Despues de pasar esos dos dias en la carcel y enterarse de que la ciudadania era algo demasiado importante en la Ciudad de la Moneda, Nox arranca uno de los carteles sobre la tal Casa Argentea.
- Tsk, necesito la ciudadania cuanto antes... Odio hacer trabajos normales. - Susurraba para si mismo mientras se diriga hacia la Posada del Cuervo Negro.