Wisperwind
</c> de Minikanyas
- Registrado
- 1/10/14
- Mensajes
- 1,145
La Renovación
Ritual de regeneración de Ihel
[BBvideo 600,50:1osgp8ma]http://www.youtube.com/watch?v=UHsvmAwernY[/BBvideo]
[tab=30]Llevaba un buen tiempo pensando la sacerdotisa del Alba en como ayudar a Ihel, su hermano de fé herido a quien le habían privado y arrebatado lo que parte de su ser, y símbolo de libertad era, sus alas.
Pensando el mejor modo, fue claro. En lo mas alto donde los vientos corren libres como lo era su volar, y donde el alba toca primero con su asomar al este. El lugar estaba decidido, entonces la sacerdotisa empezó a reunir los preparativos. Ahora solo faltaba encontrar a Ihel...
Andando por Purskull fue que dio con él, casualmente andaban de paso viendo las artesanías y bellezas de la gran ciudad dedicada a la señora de la cosecha. Fue entonces que entre que entró y salio Alys de la ciudad, Ihel le comentó que escuchó un bravo combate en las cercanías...
Se apresuraron para ver que había sucedido, y rescataron a dos de sus amigos que en graves apuros se encontraban, Maat y Shamaelthalar. Implorando por la energía renovadora del señor del Alba, ambos por suerte se recuperaron rápidamente. Gracias al buen ver y escuchar de Ihel, y los tratos que les dieron para que se recuperasen.
Tras ello, sumándose el hin Pally y el elfo Neram, les acompañaron al viaje a torre alta, donde Ihel con su poder los acercó de gran modo. Listos entonces, hicieron el ascenso por las largas escaleras.. hasta llegar a lo mas alto posible. El alba asomaba, y con él, el ritual daba inicio.
Disponiendo el cáliz dorado, lleno de agua pura y bendecidas por la misma luz del sol, la sacerdotisa se lo dio en mano a Ihel. Tras un primer sorbo, la sacerdotisa pasó a alzar protecciones y bendiciones, desterrando y terminando de quitar todo resto de daño que hubiese quedado, pasando al final, a regenerar aquello perdido tras pedir a Lathander por él.
Empezando a sentir nuevamente calidez en sus espaldas, alli donde una vez las alas estuvieron, Ihel dio una amplia sonrisa. Recuperaba aquello que de vil modo se le quito.
"Bebe de esta agua, llena energía pura y bondadosa. Desde dentro te sanará, y el daño que has recibido desaparecerá volviendo a hacer renovar y crecer aquello que se te ha quitado. Volviendo a resurgir, como un nuevo amanecer"
Terminando entonces el agua del cáliz, Ihel empezó a sentir su mejoría. Y la sonrisa de felicidad se vio en quienes le acompañaron hasta en los momentos mas duros.
Fueron entonces a la capilla a terminar de dar las gracias al señor del alba una vez mas. Donde Ihel permaneció orando.
Una caída la tenemos todos, lo importante es saber alzarse mas radiante y con mas fuerza que nunca. Para así, poder salir siempre adelante y del mejor modo.