Niennor
Pornorroleador en sequía
- Registrado
- 23/4/09
- Mensajes
- 573
- Edad
- 41
La druida seguia corriendo para reunirse con sus hermanos. Agotada de todo lo ocurrido, los viajes, el ritual, las complicadas conversaciones y planes... con todo ese cansancio sobre sus hombros, seguia manteniendo una considerable velocidad de carrera. Debia llegar, no importaba como... debia de hacer caso a la llamada.
Al finalizar el Asamheim 5 aves habían volado a puntos distintos: El lago Weng y la Aldea del Oso Azul, El Bosque Impío donde moran las sombras, El destruido enclave de la desembocadura del Esmel, El gran roble que crecía en la ciudad de Imnescar y como no… La Arboleda Centinela… hogar del Alto Circulo Druídico.
Y este ultimo ave… fue el que regreso… asustado y temeroso se acurruco entre el pelo de la elfa mientras con leves sonidos contaba lo que había visto. No era una narración detallada, solo expresaba miedo, terror y agotamiento. Suficiente información para que las piernas de la druida hicieran todo lo posible para seguir corriendo.
Consiguió viajar por los árboles… y aparecer en la cercanías de la arboleda… cuando se recupero, observo como guardianes… huían despavoridos del interior de lo que para ella era… el lugar mas hermoso, mas sagrado y mas seguro del mundo. Siguió avanzando entre la muchedumbre que huía, con paso firme y sereno… esquivando empujones y codazos de los que tenían un camino muy distinto distinto: La salida. Eran exploradores que perdieron su valor… Druidas que perdieron su paciencia… todos convertidos en meros animales asustados, corrían como escapando de algo mucho peor que la muerte, mucho peor que el olvido, mucho peor que el dolor…
La druida se acerco al centro y contemplo la fuente de ese temor… un enorme bulbo palpitante de aspecto antinatural y enfermizo… restallaba limo negro como si fuera aceite, el cual formaba tentáculos que abrazaban los árboles y las rocas… la tierra se pudría a su contacto… la vegetación se volvía mustia a los pocos segundos. Todo lo demás pasaba desapercibido para la Guardiana de los Paramos… pues solo tenia ojos para ver al enorme ser, oídos para escuchar su constante latir.
Escucho voces… conocidas… pero demasiado suaves para sobreponerse a la llamada de tan horrible criatura… La druida sintió su fuerza abandonarla… como una poderosa resaca que la atraía a tocar ese ser. Sus pasos la acercaron a la latiente piel de la grotesca criatura, casi extendiendo las manos mientras avanzaba para tocarla, sus ojos perdieron el brillo, sus parpados se relajaron mientras avanzaba sumisamente hacia la criatura…
Debía hacerlo… Debía fundirse con ella… No era malo… Simplemente dejarse llevar era agradable… sin pensar, sin oponerse, sin resistirse… las preocupaciones poco a poco desaparecieron…
… perderse… para siempre en ese cúmulo de energías… dejar de sufrir… dejar de padecer….
Los antiguos pesares y sufrimientos de la Guardiana de los Paramos… los errores cometidos de los que tanto aprendió… ahora solo la hacían avanzar paso a paso… Hundiendose en un mar de lodo sin posibilidad de escapar
Mas… y mas… La Guardiana del Enclave se acercaba a lo que seria su desaparición…
-------------------------------------------------------------------------------------
Misha correteaba por el otro mundo siguiendo la estela que su hermana dejaba en el… como su guardiana espiritual… su deber era vigilar que a su sombra nada la pasara aquí. Pocos eran los seres que podían seguir el rastro de una druida, afortunadamente la pantera era una de ellos. Sabría donde estaría la joven por muy lejos que estuviera de su sombra en este extraño mundo.
Niennor la había pedido que se mantuviera al margen de una conversación… y la pantera no sabia por que… de los 3 que conversaban, la muchacha no parecía peligrosa… el hombre seguramente la entendería pues tenían espíritus parecidos… en cuanto al tercero… Era un peligroso sujeto al cual destriparía con sus propias garras si le pusiera una mano encima a la joven druida
Mientras seguía corriendo la pantera se dio cuenta de porque la druida la había pedido que se mantuviera al margen… frunció el ceño mientras seguía los pasos de la druida en el otro mundo… sin saber a donde se dirigía… pero parecía apresurada… demasiado para no ser algo grave… aunque obedientemente siguió manteniéndose ajena a lo sucedido.
Noto como la esencia de la Druida bruscamente cambio de lugar… seguramente viajo rápidamente de algún modo… no importaba… aquí en el otro mundo no importaban las distancias… la pantera en dos zancadas podría recorrer miles de kilómetros, y en un par de pasos se encontraba de nuevo junto al rastro de la joven elfa.
Veía muchos mas rastros… inquietos, temerosos, y rápidos… también algunos tranquilos… que se iban apagando poco a poco… algunos conocidos… que se movían también caóticamente… pero había uno… bueno no exactamente uno… un cúmulo de esencias casi fundidas en una… un centro del que todas o bien huian o bien se acercaban.
Siguió al lado de la estela de su hermana mientras observaba lo que ocurría… veía el resto de esencias debilitarse… acercarse al cúmulo… poco a poco… fundiéndose con el y desapareciendo para siempre. Ese extraño ente las absorbía una por una… y crecía mas y mas… ningún ser estaba a salvo, la pantera lo veía… la fuerza de plantas, druidas, exploradores, animales e incluso de la misma tierra se escapaba y mermaba alimentando al enorme ser. Zarcillos delgados se acercaban a las agrupaciones de vitalidad que representaban a los seres en el mundo real… las rodeaban y ahogaban atrayéndolas al mismo centro de la masa… invisibles e intangibles para los que, a diferencia de ella, no podían ver en este mundo.
La pantera vio como los tentáculos aferraban a un jovencísimo druida… y con el valor de su instinto maternal se abalanzo contra ellos cortándoles con sus garras y liberando al joven que corrió en sentido contrario. La pantera lucho y peleo contra ellos… cortándoles y despedazándoles con sus dientes… enredándose más en la telaraña que formaban los pegajosos tentáculos que intentando arrastrarla.
Miro a Niennor y se horrorizo…
La esencia de la druida se debilitaba… los zarcillos la envolvían atrayéndola al centro… la pantera gritaba y pataleaba… intentando avisar a la joven de lo que ocurría… pero sus oídos no la escuchaban… sus ojos no la veían… y ella no podía zafarse sola…
Mientras ella era atraída a la fuerza… Niennor avanzaba con paso calmado, seducida por ese enorme ser.
La pantera rugió en el otro mundo… no era la hija de la Gran Matriarca del Colmillo por nada… era una cazadora que protegía a los suyos… sus colmillos crecieron… y sus garras se volvieron mas afiladas, en un destello de acero se libro de las ataduras… la terrible pantera, una visión de fuerza desmedida se libero de los tentáculos y corrió para hacer lo mismo con los de la druida.
Atravesó estos… desgarrándolos con sus dientes… segándolos con sus garras… pero había demasiados, y la druida seguía siendo arrastrada por ellos. La pantera volvió a correr y cargo otra vez contra ellos… atacando como una halcona en picado… causando daños, para alzar de nuevo el vuelo y ver los resultados.
Nada cambiaba… cuanto mas se acercaba la esencia de Niennor al ser, mas poderosos eran los tentáculos y mas numerosos. Crecían mas de lo que ella podía destruirles. La pantera pensó durante unos instantes y se agazapo…
Se lanzo en otra carrera desesperada… pero no hacia los zarcillos esta vez… sino hacia la druida. Con un rugido de desesperación, salto contra ella y un estallido de luz verde ilumino por un instante el Otro Mundo… para volverlo a dejar en una pseudos-oscuridad.
Y una vez mas… Guardiana y Colmillo fueron otra vez… un mismo ser.
-------------------------------------------------------------------------------------
Niennor parpadeo una vez y durante unas milésimas de segundo sus ojos aparecieron rasgados como los de una felina. Guiada por el instinto miro a su alrededor y vio los horrores que la rodeaban.
Vio guardianes caminar hasta tocar la superficie del capullo… y empezar a ser tragados por este… algunos despertaban del trance a tiempo para gritar y pedir auxilio, otros simplemente se hundían como cadáveres en el mar. La druida detuvo su marchar e, inundada por un súbito instinto de supervivencia, hizo algo mas inteligente… empezar a retroceder.
Sus oídos percibieron las palabras de gargantas conocidas… emitió muchas preguntas pero ninguna tuvo respuesta, mientras seguía retrocediendo miro el estado de la arboleda… su mente unida a la de la bestia la salvo del influjo del ser, lo que vio la lleno de horror y desesperanza. Donde hace tiempo un anciano hablaba a un buen número de jóvenes druidas solo quedaba hierba seca… Un árbol que la druida recordaba por ser alto y frondoso , ya solo era un cascaron vació de toda vitalidad… las rocas se deshacían en arenilla, la tierra chillaba… y La druida notaba como sus fuerza la abandonaban, como cada paso la costaba mas que el anterior… como los tentáculos avanzaban hacia ellos sin detenerse por nada, una marea de manos que amenazaban con atraparles.
A su lado vio pasar al explorador Thodrel rápidamente hacia la masa… un paso que la druida distinguió como suicida… pero que los instintos que la inundaban tradujeron como una acción voluntaria, impetuosa y fuerte…
La druida saco dos objetos de una de sus bolsas… con su poder mermado nada podía hacer… sus dones no acudirían… debería de recurrir a algo mas material. Saco de su bolsa un fino estilete y una bolsita. Desenvaino el primero y apunto a la criatura… la energía del arma lanzo un rayo congelado que reboto en la piel del ser. Al parecer el frió no le afectaba.
El haz de luz del conjuro desatado advirtió a alguien que comenzó a gritar… Una voz que ella conocía bien… gritaba:”CONSEJO DENTRO!!... JEYNAIRE DENTRO!!”
La druida se giro para ver al lobo blanco llamado ahora Raaka correr hacia ella… para luego girar la mirada y observar como el explorador tiraba de unos brazos y sacaba hasta casi la cintura a la Senescal del Enclave de los Paramos de su horrible encierro en el monstruoso capullo.
El explorador no aguantaría mucho… la succión del ser era demasiado fuerte… el limo subía por sus brazos amenazando con tragársele a el también… y como una misma mente… Druida y Explorador actuaron…
Llevando una mano a su cinturón… la druida saco una piedra con una runa grabada… tirándola hacia el explorador. Esta… al chocar con el suelo se convirtió en un enorme elemental de tierra que tardo algo en reaccionar ante la confusión. Al ver esto… el explorador activo un colgante en su pecho y el fuego le rodeo… alejando a los tentáculos de pegajoso limo que amenazaban con arrastrarle… al ver la reacción de estos al fuego… Niennor entreabrió la bolsa… y la lanzo contra la parte alta del bulbo, de la bolsa los polvos se esparcieron sobre el ser… y empezaron a arder. Si el frío no había hecho mella… aparentemente el fuego parecía funcionar.
Animado por el pequeñísimo éxito... el lobo decidió contribuir como bien pudo… transformándose en un escorpión de gran tamaño… mientras cambiaba… los zarcillos detectaron la fuente de poder natural… se abalanzaron sobre el… dejando convertido la mitad de su cuerpo en un limo negruzco… y la otra mitad en un escorpión. El medio ser, arrimo algunas ramas con sus tenazas y chasqueo sus pinzas de quitina para crear un fuego, tan solo consiguió prenderse a si mismo levemente… Los guardianes se habían equivocado.
El fuego no hacia retroceder a la criatura… se habían engañado… simplemente les estaba rodeando. Ambos tres se dieron cuenta… el medio-escorpión se arrastraba para salir de aquel infierno, el explorador tiraba con todas sus fuerzas de las manos de la anciana druida, mientras Niennor buscaba en sus bolsas un objeto que sabia que tendría su utilidad.
El enorme elemental hinco sus manazas en el capullo… sacando a Jeynaire de su interior y arrojándola fuera junto al explorador que la llevaba ahora en brazos. En ese intento… el sirviente de la tierra fue atrapado y engullido lentamente por el enorme bulbo. Los zarcillos se lanzaron contra los últimos que quedaban en el lugar, el enorme medio-escorpión, el explorador con Jeynaire en brazos, y la druida que corría hacia ellos con un vial en la mano.
Estos últimos se miraron sabiendo cual era su siguiente movimiento… salir de allí. El elfo leyó un pergamino rápidamente, y sus pasos se volvieron veloces… acelerados mas bien, mientras, la druida destapo el vial manteniéndose cerca de el.
En ese momento los zarcillos volvieron a atacar… el rápido elfo los esquivo sin problemas aun con el cuerpo que cargaba… pero la druida no tuvo tanta suerte, fue lanzada contra la abominación que intentaba devorarles.
Afortunadamente, el cuerpo de la elfa no choco contra la piel del capullo, sino contra algo duro… miro hacia atrás y lo comprendió. El guardián de piedra aun no había sido tragado del todo… y ella choco contra su pecho pétreo. En un instante el limo rodeo a la criatura formando unas mandíbulas para engullir tanto a druida como a elemental, en el momento que lo vio… la druida bebió del vial con rapidez… justo en el mismo momento que el limo prácticamente la envolvía.
Súbitamente… una masa de viento se escapo entre las rendijas que habían dejado estos horribles dientes… un viento voló raudamente rodeando al explorador… como un pequeño huracán que alejaba los tentáculos que se acercaban a el mientras corría a gran velocidad… si algún camino se cerraba… el explorador saltaba y esquivaba buscando una salida de la arboleda con su potente vista… mientras la druida convertida en aire… se escurría entre los huecos que dejaban los zarcillos que perseguían al joven explorador… convirtiéndose en una afilada masa de viento cortante que segaba aquellos tentáculos que amenazaban con detener la carrera del joven.
En unos angustiosos segundos y gracias a una coordinación de la que pocos podrían haber hecho gala… la pareja y la carga que portaban se encontraron fuera de los limites de la arboleda… y a salvo por fin.
-------------------------------------------------------------------------------------
La arboleda estaba perdida… la druida avanzaba hacia la ciudad de Purskull con pesar… alejando a su maestra de tal atrocidad atrayente.
La anciana druida estaba mal… demasiado mal… negras venas surgían en su piel bombeando un veneno que afectaba a quienes no debería afectar… la druida deliraba… apenas veía o escuchaba, cargada en el caballo del Maestro arquero Elbrian, seguidos de los guardianes supervivientes y algunos otros druidas que escucharon la llamada… salieron del camino y se adentraron en el bosque a mucha distancia del atroz lugar
Jeynaire hablo con débil voz a todos… y Niennor solo pudo cerrar los ojos intentando pensar con claridez una vez mas. Evitando que el torrente de emociones y tristeza surgieran. La Guardiana les hablo de lo que había acontecido… de lo que había desencadenado todo este mal... de errores, fallos, discusiones y peleas…
Pero también hablo de esperanza… pidiendo a los reunidos la unidad. Y… susurrando algo a su aprendiz mientras finalmente… su alma, su cuerpo y su vitalidad se separaban… una esperando el juicio de los dioses… otra alimentando la tierra y a sus seres… y otra viajando de nuevo a donde todo surge… para poder formar de nuevo parte del ciclo. Jeynaire… Maestra y guardiana había muerto al menos… como lo que fue: Madre e Hija del bosque… otorgando sabiduría por ultima vez… a quienes quisieron escucharla en sus últimos momentos.
Un susurro lanzo que solo a quien consideraba una hija escucho levemente … un susurro que llenó de intrigas y dolor el corazón de la druida, de nuevo convirtiéndola en una impetuosa joven durante unos segundos.
Los druidas decidieron darla sepultura entre la roca… a la espera de vencer a ese nuevo mal. A la vista de todos… el bosque infecto por una marea negra… coronada por el capullo de una putrefacta flor de mas de 500 pies de altura.
La druida miro al cielo… buscando en el la respuesta a tantas preguntas que surgieron… ¿Cómo vencerían a ese nuevo mal que azotaba su hogar? ¿Quién era ese ser que había sido desterrado hace 50 años… y que ella misma había escuchado hablar?...
¿Serian capaces de cumplir lo que la Druida la había susurrado en su último aliento?
Miro de nuevo la horrible y grotesca escena. No importa si eran capaces o no… todos sabían lo que se debía hacer. La fuerza para ello, la encontrarían donde hiciera falta.
Pues lo que siempre fue… debe permanecer siendo así.
//Y listo! agradecer la actuacion de quienes estuvieron y hicieron posible que esta emocionante escena se realizara con perfeccion ;-) espero que sirva a los que no estuvieron para comprender que paso y ver como esta la situacion
Saludos a todos!
Al finalizar el Asamheim 5 aves habían volado a puntos distintos: El lago Weng y la Aldea del Oso Azul, El Bosque Impío donde moran las sombras, El destruido enclave de la desembocadura del Esmel, El gran roble que crecía en la ciudad de Imnescar y como no… La Arboleda Centinela… hogar del Alto Circulo Druídico.
Y este ultimo ave… fue el que regreso… asustado y temeroso se acurruco entre el pelo de la elfa mientras con leves sonidos contaba lo que había visto. No era una narración detallada, solo expresaba miedo, terror y agotamiento. Suficiente información para que las piernas de la druida hicieran todo lo posible para seguir corriendo.
Consiguió viajar por los árboles… y aparecer en la cercanías de la arboleda… cuando se recupero, observo como guardianes… huían despavoridos del interior de lo que para ella era… el lugar mas hermoso, mas sagrado y mas seguro del mundo. Siguió avanzando entre la muchedumbre que huía, con paso firme y sereno… esquivando empujones y codazos de los que tenían un camino muy distinto distinto: La salida. Eran exploradores que perdieron su valor… Druidas que perdieron su paciencia… todos convertidos en meros animales asustados, corrían como escapando de algo mucho peor que la muerte, mucho peor que el olvido, mucho peor que el dolor…
La druida se acerco al centro y contemplo la fuente de ese temor… un enorme bulbo palpitante de aspecto antinatural y enfermizo… restallaba limo negro como si fuera aceite, el cual formaba tentáculos que abrazaban los árboles y las rocas… la tierra se pudría a su contacto… la vegetación se volvía mustia a los pocos segundos. Todo lo demás pasaba desapercibido para la Guardiana de los Paramos… pues solo tenia ojos para ver al enorme ser, oídos para escuchar su constante latir.
Escucho voces… conocidas… pero demasiado suaves para sobreponerse a la llamada de tan horrible criatura… La druida sintió su fuerza abandonarla… como una poderosa resaca que la atraía a tocar ese ser. Sus pasos la acercaron a la latiente piel de la grotesca criatura, casi extendiendo las manos mientras avanzaba para tocarla, sus ojos perdieron el brillo, sus parpados se relajaron mientras avanzaba sumisamente hacia la criatura…
Debía hacerlo… Debía fundirse con ella… No era malo… Simplemente dejarse llevar era agradable… sin pensar, sin oponerse, sin resistirse… las preocupaciones poco a poco desaparecieron…
… perderse… para siempre en ese cúmulo de energías… dejar de sufrir… dejar de padecer….
Los antiguos pesares y sufrimientos de la Guardiana de los Paramos… los errores cometidos de los que tanto aprendió… ahora solo la hacían avanzar paso a paso… Hundiendose en un mar de lodo sin posibilidad de escapar
Mas… y mas… La Guardiana del Enclave se acercaba a lo que seria su desaparición…
-------------------------------------------------------------------------------------
Misha correteaba por el otro mundo siguiendo la estela que su hermana dejaba en el… como su guardiana espiritual… su deber era vigilar que a su sombra nada la pasara aquí. Pocos eran los seres que podían seguir el rastro de una druida, afortunadamente la pantera era una de ellos. Sabría donde estaría la joven por muy lejos que estuviera de su sombra en este extraño mundo.
Niennor la había pedido que se mantuviera al margen de una conversación… y la pantera no sabia por que… de los 3 que conversaban, la muchacha no parecía peligrosa… el hombre seguramente la entendería pues tenían espíritus parecidos… en cuanto al tercero… Era un peligroso sujeto al cual destriparía con sus propias garras si le pusiera una mano encima a la joven druida
Mientras seguía corriendo la pantera se dio cuenta de porque la druida la había pedido que se mantuviera al margen… frunció el ceño mientras seguía los pasos de la druida en el otro mundo… sin saber a donde se dirigía… pero parecía apresurada… demasiado para no ser algo grave… aunque obedientemente siguió manteniéndose ajena a lo sucedido.
Noto como la esencia de la Druida bruscamente cambio de lugar… seguramente viajo rápidamente de algún modo… no importaba… aquí en el otro mundo no importaban las distancias… la pantera en dos zancadas podría recorrer miles de kilómetros, y en un par de pasos se encontraba de nuevo junto al rastro de la joven elfa.
Veía muchos mas rastros… inquietos, temerosos, y rápidos… también algunos tranquilos… que se iban apagando poco a poco… algunos conocidos… que se movían también caóticamente… pero había uno… bueno no exactamente uno… un cúmulo de esencias casi fundidas en una… un centro del que todas o bien huian o bien se acercaban.
Siguió al lado de la estela de su hermana mientras observaba lo que ocurría… veía el resto de esencias debilitarse… acercarse al cúmulo… poco a poco… fundiéndose con el y desapareciendo para siempre. Ese extraño ente las absorbía una por una… y crecía mas y mas… ningún ser estaba a salvo, la pantera lo veía… la fuerza de plantas, druidas, exploradores, animales e incluso de la misma tierra se escapaba y mermaba alimentando al enorme ser. Zarcillos delgados se acercaban a las agrupaciones de vitalidad que representaban a los seres en el mundo real… las rodeaban y ahogaban atrayéndolas al mismo centro de la masa… invisibles e intangibles para los que, a diferencia de ella, no podían ver en este mundo.
La pantera vio como los tentáculos aferraban a un jovencísimo druida… y con el valor de su instinto maternal se abalanzo contra ellos cortándoles con sus garras y liberando al joven que corrió en sentido contrario. La pantera lucho y peleo contra ellos… cortándoles y despedazándoles con sus dientes… enredándose más en la telaraña que formaban los pegajosos tentáculos que intentando arrastrarla.
Miro a Niennor y se horrorizo…
La esencia de la druida se debilitaba… los zarcillos la envolvían atrayéndola al centro… la pantera gritaba y pataleaba… intentando avisar a la joven de lo que ocurría… pero sus oídos no la escuchaban… sus ojos no la veían… y ella no podía zafarse sola…
Mientras ella era atraída a la fuerza… Niennor avanzaba con paso calmado, seducida por ese enorme ser.
La pantera rugió en el otro mundo… no era la hija de la Gran Matriarca del Colmillo por nada… era una cazadora que protegía a los suyos… sus colmillos crecieron… y sus garras se volvieron mas afiladas, en un destello de acero se libro de las ataduras… la terrible pantera, una visión de fuerza desmedida se libero de los tentáculos y corrió para hacer lo mismo con los de la druida.
Atravesó estos… desgarrándolos con sus dientes… segándolos con sus garras… pero había demasiados, y la druida seguía siendo arrastrada por ellos. La pantera volvió a correr y cargo otra vez contra ellos… atacando como una halcona en picado… causando daños, para alzar de nuevo el vuelo y ver los resultados.
Nada cambiaba… cuanto mas se acercaba la esencia de Niennor al ser, mas poderosos eran los tentáculos y mas numerosos. Crecían mas de lo que ella podía destruirles. La pantera pensó durante unos instantes y se agazapo…
Se lanzo en otra carrera desesperada… pero no hacia los zarcillos esta vez… sino hacia la druida. Con un rugido de desesperación, salto contra ella y un estallido de luz verde ilumino por un instante el Otro Mundo… para volverlo a dejar en una pseudos-oscuridad.
Y una vez mas… Guardiana y Colmillo fueron otra vez… un mismo ser.
-------------------------------------------------------------------------------------
Niennor parpadeo una vez y durante unas milésimas de segundo sus ojos aparecieron rasgados como los de una felina. Guiada por el instinto miro a su alrededor y vio los horrores que la rodeaban.
Vio guardianes caminar hasta tocar la superficie del capullo… y empezar a ser tragados por este… algunos despertaban del trance a tiempo para gritar y pedir auxilio, otros simplemente se hundían como cadáveres en el mar. La druida detuvo su marchar e, inundada por un súbito instinto de supervivencia, hizo algo mas inteligente… empezar a retroceder.
Sus oídos percibieron las palabras de gargantas conocidas… emitió muchas preguntas pero ninguna tuvo respuesta, mientras seguía retrocediendo miro el estado de la arboleda… su mente unida a la de la bestia la salvo del influjo del ser, lo que vio la lleno de horror y desesperanza. Donde hace tiempo un anciano hablaba a un buen número de jóvenes druidas solo quedaba hierba seca… Un árbol que la druida recordaba por ser alto y frondoso , ya solo era un cascaron vació de toda vitalidad… las rocas se deshacían en arenilla, la tierra chillaba… y La druida notaba como sus fuerza la abandonaban, como cada paso la costaba mas que el anterior… como los tentáculos avanzaban hacia ellos sin detenerse por nada, una marea de manos que amenazaban con atraparles.
A su lado vio pasar al explorador Thodrel rápidamente hacia la masa… un paso que la druida distinguió como suicida… pero que los instintos que la inundaban tradujeron como una acción voluntaria, impetuosa y fuerte…
La druida saco dos objetos de una de sus bolsas… con su poder mermado nada podía hacer… sus dones no acudirían… debería de recurrir a algo mas material. Saco de su bolsa un fino estilete y una bolsita. Desenvaino el primero y apunto a la criatura… la energía del arma lanzo un rayo congelado que reboto en la piel del ser. Al parecer el frió no le afectaba.
El haz de luz del conjuro desatado advirtió a alguien que comenzó a gritar… Una voz que ella conocía bien… gritaba:”CONSEJO DENTRO!!... JEYNAIRE DENTRO!!”
La druida se giro para ver al lobo blanco llamado ahora Raaka correr hacia ella… para luego girar la mirada y observar como el explorador tiraba de unos brazos y sacaba hasta casi la cintura a la Senescal del Enclave de los Paramos de su horrible encierro en el monstruoso capullo.
El explorador no aguantaría mucho… la succión del ser era demasiado fuerte… el limo subía por sus brazos amenazando con tragársele a el también… y como una misma mente… Druida y Explorador actuaron…
Llevando una mano a su cinturón… la druida saco una piedra con una runa grabada… tirándola hacia el explorador. Esta… al chocar con el suelo se convirtió en un enorme elemental de tierra que tardo algo en reaccionar ante la confusión. Al ver esto… el explorador activo un colgante en su pecho y el fuego le rodeo… alejando a los tentáculos de pegajoso limo que amenazaban con arrastrarle… al ver la reacción de estos al fuego… Niennor entreabrió la bolsa… y la lanzo contra la parte alta del bulbo, de la bolsa los polvos se esparcieron sobre el ser… y empezaron a arder. Si el frío no había hecho mella… aparentemente el fuego parecía funcionar.
Animado por el pequeñísimo éxito... el lobo decidió contribuir como bien pudo… transformándose en un escorpión de gran tamaño… mientras cambiaba… los zarcillos detectaron la fuente de poder natural… se abalanzaron sobre el… dejando convertido la mitad de su cuerpo en un limo negruzco… y la otra mitad en un escorpión. El medio ser, arrimo algunas ramas con sus tenazas y chasqueo sus pinzas de quitina para crear un fuego, tan solo consiguió prenderse a si mismo levemente… Los guardianes se habían equivocado.
El fuego no hacia retroceder a la criatura… se habían engañado… simplemente les estaba rodeando. Ambos tres se dieron cuenta… el medio-escorpión se arrastraba para salir de aquel infierno, el explorador tiraba con todas sus fuerzas de las manos de la anciana druida, mientras Niennor buscaba en sus bolsas un objeto que sabia que tendría su utilidad.
El enorme elemental hinco sus manazas en el capullo… sacando a Jeynaire de su interior y arrojándola fuera junto al explorador que la llevaba ahora en brazos. En ese intento… el sirviente de la tierra fue atrapado y engullido lentamente por el enorme bulbo. Los zarcillos se lanzaron contra los últimos que quedaban en el lugar, el enorme medio-escorpión, el explorador con Jeynaire en brazos, y la druida que corría hacia ellos con un vial en la mano.
Estos últimos se miraron sabiendo cual era su siguiente movimiento… salir de allí. El elfo leyó un pergamino rápidamente, y sus pasos se volvieron veloces… acelerados mas bien, mientras, la druida destapo el vial manteniéndose cerca de el.
En ese momento los zarcillos volvieron a atacar… el rápido elfo los esquivo sin problemas aun con el cuerpo que cargaba… pero la druida no tuvo tanta suerte, fue lanzada contra la abominación que intentaba devorarles.
Afortunadamente, el cuerpo de la elfa no choco contra la piel del capullo, sino contra algo duro… miro hacia atrás y lo comprendió. El guardián de piedra aun no había sido tragado del todo… y ella choco contra su pecho pétreo. En un instante el limo rodeo a la criatura formando unas mandíbulas para engullir tanto a druida como a elemental, en el momento que lo vio… la druida bebió del vial con rapidez… justo en el mismo momento que el limo prácticamente la envolvía.
Súbitamente… una masa de viento se escapo entre las rendijas que habían dejado estos horribles dientes… un viento voló raudamente rodeando al explorador… como un pequeño huracán que alejaba los tentáculos que se acercaban a el mientras corría a gran velocidad… si algún camino se cerraba… el explorador saltaba y esquivaba buscando una salida de la arboleda con su potente vista… mientras la druida convertida en aire… se escurría entre los huecos que dejaban los zarcillos que perseguían al joven explorador… convirtiéndose en una afilada masa de viento cortante que segaba aquellos tentáculos que amenazaban con detener la carrera del joven.
En unos angustiosos segundos y gracias a una coordinación de la que pocos podrían haber hecho gala… la pareja y la carga que portaban se encontraron fuera de los limites de la arboleda… y a salvo por fin.
-------------------------------------------------------------------------------------
La arboleda estaba perdida… la druida avanzaba hacia la ciudad de Purskull con pesar… alejando a su maestra de tal atrocidad atrayente.
La anciana druida estaba mal… demasiado mal… negras venas surgían en su piel bombeando un veneno que afectaba a quienes no debería afectar… la druida deliraba… apenas veía o escuchaba, cargada en el caballo del Maestro arquero Elbrian, seguidos de los guardianes supervivientes y algunos otros druidas que escucharon la llamada… salieron del camino y se adentraron en el bosque a mucha distancia del atroz lugar
Jeynaire hablo con débil voz a todos… y Niennor solo pudo cerrar los ojos intentando pensar con claridez una vez mas. Evitando que el torrente de emociones y tristeza surgieran. La Guardiana les hablo de lo que había acontecido… de lo que había desencadenado todo este mal... de errores, fallos, discusiones y peleas…
Pero también hablo de esperanza… pidiendo a los reunidos la unidad. Y… susurrando algo a su aprendiz mientras finalmente… su alma, su cuerpo y su vitalidad se separaban… una esperando el juicio de los dioses… otra alimentando la tierra y a sus seres… y otra viajando de nuevo a donde todo surge… para poder formar de nuevo parte del ciclo. Jeynaire… Maestra y guardiana había muerto al menos… como lo que fue: Madre e Hija del bosque… otorgando sabiduría por ultima vez… a quienes quisieron escucharla en sus últimos momentos.
Un susurro lanzo que solo a quien consideraba una hija escucho levemente … un susurro que llenó de intrigas y dolor el corazón de la druida, de nuevo convirtiéndola en una impetuosa joven durante unos segundos.
Los druidas decidieron darla sepultura entre la roca… a la espera de vencer a ese nuevo mal. A la vista de todos… el bosque infecto por una marea negra… coronada por el capullo de una putrefacta flor de mas de 500 pies de altura.
La druida miro al cielo… buscando en el la respuesta a tantas preguntas que surgieron… ¿Cómo vencerían a ese nuevo mal que azotaba su hogar? ¿Quién era ese ser que había sido desterrado hace 50 años… y que ella misma había escuchado hablar?...
¿Serian capaces de cumplir lo que la Druida la había susurrado en su último aliento?
Miro de nuevo la horrible y grotesca escena. No importa si eran capaces o no… todos sabían lo que se debía hacer. La fuerza para ello, la encontrarían donde hiciera falta.
Pues lo que siempre fue… debe permanecer siendo así.
//Y listo! agradecer la actuacion de quienes estuvieron y hicieron posible que esta emocionante escena se realizara con perfeccion ;-) espero que sirva a los que no estuvieron para comprender que paso y ver como esta la situacion
Saludos a todos!