Arrakis
Copia defectuosa de Kronobot
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Aunque la idea que propone Skotos no me desagrada del todo, creo que a la larga es inviable porque supondría una mayor carga de trabajo para los DMs y, además, creo que la atomización actual de las facciones puede terminar siendo un problema.
Hace dos años, con la entrada de quinta edición, se incorporaron varias facciones nuevas en Murann (también en Amn, como el gremio de Investigadores), además de la aparición del Gremio de Aventureros, la reducción de tres a dos facciones y una norma que a veces se pasa por alto, la separación completa de las facciones por región: si estás en Amn, no puedes pertenecer a una facción de Murann. A esto se suma que los personajes no pueden estar en dos regiones al mismo tiempo; por ejemplo, si estás en una facción del Norte, no puedes estar también en Amn, y lo mismo ocurre con las zonas élficas y Amn, etecé, con la honorable excepción de los espías.
Ahora mismo, teniendo 'un pool' de unas 20 facciones, la gente tiende a escoger aquella que considera que encaja mejor (más o menos). El problema es que tenemos muchísimas facciones para una cantidad relativamente reducida de personajes. Cuanto más se fragmenta la población entre facciones, más complicado resulta mantener una presencia suficiente en cada una y que todas tengan actividad y continuidad. Sí que me da la impresión que aunque existen muchas facciones se terminan priorizando aquellas que ofrecen más beneficios, que tienen más facilidad para incorporarse a todo tipo de trama o que ya están muy pobladas, porque eso 'te asegura' tener rol. Al final el rol se trata como la ficha, a base de maximización y optimización, y una manera de jugar lleva inevitablemente a la otra.
El sistema actual se sostiene, en parte, porque se redujo de tres a dos el número de facciones que puede llevar un personaje, lo que hace que la presencia de cada jugador se concentre un poco más. Si volviéramos a tener tres creo que la situación que comentan en los vampiros podría terminar ocurriendo en muchos mas lados y , n nos engañemos, ya ocurre. Mucha gente aparece solo para eventos, bodas, bautizos y comuniones.
Y esto último no lo planteo necesariamente como algo negativo ni como una cuestión de que la gente haga algo mal, cada uno tiene el tiempo que tiene, yo tampoco le voy a exigir a la gente que esté al 200% con sus personajes, no me parece lógico.
Creo que lo primordial que habría que tener en cuenta es la carga de trabajo que supone para los DMs y si tenemos suficiente población para que todas esas facciones puedan funcionar de forma saludable a largo plazo.
Los grandes damnificados de todo el sistema -si es que los hay- son los que no pueden desligarse de sus facciones, porque un clérigo puede decidir hacer una pausa y dejar el clero o su proyecto personal u otra facción temporalmente, pero un vampiro no puede abandonar bodhi bajo ningún concepto.
Hace dos años, con la entrada de quinta edición, se incorporaron varias facciones nuevas en Murann (también en Amn, como el gremio de Investigadores), además de la aparición del Gremio de Aventureros, la reducción de tres a dos facciones y una norma que a veces se pasa por alto, la separación completa de las facciones por región: si estás en Amn, no puedes pertenecer a una facción de Murann. A esto se suma que los personajes no pueden estar en dos regiones al mismo tiempo; por ejemplo, si estás en una facción del Norte, no puedes estar también en Amn, y lo mismo ocurre con las zonas élficas y Amn, etecé, con la honorable excepción de los espías.
Ahora mismo, teniendo 'un pool' de unas 20 facciones, la gente tiende a escoger aquella que considera que encaja mejor (más o menos). El problema es que tenemos muchísimas facciones para una cantidad relativamente reducida de personajes. Cuanto más se fragmenta la población entre facciones, más complicado resulta mantener una presencia suficiente en cada una y que todas tengan actividad y continuidad. Sí que me da la impresión que aunque existen muchas facciones se terminan priorizando aquellas que ofrecen más beneficios, que tienen más facilidad para incorporarse a todo tipo de trama o que ya están muy pobladas, porque eso 'te asegura' tener rol. Al final el rol se trata como la ficha, a base de maximización y optimización, y una manera de jugar lleva inevitablemente a la otra.
El sistema actual se sostiene, en parte, porque se redujo de tres a dos el número de facciones que puede llevar un personaje, lo que hace que la presencia de cada jugador se concentre un poco más. Si volviéramos a tener tres creo que la situación que comentan en los vampiros podría terminar ocurriendo en muchos mas lados y , n nos engañemos, ya ocurre. Mucha gente aparece solo para eventos, bodas, bautizos y comuniones.
Y esto último no lo planteo necesariamente como algo negativo ni como una cuestión de que la gente haga algo mal, cada uno tiene el tiempo que tiene, yo tampoco le voy a exigir a la gente que esté al 200% con sus personajes, no me parece lógico.
Creo que lo primordial que habría que tener en cuenta es la carga de trabajo que supone para los DMs y si tenemos suficiente población para que todas esas facciones puedan funcionar de forma saludable a largo plazo.
Los grandes damnificados de todo el sistema -si es que los hay- son los que no pueden desligarse de sus facciones, porque un clérigo puede decidir hacer una pausa y dejar el clero o su proyecto personal u otra facción temporalmente, pero un vampiro no puede abandonar bodhi bajo ningún concepto.