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La Joya - Voss

Sacredlilium

Jugador de fichas de rol
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14/8/25
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"Habeis conocido a cientos de doncellas hermosas.
¿Cuántas se movían en las melodías fúnebres? Lady Octavia lo hace."

O al menos, eso es lo que los criados de su padre decían antes de que la muchacha desapareciera por completo de su residencia familiar. "Un mal necesario" - Pensaron los que convivían con ella. "Una pérdida que hace que tu pecho se hinche de aires de alivio."

Era su decimo-octavo día del nombre cuando marchó de las comodidades de su hogar en Cormyr. Nadie de su circulo familiar la buscó, y si lo hizo, solo lo suficiente para que no les señalasen por abandono. Octavia era brutal y la convivencia con ella no era fácil en lo absoluto. Quería lo que quería, y lo quería ya. - Hija de un amorío de su padre con una mujer que amenazó la comodidad de su vida, más bien se mantenía en el lugar qué estaba como bastarda con derechos, beneficiándose de las fiestas, las joyas y el vino.

Aquello no le importaba en lo absoluto. Por muchos hijos legítimos que pasaran por delante de ella, alzaba la cabeza como si de la primogénita se tratara. Martirizaba a sus hermanas menores, y jugaba con sus pelirrojos cabellos cada vez que conseguía aquello que deseaba.


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Ese estilo de vida la aburría, y desapareció una buena mañana con las joyas y un par de vestidos. Aunque ahí donde iba no las necesitaría. Allá donde fue, nadie lo sabía. Y tampoco había pretensión de saberlo.

Simplemente, un día reapareció. Con un semblante más serio y menos excéntrico. Con suavidad y contemplación. Habría templado su cuerpo y su espíritu, y allí donde una vez hubo una niña caprichosa, una suerte de tornado pasaba donde Octavia pisaba, para bien o para mal. Quién sabe qué le ocurrió en los años desaparecida, pero aquellos que la conocían denotaron el cambio como "Inquietante"

Las costas Amnianas la recibieron con el bullicio merecido, y sus cabellos rojos reposaban en una trenza cuyos mechones sueltos danzaban con la brisa marina.
 
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