eldroth12
Copia sin mente de un convocado
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- 6/9/09
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Caminaba detrás de Elbrihan. El gran arquero me había pedido que le siguiese y así lo hice, en silencio y sin perder el paso corrí detrás de su montura. Cuando me vi a mi mismo en las puertas de la entrada del alto circulo de los 17 un escalofrío recorrió mi cuerpo, solo había franqueado esas puertas en dos ocasiones. La belleza del lugar siempre me había maravillado, pero los sentimientos habían sido agridulces. Al cruzar las puertas temí que los guardias me dieran el alto y me hicieran esperar en algún rincón durante horas o quizás días, pero no fue así.
Franquee el puente admirando el paraje y sin perder el paso del maestro de mi maestra le seguí sin mediar palabra hasta el claro donde descansaban dos lobos invernales. Mi mente bullía de preguntas pero no era el momento de descargarlas, así que cuando El gran arquero y Raaka intercambiaron unas palabras yo me detuve para darles intimidad para con sus cuestiones.
En mitad de la conversación y sin mas aviso que un leve temblor, el suelo se abrió para dejar paso a un bulbo de negras venas y aspecto antinatural. La hierba comenzó a marchitar, la vegetación a perder el color verde para convertirse en marrones muertos, secos. Una sensación me reclamaba. Unas ganas de abandonar esta vida y acercarme al descanso eterno que me ofrecía el bulbo palpitante, mas mi mente consiguió encontrar un resplandor de luz dentro de esa oscuridad y razonar para evitar esos sentimientos y alejarme del ser. Elbríhan y Raaka también luchaban en su fuero interno por alejarse de ese ser, enhiestos en mitad del claro con los ojos fijos en el bulbo. Muchos de los druidas y exploradores que habitaban el alto enclave sucumbieron a la tentación, y se lanzaban irremediablemente al descanso eterno prometido por ese ser.
Elbrihan me ordeno intentar salvar a cuantos pudiera, así que imite las acciones del maestro del arco interponiéndome entre la multitud, pero fue inútil, eran como un torrente de seres sin conciencia ni noción de peligro que se encaminaban directamente a la muerte mientras el ser crecía en tamaño y energía alimentado por sus vidas. La vegetación tampoco resistía los influjos del cieno negro que iba multiplicándose y extendiéndose.
En un intento de ayudar a mi maestro invoque un circulo de protección sobre el, para que así el y los pocos que aun podía retener se beneficiaran de el. Mi sortilegio arcano alcanzo con éxito al maestro del arco, pero por el rabillo del ojo pude ver como lo que antes era un lobo, ahora había pasado a ser un ave, y alcanzado por una hebra del maligno limo negro había vuelto a convertirse en lobo al instante.
Al ver que el ser absorbía cada vez mas y mas energía de la tierra circundante, ante nuestros tristes y atormentados ojos toda la flora antes exuberante se tornaba ahora sin vida. Raaka comenzó una escapada al galope hacia la puerta, (por solonor que vaya a pedir ayuda) y mi maestro monto rápidamente es su corcel para ir a salvaguardar algún tomo importante de la biblioteca. Me vi. allí e hice lo que habría hecho cualquiera, retroceder, pero en ese preciso instante la guardiana de los paramos apareció en escena. Por un momento pude ver como sus ojos se clavaban en el ser y quedaban sin vida, como las miradas perdidas de aquellos que se habían lanzado hacia su muerte… Mas por precaución y por las palabras que Jenayre me había dicho aquel dia en los paramos, dejándome claro que la vida de Niennor ahora era mi responsabilidad, me acerque a ella y lance otro circulo de protección sobre ella.
No se si fue eso o que la hizo reaccionar, pero empezó a recular hacia atrás, alejándose del malvado ser devora natura..Echando una rápida ojeada atrás vi a Raaka continuar con su carrera hacia la salida lanzando a los incautos alientos de frío para hacerles entrar en razón…. Al menos funciono, los afortunados que recibieron su gélido aliento recularon a la carrera, la guardiana de los `paramos también retrocedía, Justo en ese instante, cuando tenia ya la situación por perdida y mi esperanza era una huida controlada y sana para todos los presentes, divise unas manos dentro del ser, un su base, cerca de donde se generaba el limo negro, tan dañino y apestoso que inundaba mis fosas nasales con olores a muerte y podredumbre.
Algo dentro de mi me decía que esos brazos no eran parte del ser, ni de ninguno de los desafortunados que habían caído bajo su influjo… Invocando la gracia de los Seldarine y el buen ojo de solonor me lance a esos brazos e intente con todas mis fuerzas tirar de ellos fuera del ser. Lo ultimo que vi antes de aferrarme a ellos fue un destello azulado, mas no supe de donde provenía. A partir de ahí mi vida y mi energía se centraba en tirar de esos brazos, mientras los efluvios apestosos del ser inundaban mi nariz y el limo me absorbía los brazos tire con todas mis fuerzas solo para conseguir sacar una cabeza, la cabeza de Jenayre aun con vida y muy debilitada. Grite el nombre de ella, mas el ser me succionó y no podría decir si mi voz llego a mi boca. Cerré los ojos invocando de nuevo a Solonor me concentre en mantener a Jenayre sujeta y mi cuerpo alejado del Ser… imposible, me succionaba irremediablemente hacia su interior. Con un ultimo esfuerzo y con los brazos dentro del ser invoque el poder del corazón del dios del fuego.
Solonor había escuchado mis plegarias pues unos poderosos brazos agarraron a la archidruida y a mi y nos desprendieron del ser con un asqueroso sonido de succión. Viéndome liberado mi mirada recorrió la escena un segundo para encontrarme con un elemental de tierra que nos depositaba en el suelo, al ser envuelto en llamas con la guardiana de los paramos haciéndole frente y a lo lejos un alacrán gigante que se arrastraba en nuestra dirección a medio transformar. Una especie de gelatina negra en la parte inferior y un duro armazón de quitina en la parte frontal, una grotesca visión que se enmarcaba en un bosque muerto, absorbido y desprendido de toda vida como un esqueleto de insecto convertido cuando deja atrás su crisálida, lamentablemente esa crisálida era el bulbo que crecía y crecía sin remisión.
Solo tuve ese segundo de respiro, ya que el ser me había empleado como señuelo para que Niennor se acercara y pudiera rodearnos a ambos. Justo después de ese segundo una oleada de hebras negras se abalanzo sobre nosotros, tuve el tiempo justo de coger a Jenayre y de un elástico salto para salirme del circulo y poner algo de distancia entre el ser y la archidruida. Niennor no había corrido la misma suerte, estaba dentro del circulo. gracias a Corellon el ser había engullido primero al elemental al que yo debía la vida y ahora también la guardiana de los paramos.
Entonces, solo quedaba una opción, emplee un pergamino arcano de velocidad para poder correr en ayuda de la druida a la que se me había ordenado proteger, pero esta tenia la situación controlada. Se convirtió en viento y se encamino veloz a la salida, yo cogí a Jenayre en brazos y corrí detrás de ella, adelantamos al alacrán que se había convertido en una bola de fuego y también se dirigía a la salida.
El ser, preso de la ira por sus presas escapar vomito un mar de limo y solo pudimos correr para atravesar el puente y salvar la vida. Conseguido… en parte.
Muchos de los centinelas habian caido junto con la senescala de de los paramos, mas de esta ultima aun pudimos rescatar su cadáver para preservarlo en roca hasta solucionar el grave peligro,
Franquee el puente admirando el paraje y sin perder el paso del maestro de mi maestra le seguí sin mediar palabra hasta el claro donde descansaban dos lobos invernales. Mi mente bullía de preguntas pero no era el momento de descargarlas, así que cuando El gran arquero y Raaka intercambiaron unas palabras yo me detuve para darles intimidad para con sus cuestiones.
En mitad de la conversación y sin mas aviso que un leve temblor, el suelo se abrió para dejar paso a un bulbo de negras venas y aspecto antinatural. La hierba comenzó a marchitar, la vegetación a perder el color verde para convertirse en marrones muertos, secos. Una sensación me reclamaba. Unas ganas de abandonar esta vida y acercarme al descanso eterno que me ofrecía el bulbo palpitante, mas mi mente consiguió encontrar un resplandor de luz dentro de esa oscuridad y razonar para evitar esos sentimientos y alejarme del ser. Elbríhan y Raaka también luchaban en su fuero interno por alejarse de ese ser, enhiestos en mitad del claro con los ojos fijos en el bulbo. Muchos de los druidas y exploradores que habitaban el alto enclave sucumbieron a la tentación, y se lanzaban irremediablemente al descanso eterno prometido por ese ser.
Elbrihan me ordeno intentar salvar a cuantos pudiera, así que imite las acciones del maestro del arco interponiéndome entre la multitud, pero fue inútil, eran como un torrente de seres sin conciencia ni noción de peligro que se encaminaban directamente a la muerte mientras el ser crecía en tamaño y energía alimentado por sus vidas. La vegetación tampoco resistía los influjos del cieno negro que iba multiplicándose y extendiéndose.
En un intento de ayudar a mi maestro invoque un circulo de protección sobre el, para que así el y los pocos que aun podía retener se beneficiaran de el. Mi sortilegio arcano alcanzo con éxito al maestro del arco, pero por el rabillo del ojo pude ver como lo que antes era un lobo, ahora había pasado a ser un ave, y alcanzado por una hebra del maligno limo negro había vuelto a convertirse en lobo al instante.
Al ver que el ser absorbía cada vez mas y mas energía de la tierra circundante, ante nuestros tristes y atormentados ojos toda la flora antes exuberante se tornaba ahora sin vida. Raaka comenzó una escapada al galope hacia la puerta, (por solonor que vaya a pedir ayuda) y mi maestro monto rápidamente es su corcel para ir a salvaguardar algún tomo importante de la biblioteca. Me vi. allí e hice lo que habría hecho cualquiera, retroceder, pero en ese preciso instante la guardiana de los paramos apareció en escena. Por un momento pude ver como sus ojos se clavaban en el ser y quedaban sin vida, como las miradas perdidas de aquellos que se habían lanzado hacia su muerte… Mas por precaución y por las palabras que Jenayre me había dicho aquel dia en los paramos, dejándome claro que la vida de Niennor ahora era mi responsabilidad, me acerque a ella y lance otro circulo de protección sobre ella.
No se si fue eso o que la hizo reaccionar, pero empezó a recular hacia atrás, alejándose del malvado ser devora natura..Echando una rápida ojeada atrás vi a Raaka continuar con su carrera hacia la salida lanzando a los incautos alientos de frío para hacerles entrar en razón…. Al menos funciono, los afortunados que recibieron su gélido aliento recularon a la carrera, la guardiana de los `paramos también retrocedía, Justo en ese instante, cuando tenia ya la situación por perdida y mi esperanza era una huida controlada y sana para todos los presentes, divise unas manos dentro del ser, un su base, cerca de donde se generaba el limo negro, tan dañino y apestoso que inundaba mis fosas nasales con olores a muerte y podredumbre.
Algo dentro de mi me decía que esos brazos no eran parte del ser, ni de ninguno de los desafortunados que habían caído bajo su influjo… Invocando la gracia de los Seldarine y el buen ojo de solonor me lance a esos brazos e intente con todas mis fuerzas tirar de ellos fuera del ser. Lo ultimo que vi antes de aferrarme a ellos fue un destello azulado, mas no supe de donde provenía. A partir de ahí mi vida y mi energía se centraba en tirar de esos brazos, mientras los efluvios apestosos del ser inundaban mi nariz y el limo me absorbía los brazos tire con todas mis fuerzas solo para conseguir sacar una cabeza, la cabeza de Jenayre aun con vida y muy debilitada. Grite el nombre de ella, mas el ser me succionó y no podría decir si mi voz llego a mi boca. Cerré los ojos invocando de nuevo a Solonor me concentre en mantener a Jenayre sujeta y mi cuerpo alejado del Ser… imposible, me succionaba irremediablemente hacia su interior. Con un ultimo esfuerzo y con los brazos dentro del ser invoque el poder del corazón del dios del fuego.
Solonor había escuchado mis plegarias pues unos poderosos brazos agarraron a la archidruida y a mi y nos desprendieron del ser con un asqueroso sonido de succión. Viéndome liberado mi mirada recorrió la escena un segundo para encontrarme con un elemental de tierra que nos depositaba en el suelo, al ser envuelto en llamas con la guardiana de los paramos haciéndole frente y a lo lejos un alacrán gigante que se arrastraba en nuestra dirección a medio transformar. Una especie de gelatina negra en la parte inferior y un duro armazón de quitina en la parte frontal, una grotesca visión que se enmarcaba en un bosque muerto, absorbido y desprendido de toda vida como un esqueleto de insecto convertido cuando deja atrás su crisálida, lamentablemente esa crisálida era el bulbo que crecía y crecía sin remisión.
Solo tuve ese segundo de respiro, ya que el ser me había empleado como señuelo para que Niennor se acercara y pudiera rodearnos a ambos. Justo después de ese segundo una oleada de hebras negras se abalanzo sobre nosotros, tuve el tiempo justo de coger a Jenayre y de un elástico salto para salirme del circulo y poner algo de distancia entre el ser y la archidruida. Niennor no había corrido la misma suerte, estaba dentro del circulo. gracias a Corellon el ser había engullido primero al elemental al que yo debía la vida y ahora también la guardiana de los paramos.
Entonces, solo quedaba una opción, emplee un pergamino arcano de velocidad para poder correr en ayuda de la druida a la que se me había ordenado proteger, pero esta tenia la situación controlada. Se convirtió en viento y se encamino veloz a la salida, yo cogí a Jenayre en brazos y corrí detrás de ella, adelantamos al alacrán que se había convertido en una bola de fuego y también se dirigía a la salida.
El ser, preso de la ira por sus presas escapar vomito un mar de limo y solo pudimos correr para atravesar el puente y salvar la vida. Conseguido… en parte.
Muchos de los centinelas habian caido junto con la senescala de de los paramos, mas de esta ultima aun pudimos rescatar su cadáver para preservarlo en roca hasta solucionar el grave peligro,