarla, luego fijo los ojos a la bolsa y de dentro de la bolsa salio un grande ratón, el orejudo mago la miro y exclamo – ¡Hija de una … rata! - Murmurando para si en seguida – Claro, era por eso que no conseguía alzar la bolsa... - Un intento mas has hecho, pero la bolsa no se movía y nuevamente murmuro – Entones debe haber algo errado. - Y se fue a verificar en el libro...
Algunos minutos después de la lectura, había una nota - “Gaius, te dejo este conjuro en orden errada y mezclado un conjuro con lo otro, para que pueda conseguir identificar por si propio las ramificaciones del conjuro” *Una sonrisa dibujada al lado* - Con una carcajada el jovenzuelo orejudo arreglo nuevamente sus cosas, pero al se acercar a su bolsa y al tocar un grande calor involucraba la bolsa, casi quemando a su mano. ¿Pero que seria eso? Si, una de las variaciones del conjuro, calefacción de objetos de hasta 30 cm.

Testes y mas testes usando el conjuro que había aprendido hace poco, Detectar Magia, pero tardaba mucho en descubrir cual era el conjuro que había tirado. Algunas horas después has logrado descubrir el orden exacta de las variantes mágicas del conjuro, pero eso lo ha retrasado casi toda la noche, y el sol ya enseñaba sus rayos por la ventana de su habitación. Gaius has hecho indicaciones al lado de las variantes del conjuro para que no volviese a cometer ese error. Una broma a los ojos de Gaius, pero a los ojos de Erimed una enseñanza, pues has hecho con que el matemático orejudo aprendiese a leer y identificar los conjuros en que iba conjurar.
 

Guty

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Los secretos de la Geometria - Capitulo VI
Acto IV

Gaius no enseñaba, pero el miedo de volver a su “Casa” en Amnagua le hacia perder el sueno, mismo que se fiase en que su destino era el mismo que iba escribir. Ya hacia una dekhana y media que no salia de su habitación en la Luz de Alandor, noches y noches estudiando el libro, en este punto Gaius avanzaba bien, pero con las pocas monedas que tenia seria imposible se mantener por mas una dekhana completa en la capital.
Dos días después Gaius tenia clase con la profesora Lire Lilta, una muy buena profesora por supuesto. Gaius iba a despedirse de todos y seguir hacia su casa en los alrededores de Amnagua, pero una sorpresa del destino le ha hecho olvidar de hacerlo.

Gaius tenia ya muy bien claro en su mente el conjuro Luz, pero aún le faltaba algo, digamos que el componente mental, saber exactamente lo que imaginar para poder lanzar el truco.
En la clase de Lire Lilta, Gaius se destacó por leves apuntes y raciocinio lógicos, preguntas inteligentes en relación a las sub – escuelas de Ilusión, y errores normales de un aprendiz, pues es solamente lo que era, un Aprendiz.

Al terminar la clase, todos se despedirán, pero Gaius llamo a Frederick Arniman, un poderoso mago, con conocimientos mágicos que Gaius ni imaginaba que podría dominar. Esta invitación fue mas que solo para una charla, fue para pedirle un consejo, una ayuda con el “componente mental”.

- Señor Frederick, podría ayudarme con la parte mental de la conjuración del truco Luz? - Contesto el matemático orejudo.

- Claro Gaius. ¿Qué duda tienes? - con una sonrisa amable respondió

- Mi duda es en la parte de lanzar el truco. ¿Qué realmente debo pensar? - Le retribuyó la sonrisa y enseño su grimório.

- Es muy sencilla esta parte Gaius. Yo personalmente pienso en la área, o el lugar y calculo como debe ser lanzado. - Mirando al grimório respondió


Gaius se quedo por segundos pensativo, y luego asintió. Con rápidos movimientos por su grande agilidad, diseño varios glifos en el aire y cogió a un luciérnaga, pensando en formulas que correspondían al área, y al final pronuncio “Luminarium”. Con un entrecierre de ojos una tenue emanando de su mano, por pocos segundo, pero el suficiente para tirar una leve sonrisa de Frederick Arniman. Algunos segundos se pasaran y luego el fuerte que ya no era tan fuerte mareo tomo Gaius, haciéndolo acostarse a una mesa allí mismo. Esta vez fue mas breve y Gaius aguanto mejor, puesto que no hay desmayado.
Frederick le miro y sonrió, parecía que le hacia recordar su época de aprendiz, pues se ha quedado mirando a Gaius con la misma sonrisa.
En el día siguiente Gaius hizo nota de sus avances en su grimório.
 

Guty

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Los secretos de la geometria - Capitulo VI
Acto V

En el cuarto día de la segunda dekhana de Eleint de 1468, Gaius estaba allí en la clase de invocación de ajenos del profesor Klaus Von Eigner. Dos o tres horas antes de comenzar la clase, estudiando el conjuro Atontar, un truco mágico muy sencillo para los grandes magos que había allí, pero para Gaius un truco de difícil comprensión, no mucho, pero le ha tomado un par de horas. La clase termino, una clase con una experiencia increíble, la invocación de un celestial, un Lamparconte llamado Xevanthir.

Llegando a su habitación en la Luz de Alandor, Gaius empiezo a estudiar el conjuro nuevamente, pero con mas concentración, midiendo los glifos con su buena mirada, en poco has logrado entender los glifos. Luego comienzo a entender las formulas, formulas la cual debería imaginar mientras conjuraba, una manera diferente de conjurar hasta entonces, pues poco a poco Erimed iba preparando al orejudo matemático para ser un grande mago, pero Gaius ni en sueño imaginaba eso.

La parte mental has sido descifrada en dos horas, dejando a Gaius listo para empezar la parte practica, pero antes Gaius descanso como se debería, una larga noche con un descanso precioso.
Al despertar Gaius se preparo para iniciar el proceso de conjuración, primero fue buscar a un gato, pues el seria la cobaya del experimentos. Luego volviendo a su habitación, Gaius cogió el grimório y empiezo el proceso de conjuración.

El orejudo arcanista diseñaba con calma los glifos mágicos en el aire, los diseñaba con gran concentración, usando como tinta su propia concentración, poco a poco los glifos se hacían con un color dorado, como un brillo del una hoguera. Luego empiezo a imaginar los cálculos, formulas complexas, formas geométricas, todo en un solo segundo, la mente de Gaius estaba pensando en una velocidad estupenda. Entrecierro los ojos apretando un pedazo de lana y por fin alzo la voz en un idioma olvidado por los anos “Atetotenum” , con una expresión rudo y una voz gruesa.
Al abrir los ojos, el gato estaba de la misma forma, pero tenia síntomas de tontera, mareo, el gato no conseguía parar en pie, pero solo has durado unos poco segundos, y al terminar el efecto el gato huyo por la ventana de la habitación, pero en este punto no se hacia necesario mas, puesto que Gaius ya había aprendido el conjuro.
 

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Los secretos de la geometria - Capitulo VI
Acto VI​


El miedo de volver a su casa ya no atormentaba a Gaius, pues el ha logrado conseguir un trabajo, un poco avergonzado para un matemático, con conocimientos en geometría, pero era la única solución para el problema. Gaius se hizo pregonero de la nueva subasta del Doblón de Oro, ganaba por comisión, 50 danthernes para cada cliente que comprase las nuevas monedas de platino, pero eso era una fortuna para Gaius. La Señora Kirea Welm le has concedido el trabajo y al final si lograse conseguir mas de 10 clientes iba recibir un bono final, 300 danthernes y un objeto mágico seleccionado en la subasta. Para Gaius eso era más que necesitaba, y le mantener por meses en la capital, sin cualquier preocupación, siendo que ganaría un objeto mágico, su primero objeto mágico.

Gaius Trabajaba el día todo haciendo publicidad en los llanos exteriores de la capital, de aquí para allá, a veces con la señora Kirea, a veces no, pero siempre con el mismo animo y voluntad, buscando su alimento y su financiación de los estudios mágicos. Un cliente, otro allí, y siempre lo bolsillo de Gaius se llenaba, de grano en grano.
Pero todo esto le ha hecho distraerse de los estudios mágicos, donde aprendía con una constancia, y veía sus compañeros avanzando gradualmente y el parado en el mismo conjuro una semana toda. Pero ¿Que podría hacer? Era solo un hijo de aldeano, sin riquezas, sin privilegios.

La clase de Netheril y la segunda encarnación de Mystra, se aproximaba y Gaius aún no había descifrado al truco mágico Llamarada, un truco que causa una explosión de luz brillante, muy potente contra solo una criatura causando ceguera por un minuto, o solamente usado para disipar oscuridades en un área.
Gaius todas las noches entrenaba este truco, y así entendía más despacio que de costumbre. La clase del profesor llego, como de costumbre Gaius estaba allí media hora antes, y así comienzo a entrenar diseñando glifos mágicos en el aire, con grande concentración y poca velocidad, haciéndolos con la mayor calidad posible. Luego empezó a hacer cálculos mentales, imaginando la área de dispersión y el efecto del conjuro, la fuerte luz. Con una voz gruesa finalizo diciendo “Lamaremun lamaremá Lamenum” Y la habitación se lleno de luz, un brillo deslumbrante, pero como siempre por pocos segundos. Gaius como siempre has celebrado como si obtuviera logrado aprender un conjuro de décima esfera.

Algunos segundos después escucho un carraspeo en el fondo de la habitación, y al se girar hacia el ruido, se ha deparado con la amable profesora Koe, Noelani Koe. Ella con una voz sutil le pregunto.

- Siento interrumpir tu... Alegría – medio sonrió la profesora siguiendo - ¿Has visto el profesor Armeís Nezhaud?

- Er.. n.. No Profesora Koe. - Gaius con cierto recelo en la voz contesto

- Vale, gracias – dejando algo en el aire siguió – Ohm.. Cuidado con las conjuraciones por libre! - Finalizo la profesora Koe.

Gaius medio sin jeito siguió celebrando su nuevo avance, empezó a tomar notas de ellos y escribirlos en su grimório.
 

Guty

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El acorde helado - Capitulo VII
Introducción


Los sonidos del arpa son complejos, dificiles de entender hasta para el más experimentado artista. No obstante, cada nota conlleva una acción y cada acción una reacción. El equilibrio estaba desequilibrado, así como la balanza pesaba hacia el lado oscuro.
Como agente del equilibrio, Gaius se veia en obligación de interactuar juntamente con sus compañeros en contra el ataque helado de la muerte vivente en Amn.

En una reunión entre los que tocan el arpa, Gaius fue encargado de neutralizar a los avances del imortal Duque Rojo, un vampiro lleno de orgullo, rencor, dolor y diversos otros adyetivos sombrios. No obstante, esa no era una tarea facil, asimismo, el arcano aceptó sin dudarlo.

La tactica era simple; encontrarse con él, tener lo suficiente para escuadriñarle su localización y siempre neutralizar sus proximos pasos, de ahí sería más ameno cogerle desprevenido y acertar un golpe mortal, así es como los que tocan el arpa actuan.

¿Donde el mago podría encontrar un no muerto? En cementerios y lugares bajo la superficie e así lo hizo. Lo busco por medios mágicos desconocidos, pero luego logro darse con él.

Su primero encuentro fue sinistro, sin embargo, embriagador. Parecia que Gaius tenia la habla perfecta para el Duque Rojo y allí empezaba una alianza traicionera. La vida y la muerte se hacían amigas, con un único desenlace, equilibrar el peso en la balanza.
 

Guty

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El Acorde Helado - Capitulo VII
Acto I​


Duque: Llegáis puntual a vuestra reunión...
Gaius: *Al ver la figura infame... se detiene por un instante, duda en su subconsciente, pero se acerca con los nervios a flor de la piel, temiendo esa alianza que antaño seria total locura a él*
Gaius: Tanto en la vida, como en el otro lado, podemos tener las mismas calidades ¿No? *Dice intentado calmarse y esboza una sonrisa cálida, aunque poco se ve del rostro del muchacho*
Duque: ¿A qué calidades os referís joven mortal?
Gaius: La puntualidad, estimado Duque.
Duque: *asiente lentamente ahogando una risa bajo el yelmo* ¿Tenéis ya una respuesta?
Gaius: Todavía no. Como te he pedido en nuestra otra reunión... necesito de tiempo... tiempo para saber cuál es la respuesta correcta... decime tú oh duque rojo... ¿Cuáles serían mis beneficios al trasladar al otro lado?
Gaius: *Dice pausadamente, se escucha claramente la voz del muchacho temblando mientras habla, aunque siente cierta firmeza en lo que dice*
Duque: Conocimiento sobre artes oscuras, tomos más antiguos que yo mismo.
Duque: Un mundo nuevo a que contemplar, con nuevas expectativas... ¿O queréis pasaros toda la vida alrededor de una hoguera en los llanos, repasando sortilegios de bajas esferas y comentando anécdotas que ya nada tienen importancia?
Gaius: *Niega varias veces despacio, enseñando clara tristeza de la descripción de la vida en la ciudad* ¡No! No quiero seguir en esa vida sin expectativas... quiero ser más de lo que soy.
Duque: *Eleva la voz gradualmente* ¡Y estoy seguro de que queréis aspirar a más, como todo arcano ambicioso de poder!

El segundo encuentro se inició así, con miedos, recelos, pero acciones de extrema astucia de ambas las partes, aunque ese encuentro prometía más que lo esperado… Gaius necesitaba sólo más algunas horas para familiarizarse con el duque rojo, pero una vez más Tyche intervino en su destino, quizás para su bien, quizás para su mal, pero intervino.

Gaius: *Asiente apoyándose en su báculo*
Duque: Meditad bien la decisión pues de ella depende el porvenir de vuestro futuro.
Duque: Mañana al anochecer... acudid aquí de nuevo, venid con una respuesta.
Duque: Que tengáis una larga y eterna noche joven mortal.
Gaius: *En un gesto de extremo reflejo y por los millares de pensamientos que viene a su mente, lo responde rápidamente* ¡Ya sé mi respuesta!
Duque: ¿Y bien?
Gaius: Mi respuesta es... *Dudo, reacio, pero responde* un redondo sí!
Duque: Acudid mañana al anochecer... entraréis pues a estar en comunión y os uniréis a mi causa. Cruzaréis el umbral...
Gaius: Así se hará...

Como una sombra al medio de la oscuridad, el duque rojo desapareció. Gaius seguía allí, se quedó paralizado por el miedo que tomo su corazón, aunque el plan seguía mejor que el esperado. Quizás pueda contemplar la información más oculta de los vampiros… Su morada.
 

Guty

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El acorde helado – Capitulo VII
Acto II


El silencio disonante que abriga al campo santo, atormenta a cualquier que se adentre a su morada. La sinuosa presencia del infame Duque rojo, causa temblores a todos los seres vivos en el reino de Amn. Pero… ¿Y la mezcla de esa tenue sensación? Creo que a algunos les causaría infarto sólo en imaginar. No obstante, a un aventurero, un específico aventurero que, traza sus pasos hacia el heroísmo, le causará una mezcla de asco, con el síntoma de deber cumplido.

El día de hoy, la escena que ocurrió en el cementerio, esa ha sido escalofriante y sublime, una mezcla de sensaciones agradables y desagradables. Los murciélagos que la presenciaron, son testigos de cada paso del arcano Gaius…

Gaius - *En esa visita, Teron parece diferente, aparenta estar más decidido, confiado de sí mismo… Llega a pasos firmes y con una postura imponente.* Saludo a vos ¡Oh! Duque rojo.
Duque rojo - *El arma presenta un filo gélido y tenebroso. Se escucha un leve aullido que proviene de la propio arma.* Habéis acudido nuevamente… *Dice dejando escapar el hilo de voz característico y metálico bajo el yelmo*
Gaius - *Lo mira expectante. Luego asiente con gesto serio, aunque no se le ve la piel* ¿A qué te refieres, Duque?
Duque rojo – Vuestra señora os ha mostrado un nuevo destino. ¿Estáis dispuesto a cambiar las cosas? ¿Estáis dispuesto a afrontarlo? El orden de las cosas, a convertirte en un poderoso arcano…
Gaius - *Asiente despacio, caminando hacia el duque* Desde ahora, quien será el dueño de mi destino seré yo. Yo decidiré cuáles son mis pasos.
Duque rojo – Todos los estudiosos o eruditos del arte, guardan en lo más profundo de sus seres, ambición por el poder, lo reprimen dentro de sus seres por miedo que este acabe por corromperos.
Gaius - *Pregunta dudando por instantes* Conocéis bastante sobre mi ámbito, Duque ¿Habéis sido erudito en vuestra vida?
Duque rojo – No… pero el paso de las eras me confiere la posibilidad de convertirme en alguien sabio. Tengo mucho tiempo para leer. *Tras algunos instantes, el duque dice* Venid aquí Teron. *Saca un vial de sangre y comienza a dibujar algo en el suelo, parece una especie de pentagrama*
Gaius - *Te sigue sin mucho temor, aunque a paso despacio*
Duque rojo - *Finalmente termina por dibujar lo que parece un pentagrama de sangre* Esto es un ritual… *Mientras habla, mueve lentamente las manos y ladea ligeramente la cabeza a un lado y a otro, observándote* Para ver cuanta bondad hay en vuestro corazón… Me servirá para entender por dónde debo empezar. Tumbaros en el centro del pentagrama.
Gaius - *Mira al suelo y luego al duque* ¿Estáis bromeando conmigo? ¿Con mis conocimiento? No menospreciéis mi intelecto, es cierto que eso es la inicialización de un ritual, no dudes de mi poder en vida. *Dice en tono seco y sin escrúpulos*
Duque rojo – No os preocupéis, saldréis de aquí con vida. No alteraré vuestro juicio, ni nada por el estilo. Simplemente quiero saber cuánta bondad hay en vuestro ser.
Gaius - *Se acerca al pentagrama con paso lento, el presentimiento de mala elección tomo al arcano, aunque el nervosismo no le tomo por completo. Tras llegar al medio del pentagrama, Gaius se tumbó como el Duque le pedio, aun así, el Duque no veía al rostro del arcano que, estaba encubierto por una máscara*
Duque rojo - *Musita una palabras en un idioma cruel y despiadado. Coloca la mano sobre ti, los dedos lánguidos que quedan ocultos bajo los guanteletes en forma de garras, se ponen rígidos.* ¡Ed Gooem ga loo mootsna, chaea mootsna gannoopoogoo montsooo gaa metabboot atgna gú ee eee boonooo chaea pa natsalaa loo nootót gal oolpoo ga amga benna ootkatloot! ¡Paeamgnoopa loo netgoog chaea colnansoo mae mencolót pengool boonoo chaea baeagoo mennepbante ee oogoonle oo loom gootooaloom!
Gaius - *Escucha atentamente a cada palabra pronunciada por el duque, aunque no entiende nada del idioma que acaba de ser citado. Empieza a temblar, todavía se controla, pero es inevitable temblar mediante a un ritual tan macabro*

Al ser utilizada la habilidad del guardián de las sombras, él pruebo de una sensación horripilante para él mismo. A primero momento ha sentido un gran impacto, una fuerza que lo golpeaba, como si fuera una rajada de golpes a una barrera. Luego esa fuerza empieza a tomar forma, a acomodar vuestro ser, el bien que te atinge, se contiene, pero se mantiene en la misma intensidad de antaño. Ante tal ofensa a vuestra alma, sus ojos se abren como si hubiera estado ante a un ser de extrema bondad, de total naturaleza benigna.

Gaius – *Al ver vuestra reacción ante tal ofensa, Gaius se pone alerta, se mantiene concentrado en un “algo” que, le escapa saber qué, parece absorto de que haces tras ese momento*
Duque rojo – Podéis incorporaros Teron.
Gaius - *Se incorpora sin mucha ceremonia, aunque con algo de “recelo”. Con cierta dificultad logra levantarse*
Duque rojo – Vuestra alma sigue intacta, al menos por el momento y, vuestro ser, alberga un aura de bondad que pronto haremos añicos. Os convertiréis en un mago de renombre que. Inspirará temor y respeto. ¿Estáis familiarizado con artes oscuras y magia negra? ¿Entendéis a entresijos de la nigromancia?
Gaius – Todavía sólo conozco a la nigromancia, no obstante advierto que la conozco con cierta familiaridad, puedo ser de grande serventía en ese aspecto. //No miente como bien he citado a DM Wild en su día… Conoce a la nigromancia en grande escala, aunque la utiliza para el combate contra la no muerte, no a la creación.
Duque rojo – Demostradlo. ¿Qué podéis alzar?
Gaius – Todavía sólo puedo causar enfermedades, quizás esa sea mi especialidad en dicha arte.
Duque rojo - ¿Enfermedades? *Ladea ligeramente la cabeza* En ese caso, ya sabéis cual será vuestro cometido.
Gaius – Una fuerte maldición por ejemplo.
Duque rojo – La ciudad de Crimmor ha sufrido un leve asedio por parte de unos extraños zombis. Rematad la voluntad y la fortaleza de los que ahí sobreviven, y lanza una maldición contra la población. Haced que enfermen… Que se resquebraje su ánimo. ¿Os veis capaz de hacer un acto cómo ese?
Gaius – A toda la nación no. Me temo que sólo podría a un par de ciudadanos sí, aunque nada más que veinte, más que eso, escaparía mi alcance…
Duque rojo – Es más que suficiente Teron. Veinte ciudadanos pueden hacer que la ciudad se descontrole y que el caos se adueñe de la misma. Desatad vuestro infierno. Dejad que vuestra pequeña colaboración ayude a cambiar el orden establecido. Que el caos se apodere del Reino de Amn y de sus gentes.
Gaius – Buscaré formas de lograr éxito en dicha empresa. *Asiente firme y golpea al suelo con su cayado, dándole a entender que hará bien hecho su cometido.*
Duque rojo – Servís bien a mi causa… seréis recompensado. Besad el emblema de mi capa en señal de respeto y lealtad a mi… *Alza levemente la cabeza para contemplar su reacción*
Gaius - *Mira al emblema por instantes, luego observa si hay algún conocimiento histórico que conozca, pero no hay. Tras un instante de rechazo, por la sangre y el fuerte olor, besa al emblema sin más*
Duque rojo – Sabed que por más que aún no estéis en total comunión conmigo a través de la sangre, habéis cerrado un pacto para con mi persona mediante el cual os comprometéis a servirme con fervor y lealtad y llevar a cabo mis designios en pos de una recompensa que algún día os será revelada.
Gaius - *Asiente sin decir nada*
Duque rojo – Del mismo modo, sabed que con el tiempo acabaréis atado a las tinieblas. Confío en que vuestros actos hagan de vos una persona distinta. La próxima vez que nos reunamos, no quiero ver un ápice de bondad en vuestro interior. El nuevo mal resurge en las tierras de Amn y a mi paso, llamo a las puertas de todos aquellos que creen que pueden evitar el mal. Todos y cada uno de los mortales albergan un resquicio del mismo en su interior y es mi cometido liberarlos a todos.
Gaius - ¿Podemos nos reunir tras la maldición haber sido lanzada sobre Crimmor?
Duque rojo – Comenzad con vuestra tarea y nos reuniremos después de lo acontecido en Crimmor.
Gaius – Yo desearía tener acceso a un tomo de nigromancia avanzada, sería una recompensa acorde al cometido.
Duque rojo – Sed cauto, no levantéis sospecha y utilizad ropas y un nombre diferente *Le tiende un tomo*
Gaius - *Mira al tomo detenidamente, observando a cada detalle y adorno presente en el mismo* Así haré ¡Oh! Duque rojo. *Dice sin prestar demasiada atención al Duque*
Duque rojo - ¿Lo habéis visto antes?
Gaius - *Niega despacio aún fijado en el tomo*
Duque rojo – Quizá podáis encontrar algo en él para llevarlo a cabo. Investigad si ese es vuestro deseo.
Gaius - *Asiente al duque* Te agradezco el regalo.
Duque rojo – Cumple con su cometido. *Luego en modo de despedida, dice* Que las sombras te amparen.
Gaius - *Asiente nuevamente y pronuncia fugazmente* Y a ti ¡Oh! Duque rojo.

Tras la peligrosa y escalofriante escena, Gaius quedo desaparecido algunas lunas de sus encargos en la Arcanum Scholla. En realidad, estaba estudiando al tomo de nigromancia avanzada y buscando en dicho tomo una respuesta a los insectos no muertos.

Un libro polvoriento en el que se describen símbolos y metafísica nigromántica. Uno de los apartados, parece ser el más interesante…

“Es muy importante tener las mismas precauciones que en el anterior ritual, “Cobijo de la calavera”. La segunda ceremonia, llamada “Transcendencia inmortal”, servirá igualmente para hacer infinitamente más poderoso el cráneo animado”
“Para esta segunda ceremonia necesitaremos a otros tres ritualistas diferentes. Aunque invisible, los integrantes del Cobijo deben sostener un vínculo energético con la criatura, no pudiendo establecer un segundo enlace metafísico para con la Transcendencia. Así pues, deberán seguir presentes y concentrados en todo momento hasta al final.”
“Para realizar la segunda ceremonia, el primer canalizador (y quinto integrante del circulo) deberá enfocar el conjuro infligir heridas graves en la calavera, concentrando todo su poder nigromántico en ella y llenándola aún más de energía negativa. Es importante que cuando lo haga, sostenga un puñado de polvo en la mano y lo lance al vórtice del círculo. Al mismo tiempo, el maestro de la criatura convocada debe esparcir de la misma forma un mechón de pelo exhumado de un cadáver.”
“El siguiente ritualista debe trazar el sortilegio de Fuerza del toro mientras aprieta contra su frente un nudillo de esqueleto y traza con la otra mano una runa Er’nh, en el aire. El maestro de la criatura repetirá el mismo paso anterior con un nuevo mechón de pelo, canalizando así y con la concentración suficiente su poder al nuevo vínculo que se está creando.”
“Como siempre, hay que hacer hincapié en la concentración de todos y cada uno de los asistentes al círculo y la presteza de la ejecución de los hechizos necesarios para desencadenar el poder de nuestra criatura.”
“El ultimo nigromante será el encargado de consumar la Transcendencia inmortal, vertiendo el sortilegio de Contagio en el receptor del rito mientras esparce las esporas de una seta nocturna en el vórtice. El maestro del convocado debe cerrar también el rito, apretando con fuerza entre sus manos una parte amputada que conserve todavía hueso o cartílago”
“Hay un dibujo de la conformación del vórtice necesario para el ritual, así como diversos focos arcanos.”
Los glifos trazados del anterior ritual liberarán de nuevo su poder otorgando aún más energía y esencia oscura a nuestra creación y fusionando tanto el poder nigromántico inherente de los ingredientes y trazos utilizados como aunando la concentración de los ritualistas en el cráneo.”

“Archinigromante Ukiah”
“Slardathz Baebbarán”
 

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El acorde helado – Capitulo VII
Acto III


El viaje a Celestia fue un mártir para Gaius, a cada paso que daba, su consciencia gritaba por redención, gritaba por los errores que le guiaban hacia la oscuridad ¿Qué errores fueron eses? Aliarse al siervo de la codicia, mismo que la motivación del muchacho fuese buena, era un error seguir la senda de la oscuridad.
Al regresar al plano Material y una breve reunión para exponer una visión que El Vidente, vulgo Erathor los había proporcionado, Gaius empezó a arreglar sus errores, atar los cables sueltos y santificar su alma para un combate mortal que tenía delante suya, la batalla del bien contra el mal.
En la madrugada del mismo día Gaius todavía no sabía la magnitud de ese próximo encuentro, pero ya no mentiría al Duque, le haría una sorpresa, la cual resultaría en una amarga experiencia al poderoso Duque rojo. Gaius se fue al cementerio, exactamente a la morada del mal, donde allí encontraría nuevamente a la infame figura.

Gaius – Hoy quien llega puntual es vos ¡Oh! Duque rojo *Habla de manera seria, pero todavía reconoces la voz* ¿Teron? Sí, soy Teron.
Duque rojo – Mi buen Teron… ¿Qué puedo ofreceros en esta bella noche?
Gaius - *Te mira expectante y con un tono de voz antojado* ¿Habéis escuchado los rumores, Duque?
Duque rojo - ¿Sobre qué o quién mi buen Teron?
Gaius – Sobre mi cometido. El encargo que me has dado. *Habla de forma seca*
Duque rojo - ¿Qué cometido? *Dudoso*
Gaius – La plaga que me has encargado de lanzar. La ciudad de Purskul arde en miedo ¿Qué más queréis de mi ¡Oh! Duque rojo? *Dice con aire de asco y rechazo a ti, diferente de las otras ocasiones*
Duque rojo – Bien… ¿Y qué has conseguido mi buen Teron?
Gaius – Implementar el miedo como me pedía ¿No?
Duque rojo – Te pedía que lanzaras una maldición sobre la ciudad.
Gaius - *Asiente firme y espera a ver que dice el Duque*
Duque rojo - ¿Y qué maldición has lanzado?
Gaius - *Niega mirándolo por momentos y al cerrar los ojos, ya lo puede crear una doble imaginaria de ti en su cabeza. Al abrir los ojos, lo responde* Te has equivocado Duque. Esperad y verás el regalo que os he preparado.
Duque rojo - *Ladea ligeramente la cabeza*
Gaius - *Empieza a dibujar en el suelo un pentagrama diferente, un pentagrama diseñado con formas geométricas perfectas y al medio de cada forma geométrica, Gaius escribe una letra en el idioma celestial “ V-A-M-B-R-A-E-L” y musita palabras en un idioma benigno. Luego cada letra empieza a brillar junto con cada forma geométrica, creando un pequeño chasquido dorado a principio, pero luego crea un Umbral de luz muy fuerte y dorada, y de dentro de ese Umbral sale a un ser de extrema belleza, armado con una espada flameante y munido de una aura benigna que invade el lugar que antaño fue oscuro y ahora se ve completamente iluminado. Contempláis una criatura celestial delante vuestra mirada, una criatura de 9’, de una complexidad musculosa y con el símbolo de la ciudad Celestial*
Duque rojo – Así que… me habéis engañado. ¿No es así Teron? Si es que es así como os llamáis *Ahoga una risa bajo el yelmo al contemplar al convocado*
Gaius – Exactamente Duque rojo, el príncipe de la mentira sufre con su propio veneno. Vuestro fin está en la puerta de vuestro Umbral. *Dice solemne*
Duque rojo – Ya veo… En ese caso Teron… o como sea qué os llamáis, vos ya habéis decidido vuestro bando. ¿Es ese vuestro campeón?
Gaius - *Gaius habla con tono alto y firme, dándole una chance de vivir* Se ama vuestra vida, os daré una chance para que pueda alcanzar la redención. Te pido Duque, no os acerquéis a Lissane, no intente corromper personas de bueno corazón para vuestra causa. No haced mal a nadie, buscad vuestra redención y el descanso de vuestra alma, solamente así podrá vivir en paz. Si no, si deseáis seguir asolando a la nación y espalando el miedo allá donde vayas, vuestra muerte os aguarda y desde el día de hoy, vuestra alma descansará en paz.
Duque rojo – Yo, no vivo Teron, existo. Hace mucho, mucho tiempo que la palabra vivir no tiene cabida en mi existencia. *Ahoga una risa bajo el yelmo y musita unas palabras en un idioma cruel y despiadado. Los adoquines se rompen y los brazos se abren paso entre la tierra. El alzado ha acudido a la llamada de su señor*
Gaius – Se quieres existir entonces… buscad a la redención. ¿O queréis el fin de vuestra existencia? *Habla piadoso todavía*
Duque rojo - ¡Habláis demasiado Teron! Vuestro tiempo se acabó…

En ese exacto momento una lucha épica comienzo, Vambrael, un soliarconte, inicio el combate contra la criatura alzada, pero en cuestión de minutos el campeón del duque rojo estaba muerto y su alma encontraba la paz. Pero el peor estaba por venir, el combate contra el duque rojo sería una batalla milenaria, un combate lleno de artimañas por parte del Duque, y por parte de Vambrael movimientos perfectos de técnicas celestiales.
El combate ya duraba horas, una lucha agotadora, pero ambos se mantenían firmes. Cada corte hecho por la espada de Vambrael no se regeneraba como de costumbre en el Duque, en contrapartida los golpes del Duque rojo hacia el arconte ni resbalaban a la armadura del sublime guerrero celestial.
La batalla seguía, pero el Duque empezaba a ceder, sus fuerzas malignas se veían neutralizadas por el poderoso arconte que tenía delante de él. Asimismo, el Duque luchaba de forma sucia, con artimañas para intentar atrapar al poderoso Ángel.
Pero por fin, en un golpe mortal, Vambrael logro acertar con su espada sagrada en el centro de la cabeza del Duque, muy cerca del ceño del hijo de la noche. El duque cayó al suelo, ensangrentado, sin el aliento de la no muerte. Pero en un entrecierre de ojos, el siervo de la codicia se polimorfo en murciélago y huyo como un cobarde, pues veía que no tenía chance de en ese combate…
Gaius viendo que huya, intento lanzar un conjuro de telecnesis, pero la voluntad de huir del Duque fue mayor.
 

Guty

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Perlas y Drows - Capítulo VIII
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"...La decisión más dificil a ser tomada es la que cambia la vida de los demás..."​


En un acto de desespero, el líder del bando lloraba. Su novia como buena actriz encenaba una escena muy triste, llena de dolor y arrepentimiento. No obstante, el arcanista celestial se mantenia alerta, preparado para cualquier intento de fuga del miserable bandido. Para espanto de unos y certeza de otros, tras estar mejor de salud el arcanista gitano intento huir, lanzandose como ultimo intento una teletransporte mayor, pero Gaius estaba listo para contrarestarlo...


Ataques y más ataques. Quien no pagase el peaje, morria o era hecho esclavo de elfos oscuros. El rumor recurria el reino como el aire que vuela por los árboles. Un numeroso grupo de elfos oscuros salio de las entrañas de la tierra para rellenar sus bolsillos en el camino del comercio.

Al escuchar tal rumor, Gaius envió una misiva a algunos amigos de confianza y se acercó a Púrskull en busca de respuestas más claras sobre las habladurías.
Los aventureros iban llegando y poco a poco un consistente grupo se organizó en una incursión en contra ese mal.

El grupo no era numeroso, asimismo se hacian poderosos. Un grupo exótico, pero consistente. Maishael, un monje. Erik, crusado. Madeleine, la bardo. Faurin, un enano curtido en las guerras. Lando, segundo combatiente. Aitana, la linea de frente. Garreth, el batidor. Y por fin, Gaius, el arcanista. El grupo estaba bien hecho, sin embargo, superable por las fuerzas de un pequeño ejército de elfos oscuros.

Una noche escalofriante, diria yo, repleta de emociones y llena de buenas intenciones. El grupo se dirigió a hablar con los no elfos, pero al final se vio superado por una cantidad masiva de maldecidas criaturas. Y por fín huyeran.

Al nacer del otro día, decidiran reunir a todo aventurero que quisiera formar parte de esa cruzada en contra esa amenaza y ahi sí hubo "igualtad". Dos docenas de aventureros acudirán a la llamada y un escuadrón de caza se hizo en Ímnescar.

El grupo estaba repleto de aventureros conocidos por sus hechos y algunos heroes Amnianos que lograrán hacer frente a ese mal.

Nuevamente en la noche, el numeroso grupo salió en busca de eses elfos oscuros que habian salido para ver la luz de la superficie, aunque más preparados para el embate.

Por el camino hubieran un amontonado de elfos oscuros muertos, diria que más de dos centenares, sin embargo, el mayor peligro estaba en el buen corazón de los aventureros que allí estaban, la compasión.

Tras lograr éxito en ahuyentar muchos y destruir la existencia de los que no volvieran a la infraoscuridad, el numeroso grupo se deparó con una escena inusual, dolorida y llena de falso arrepentimiento. El líder de esa incursión maligna a Amn, lloraba como hombre libre de sus pecados y los sacerdotes y fieles al divino intentaban rescatar la perdida alma del muchacho; incluso a Gaius y algunos incrédulos les ha tocado por instantes al corazón, pero algo les decía que era todo una obra teatral...

En un acto de desespero, el líder del bando lloraba. Su novia como buena actriz encenaba una escena muy triste, llena de dolor y arrepentimiento. No obstante, el arcanista celestial se mantenia alerta, preparado para cualquier intento de fuga del miserable bandido. Para espanto de unos y certeza de otros, tras estar mejor de salud el arcanista gitano intento huir, lanzandose como ultimo intento una teletransporte mayor, pero Gaius estaba listo para contrarestarlo...​

El grupo de aventureros lo llevo hacia Ímnescar esposado y allí llegaran los magos encapuchados para darle la justicia merecida...


Offtopic :
Gracias a todos los jugadores involuncrados, me lo he pasado muy bien y un especial agradecimiento al QuesterWoman Electro, por un trasfondo simple, divertido y lleno de emociones jeje Agradezco a todos por las escenas, ha molado un montón! ;)
 

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