Kronos
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Cuentan marineros y piratas de las Tierras de la Intriga que, al amanecer, las costas del sur de Amn destellan, como si lloviera oro desde el fondo de las olas. Algunos aseguran haber visto pepitas del tamaño de una uña rodando por los acantilados; otros, entre los caparazones de enormes crustáceos. Y los últimos juran haber visto a grupos de pescadores de las pequeñas aldeas costeras cambiado sus redes por cribas improvisadas.
Pero lo más sorprendente viene después: según cuentan no es oro natural, sino un tesoro arrancado de forma fortuita de antiguas galerías de la Infraoscuridad. Al parecer, las últimas prospecciones desde la costa han roto techos enteros de viejas minas, y los túneles, al colapsar, han desbordado grandes cantidades de oro al mar. Como sangre de una herida profunda.
Algunos aseguran que no solo el oro ha sido liberado de las profundidades. Y que criaturas más oscuras han arrastrado a más de un incauto.
Mientras tanto, en Athkatla, los comerciantes afirman que Familias y Casas Comerciales de toda la ciudad pujan en secreto por mapas, permisos de excavación y mercenarios. En las Islas Nelanther, varios capitanes piratas buscan marineros con grandes promesas de fortuna. Y en Murann...bueno, se murmura que las bestias del Imperio ya han olido el oro, y que no piensan dejar que Amn se quede con todo.
Pero lo más sorprendente viene después: según cuentan no es oro natural, sino un tesoro arrancado de forma fortuita de antiguas galerías de la Infraoscuridad. Al parecer, las últimas prospecciones desde la costa han roto techos enteros de viejas minas, y los túneles, al colapsar, han desbordado grandes cantidades de oro al mar. Como sangre de una herida profunda.
Algunos aseguran que no solo el oro ha sido liberado de las profundidades. Y que criaturas más oscuras han arrastrado a más de un incauto.
Mientras tanto, en Athkatla, los comerciantes afirman que Familias y Casas Comerciales de toda la ciudad pujan en secreto por mapas, permisos de excavación y mercenarios. En las Islas Nelanther, varios capitanes piratas buscan marineros con grandes promesas de fortuna. Y en Murann...bueno, se murmura que las bestias del Imperio ya han olido el oro, y que no piensan dejar que Amn se quede con todo.
«Si el mar brilla...corre. O mejor, cava»