La obra se desarrolla en la Casa del Gobernador , en la ciudad portuaria de Velen donde un Capitán regresa tras participar en una batalla, acompañado de uno de sus más ilustres soldados.
Elenco
Capitán Switf-Interpretado por Astrid Minstreltides.
Soldado Mastruench-Interpretado por Madeleine Sweeny
Gobernador de Velen-Interpretado por Alec
Beatriz-Interpretada por Lire Lilta
Áspita- Interpretada por Azalea
Narrador- Interpretado por Ahrn
Primer Acto:
Narrador:
Nuestros héroes, ilustres soldados, regresan a Velen para presentarse ante el Gobernador y pedir la mano de Beatriz para el ilustre soldado, sin demasiada esperanza puesto que solo es un soldado, aunque de renombre.
Capitán Switf:
¡¡Vamos Mastruench, que llega el día y la hora señalados!!
Soldado Mastruench:
Soy un iluso enamorado *suspira hondamente*
A buen seguro el tesoro
Me será negado
Capitán Switf:
Yo te avalo, iluso soldado,
A mi lado bien has luchado
Y por mi honor, que acabarás desposado
Narrador:
Ambos caminan por las empedradas calles hasta la casa del Gobernador de Velen, allí pedirán al Gobernador el tesoro, que no es otro que la hermosa Beatriz.
Beatriz:
¡Ay, mi querida Áspita!
Que por fin llega mi adorado
¡Ay, que de amor loca me hallo!
Áspita:
Sosiega, niña, sosiega,
que vas a desfallecer
Pues tanto suspiro no es sano,
Cuando te aprieta de esa forma el corsé
Beatriz:
Es un capitán de la flota de nombre, Mastruench
Un apuesto joven que febril estado me hace padecer
Áspita:
Pues afloja niña el corsé
Porque al suelo, entre tanto suspiro
Vas a terminar por caer.
Narrador:
Cierto es, lo que vuesas señorías piensan, el soldado por capitán a Beatriz se presentó. Un entuerto muy enrevesado, está a punto de explotar y por Tymora, que nos quedemos como estamos, y un duelo no emprendamos.
*Llaman a las puertas de la casa del regio Gobernador, que ya se frota las manos pues sabe que su flor pronto se habrá, bien desposado.*
Segundo acto:
Soldado Mastruench:
Hay un detalle… que debéis saber
Antes que a las puertas llame…*Corta la frase pues el verdadero capitán se adelanta*
Capitán Switf:
Decidme mi buen soldado
¿Quizá el calzón no os habéis cambiado?
Soldado Mastruench:
¡No, pardiez! Eso no es
Se trata de otra cosa…
Narrador:
El capitán medio en risas acaba por llamar a las puertas, que son abiertas prontamente, la tez de Mastruench se torna blanca como la nieve.
Pasan ambos, primero el capitán y tras él el soldado, con gesto de no saberse donde meter. Mientras tanto en la lejanía truenos y retruenos comienzan a sonar, tal parece que talos va a descargar.
Capitán Switf:
¡Anunciadnos como merece un capitán y su mejor soldado, el Gobernador nos espera!
Soldado Mastruench:
Pero… es que hay un detalle que seguro tenéis que saber y es que yo vuestro…
Gobernador:
¡Ah, bienhallados Capitán Mastruench y su mejor soldado Switf!
Narrador:
El capitán abre la boca tres veces antes de mirar a su soldado, éste con rostro encarnado, tres pasos o seis atrás, da. El entuerto ha sido destapado, el nombre del capitán ha sido manipulado.
Tercer acto:
Áspita:
Vamos niña, vamos, que tu futuro esposo al fin parece llegar
Beatriz:
¡Ay, que me da! ¡Mi corazón de alegría se llena!
¡Vuelve a apretar mi corsé, que vea una cintura de avispa con una cadera turgente, por fin de mi no se escapa y me caso al mes siguiente!.
*Beatriz está pletórica, eufórica dando saltos de contenta y ventilando quizá en demasía
Corren tras acabar, escaleras abajo, donde el Gobernador, el soldado y el capitán, parecen estar ensalzados en combate a espadas sin igual.*
Narrador:
Y con el entuerto destapado, y el Gobernador creyéndose mancillado, una lucha entre espadachines tiene lugar, ¡El nombre hay que recuperar!¡El honor debe intacto quedar!
Capitán Swift:
¿Cómo has osado? ¡Yo como un hijo te he tratado!
Soldado Mastruench:
¡No era mi intención! ¡Pero me veía apartado y con vuestro nombre, pensome bien casado!
Gobernador:
Me habéis engañado, ahora mi hija se quedará soltera
¡Malditos seáis, si su virgo habéis tocado!
*Sigue el combate de espadas sin dilucidar un ganador, mientras que las mujeres acuden por fin a la estancia.*
Áspita:
¡Que me aspen!
Beatriz:
Yo, me mueroooo…
*Beatriz muy impactada, por tamaña algarabía, y con tantísimo ventilar entre el apretado corsé se desmaya sobre el suelo frio, mientras que el trío corre a socorrerla*
Cuarto acto:
Narrador:
Ha tenido lugar una diatriba particular, el gobernador ya ha un casorio ha pagado, no está por la labor de perder ni un solo danter ni aunque sea por su honor.
Han decidido Capitán, Gobernador y Soldado, organizar una Justa, y que se decida todo a caballo.
Todo está preparado, en el campo de justas, se prepara la lucha, sin duda el Gobernador casará al que se declare vencedor.
Capitán Switf:
¡Que yo no me quiero casar, que yo juré no desposarme con otra cosa que no fuese la mar!
Beatriz:
¿Entonces mi capitán amado no es otro que un soldado? *Pregunta toda ilusa y sin enterarse demasiado bien de la historia*
Áspita:
Solo un soldado, pero observa… que está bien dotado *La dama de compañía de Beatriz, sin duda más experimentada, se percata muy picaruela de las noblezas del soldado*
Gobernador:
De aquí no sale nadie hasta que yo me canse
De aquí no parte nadie, hasta que vencedor se declare
¡de aquí no se va nadie, sin de mi tesoro librarme!
Soldado Mastruench:
Pues ahora que me fijo, me gusta más la otra, tiene aspecto de ser experimentada…*susurra el soldado a su aun, capitán*
Capitán Switf:
¿Qué dices, desgraciado? ¿Con la que has armado!?
Narrador:
Y así, la justa comienza, cansados como estaban por el lio de las espadas, a lomos de los caballos al galope han empezado.
Uno y otro mucho se juegan, aunque tras unas horas, de opinión el soldado haya cambiado.
Por fin, la lucha cesa, pues uno de ambos al suelo cae…
Gobernador:
¡Ya tenemos ganador!
¡Ya tienes un marido!
¡Que te de su apellido!
Capitán Switf:
¡No, no y no!
¡Que no me quiero casar,
Con nada que no sea el mar!
Soldado Mastruench:
Habéis ganado la justa,
y Beatriz es de alta alcurnia
¿Con quién mejor iba a estar?
¿Si no es con vos, Capitán?
Beatriz:
¡Oh, mi capitán, mi capitán!
¡Llevadme con vos al mar! *Beatriz exclama entre suspiros, para ella lo que cuenta es desposarse sin importar con quién lo haga*
Capitán Switf:
Aunque ahora que lo dices
Gustarle la mar parece
Pues ahora que me fijo…
La moza buen porte tiene
¡Acepto! (qué remedio)
Narrador:
Y así, Beatriz con el capitán un mes más tarde se desposó, tras el entuerto resuelto, el Gobernador, su oro no perdía y el honor, mantenía mientras que el soldado de la mano cogía a Áspita y por el jardín los dos se iban… Y por cierto, ni una gota, del cielo en todo el tiempo caía porque ya se sabe…
Mucho ruido pero…
Astrid Minstreltides