Un año más, el mes de Kythorn trajo la celebración de El Verdor en todo Faerûn, momento de festejar el renacer de las flores y el ánimo de los faerûnios tras largos meses de letargo invernal.
Como viene siendo costumbre, Púrskul, ciudad granero de Amn, acogió una multitudinaria feria en un espacio cedido por la Casa Gáldrim con motivo de tan señalada fecha. Por primera vez, La Eterna Melodía, El Faisán Escarlata y la Casa Gáldrim aunaron sus esfuerzos para la ocasión y ni unos incidentes previos a la apertura del recinto, satisfactoriamente sofocados por las fuerzas de seguridad locales, privadas o sin ánimo de lucro, pudieron con las ganas de algazara de los asistentes.
El Verdor fue inaugurado con el habitual discurso de apertura de Talivia Ha'valen, actual Maestre de la Casa Gáldrim. No se privó de ofrecer un espectáculo bufo al sembrar el escenario con las semillas que arrojó desde el escote de su vestido pero, afortunadamente, fue breve en su perorata. Cedió la palabra a Azalea Wynter, cabeza visible y taheña de otra de las casas organizadoras, El Faisán Escarlata, quién, con su prosa florida, dedicó unas palabras de agradecimiento al pueblo amniano en general y al flamante Corregidor de Athkatla, celebridad que se encontraba entre los asistentes, en particular. Finalmente, Felaern Liadon, uno de los valedores de este Verdor, en representación de La Eterna Melodía, tomó el testigo de esta presentación, siendo más breve que las damas que lo precedieron, a sabiendas, probablemente, de que el público esperaba ansiosamente el comienzo de las competiciones.
Azalea Wynter, Talivia Ha'valen y Felaern Liadon ofrecieron un breve discurso de apertura en nombre de las tres organizaciones encargadas de dar vida a este nuevo Verdor en Púrskul.
Sin embargo, el caballero Felaern Liadon no se apeó del escenario tan fácilmente porque, tras el discurso, Astril Minstreltides y Madeleine Sweeny, directoras de La Eterna Melodía salieron a comparecer junto a su compañero para deleitar al respetable con una de sus aplaudidas actuaciones, compuesta expresamente para El Verdor. La música se apoderó del corazón de los asistentes hasta tal punto que algunas parejas rompieron a bailar de manera espontánea.
Tess Dowell, la sacerdotisa de Chauntea oriunda de Campos Dorados, se encargó de devolver la celebración a la tierra con unas palabras tan sencillas y hermosas como lo son los campos recién florecidos. Y , de este modo, bendijo a los asistentes con el cuerno de la abundancia.
Bienvenios tos a está nueva festividá de Verdor, ande no cabe la tristeza ni el mal aguero. Ande recibimos con el alma sonriente al vibrar de la vida durmiente tras el duro invierno.
Como los nacimientos de los brotecicos que asoman, tamién lo hacen nuestros corazones; pues que si no es el sentío de la vía más que la algaribía, la dicha y la prosperidá. Con to dello, contribuimos a celebrar la fertilidá de la tierra, representá desta en nuestra quería Reina y su Rey oso.
¡Engalanos tos, na de contenerse!, que hoy es un día de alborozo y como tal sea bendecío. ¡Feliz verdor! lleva la mano a su cornucopia como último gesto antes de bendecir la festividad
Un momento de la actuación de La Eterna Melodía con la sacerdotisa Tess Dowell, al fondo, preparada para bendecir la tierra en nombre de Chauntea.
Y por fin se dio al público lo que verdaderamente quería ¡una nueva Reina del Verdor! O no tan nueva porque, a pesar de las muchas aspirantes al trono del Reino de la Feracidad que se dieron este año y de lo accidentado de la frenética danza alrededor del viejo roble, Calendil y Aitana se disputaron la final, saliendo coronada, por segundo año consecutivo, esta última. ¡Aitana I ha muerto! ¡Larga vida a Aitana II! ¿Serán estos los cimientos de una nueva dinastía de reinas de poderosas caderas y buen ánimo para el baile?
Un momento de la frenética danza de la Reina del Verdor. Ante la participación de Erven Naïlo y Felaern Liadon hay quién entre los espontáneos se lamentó del posible "trozo" de la futura Reina del Verdor.
Como se anunció al comienzo de la celebración, este año se introdujeron cambios en la elección del Rey del Verdor. Confiando en las muchas habilidades, ingenio y creatividad de los héroes -y no tan héroes de Amn- la organización se decidió por un concurso de talentos en el que la única regla fuera conquistar los favores de la Reina del Verdor. Respetando, eso sí, ciertos límites que el decoro y la vergüenza ajena nos imponen. Lufram Dark trató de conquistar a la Reina Aitana recitándole un poema. Bonk hizo un despliegue sin igual de fuerza al arrancar un bong del escenario y lanzarlo campo a través hasta que los asistentes perdieron de vista el singular objeto volador no identificado por los Thonok, quiénes se lo encontraron en sus terrenos a la mañana siguiente. Sigbjorn El Oso demostró que hombre y cerdo pueden ser uno siempre que el gorrino confíe en la destreza de un bárbaro. Faurin hizo gala de su veteranía dando una lección al resto de contendientes regalando a Aitana una jarra de cerveza que a seguro ablandó más su corazón que los poemas de amor. Temet regaló los oídos de nuestra Reina con otra dulce canción. Aravae Dispar consiguió sacar los colores a la Reina del Verdor con una sutil mímica cuyo significado pasó desapercibido a la inmensa mayoría de los asistentes. Boris El Leal convirtió un trozo de mithril caliente en la noble efigie de la Reina del Verdor ante la mirada de los atónitos asistentes. Sulion Suravar se valió de su marioneta Cass Bellamy Pelo Rizado Buen Amigo para confesar su amor secreto. Kharmin Musgoverde cerró el peculiar desfile de talentos con una historia de un color muy apropiado para El Verdor.
Aitana II, que es Reina justa y honorable, escogió de entre todos los príncipes casaderos a Faurin Yunque de piedra. Ambos fueron ataviados con las tradicionales ropas de Reina y Rey del Verdor y agasajados con lotes surtidos de pociones cortesía de El Faisán Escarlata, elaborados en primicia por Azalea Wynter. Dalia Blake, en representación de su casa comercial, subió al escenario para entregarlos.
Hoy igual que ayer, Reyes del Verdor, nace una canción, para el corazón, Aitana y Faurin son.
Los más afortunados, aquellos que acertaron con los nuevos Reyes del Verdor, pudieron llevarse un pellizquito de dinero adicional gracias a las apuestas organizadas por La Rueda Feliz. El resto pudieron consolarse con comida y bebida en abundancia, que menos da un ponche.
¡Chimpún ponchín!
¡Gracias por acudir!
Offtopic :
Muchas gracias a todos los participantes, ya hayáis sido organizadores, concursantes o público. Y muchas gracias también a Onyxia por su mapeado.