DM Astral
Receta de Noctis
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La noche caía con suavidad sobre el bosque. Bajo un cielo limpio y profundo, las estrellas brillaban con una claridad casi irreal, como si alguien las hubiera despejado del firmamento solo para este momento. La luna, alta y serena, se filtraba entre las copas de los árboles y derramaba una luz plateada que dibujaba sombras largas y tranquilas sobre el suelo cubierto de hojas.
El bosque respiraba en calma. No había gritos lejanos ni presagios inquietantes: solo el murmullo constante del viento entre las ramas, el canto pausado de los grillos y el crujir ocasional de alguna criatura pequeña moviéndose entre la maleza. El aire era fresco, limpio, y olía a tierra húmeda y resina antigua.
Al menos, así fue hasta que los primeros rayos del sol se alzaron sobre las copas. Los rumores llegaron esa misma mañana. Un leñador juró haber visto una torre oscura elevarse entre los árboles, no en las profundidades prohibidas del bosque, sino cerca de la frontera élfica, en una zona que los humanos recorren desde hace ya tiempo. Describió muros negros como obsidiana sin pulir, una silueta imposible que se alzaba por encima de las copas, y una presencia tan pesada que el aire mismo parecía negarse a moverse. Aseguró que no pertenecía a los elfos: la torre no cantaba con el bosque, no respiraba con él, y su sola existencia le hacía palidecer.
La mayoría de los presentes se rieron de él. Otros, más cautos, fruncieron el ceño. Aun así, un grupo acompañó al leñador hasta el lugar exacto que señalaba, pero allí no había nada. Ni torre, ni ruinas. Lo achacaron al cansancio, a la edad y a cualquier excusa que se les ocurrió en el momento y, como un mal augurio, intentaron dejarlo atrás, en el olvido.
Y así fue hasta que, unos días después, una anciana herborista, cercana al colapso debido al cansancio, llegó corriendo a los llanos infundida en temor, jurando haber visto una torre negra alzarse entre las altas copas de los árboles. La misma historia se repitió varias veces después, con distintas personas contando prácticamente lo mismo, pero con distintas palabras. Pero donde había uno que afirmaba de la existencia de la torre, había otros veinte curiosos que habían ido a mirar y no habían encontrado nada. ¿Qué era verdad entonces?
El bosque respiraba en calma. No había gritos lejanos ni presagios inquietantes: solo el murmullo constante del viento entre las ramas, el canto pausado de los grillos y el crujir ocasional de alguna criatura pequeña moviéndose entre la maleza. El aire era fresco, limpio, y olía a tierra húmeda y resina antigua.
Al menos, así fue hasta que los primeros rayos del sol se alzaron sobre las copas. Los rumores llegaron esa misma mañana. Un leñador juró haber visto una torre oscura elevarse entre los árboles, no en las profundidades prohibidas del bosque, sino cerca de la frontera élfica, en una zona que los humanos recorren desde hace ya tiempo. Describió muros negros como obsidiana sin pulir, una silueta imposible que se alzaba por encima de las copas, y una presencia tan pesada que el aire mismo parecía negarse a moverse. Aseguró que no pertenecía a los elfos: la torre no cantaba con el bosque, no respiraba con él, y su sola existencia le hacía palidecer.
La mayoría de los presentes se rieron de él. Otros, más cautos, fruncieron el ceño. Aun así, un grupo acompañó al leñador hasta el lugar exacto que señalaba, pero allí no había nada. Ni torre, ni ruinas. Lo achacaron al cansancio, a la edad y a cualquier excusa que se les ocurrió en el momento y, como un mal augurio, intentaron dejarlo atrás, en el olvido.
Y así fue hasta que, unos días después, una anciana herborista, cercana al colapso debido al cansancio, llegó corriendo a los llanos infundida en temor, jurando haber visto una torre negra alzarse entre las altas copas de los árboles. La misma historia se repitió varias veces después, con distintas personas contando prácticamente lo mismo, pero con distintas palabras. Pero donde había uno que afirmaba de la existencia de la torre, había otros veinte curiosos que habían ido a mirar y no habían encontrado nada. ¿Qué era verdad entonces?
Offtopic :
Trama pequeñita para seis jugadores, con prioridad para niveles 12 (o inferior), pero puede apuntarse quien quiera y, si hay huecos, se permitirán niveles superiores. Se hará el viernes 16 a las 19:00.




