BadassFreeman
8º Nombre extraño de Onyxia
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(Para aclarar, quería tener aparatados de la ficha del PJ los relatos que Shack cuenta en tabernas y por los caminos ahí por donde va. Debido a que estarán aquí tal y como él los explica, habrá alguna que otra inconsistencia, principalmente él exagerando algunos detalles o como es costumbre, equivocándose con nombres.)
Por las tabernas del reino, principalmente por Athkatla, Crimmor, Purskul y Minsor, un extraño y pintoresco bardo suele hacer acto de presencia. Llama mucho la atención en él tanto su pelo anaranjado como sus prendas y sombrero morado; una armadura muy ligera creada con piel de oso, una capa de cuero con la misma procedencia y un sombrero morado con plumas casi ridículas. A su hombro suele sentar un loro, usando los pinchos de la hombrera que va al descubierto como soporte para estar sentado. En ocasiones le acompaña una hechicera que oculta su rostro en una capucha con ropas blancas y fuera de las ciudades suele montar en un caballo de color castaño. ¿Pero en la taberna? En la taberna suele sentar en las mesas o permanece en pie, laúd en mano, tocando música para acompañar sus relatos e historias a todo aventurero que pase por ahí para descansar, comer o simplemente desconectar, sin pedir algo a cambio pero ocasionalmente recibiendo monedas de oro por la molestia, tras entretener y hacer más ameno el tiempo de otros. Se hace llamar Shack Starholm y en ocasiones se autodenomina "el peor bardo del condado", el loro que le acompaña se llama "Meg Estrellagritona" muy probablemente debido a que no se calla nunca, su caballo "Acordeón", un corcel joven y muy tranquilo, la hechicera que suele acompañarle se llama Nilum Daewer, quien parece cuidar más de él que el bardo de ella por mucho que él diga. Es un grupo muy extraño y ridículo... Pero siempre puedes escuchar las historias de ese bardo, quizá tenga algo interesante que contar mientras comes un buen plato de cordero en la taberna.
Relato nº1: El primer día por Amn
Shack Starholm: ¿Sabéis? Mi primer día por aquí fue toda una travesía. Ni siquiera iba destinado a Athkatla para comenzar, iba de camino hacia Minsor pero dicho trayecto se vio trucado por emboscadas y problemas. Acabé solo, me vi mezclado en el enfrentamiento de bandidos, ¿y como acabé ahí? ¡Por un camello! ¡Ha ha ha ha!
Meg Estrellagritona: ¡AAAACK! ¡CAMELLO! ¡CAMELLO!
Shack Starholm: Ese indeseable, molesto y maloliente animal decidió que yo era comida; cierto es que caí de culo en un arbusto frutal, pero cualquier ser con al menos dos neuronas de frente habría diferenciado como es debido entre fruta y un laúd - excepto él. El camello mordisqueó mi laúd, ¡Y tras eso fue por el mapa!
Meg Estrellagritona: ¡VÓMITO! ¡AAAACK, VÓMITO!
Shack Starholm: Oh, sí. Y luego vomitó lo que quedó del mapa sobre el laúd hecho pedazos. ¿Y que ocurrió? Acabé en los llanos, cruzándome con varias personas. ¿Y que pasó? Buscaban aventureros para cazar a un lobo enorme - como no, decidí apuntarme.
Meg Estrellagritona: ¡MALA IDEA, MALA IDEA!
Shack Starholm: Y que lo digas, pues al llegar a la cueva no había lobos. Vivos al menos, ¡En vez de eso había un vampiro! Un ser de ridículo poder, luchar contra él era un suicidio, y por suerte no soy tan suicida.
Meg Estrellagritona: ¡SINVERGÜENZA, ACK!
Shack Starholm: Probé el diálogo, ¿y de que se sirvió? De poco. ¡El ser agarró a uno de mis compañeros y lo lanzó por los aires como un juguete! Creo que ese murió, no lo tengo claro... Dicho eso, ¡Trató de tomar mi sangre! ¿Resultado? En meras horas de llegar a estos lares, ya había sido derrotado por un camello Y un vampiro. ¿Cual es la moraleja de la historia?
Meg Estrellagritona: ¡INÚTIL, INÚTIL!
Shack Starholm: Además de eso, ¡Que vale más vivir y seguir bebiendo! ¡Tabernero, lléname la jarra!
Relato nº2: Negociar con Trasgos
Shack Starholm: ¿Sabéis que hay unas cuevas llenas de tesoros ocultos en el camino del río? Una guarida de trasgos que pude visitar junto con dos aventureras en búsqueda de informes sobre avanzadillas de la guardia.
Meg Estrellagritona: ¡ACK, TRAMPAS! ¡TRAMPAS!
Shack Starholm: ¡Así es, estaba todo plagado de trampas! Para mi suerte mis suaves botas estaba bien limpias, no resbalé en ninguna. Ojalá decir lo mismo de todos en dicho grupo.
Meg Estrellagritona: ¡AAAACK! ¡NILUM, TORPE!
Nilum Daewer: ¡A callarg!
Shack Starholm: ¿Y que encontramos en ese lugar? Trasgos, ¡Montones de trasgos! No fueron rival alguno para mis dotes con la ballesta, ¿pero que fue lo sorprendente ahí? Un trasgo no se ofrecía hostil. Por extraño que parezca, se rindió.
Meg Estrellagritona: ¡ACK, COBARDE, COBARDE!
Shack Starholm: Creo que es evidente lo que intenté. Puede que fuese poco racional, pero solamente alguien como yo intentaría dialogar con dicha criatura, ¡Obtener información! Usando la poca magia que conocía pude entender su idioma, y tocando música y usando mis dotes de bardo, conseguí tranquilizarlo. ¿Y que conseguí? Nada. Resultó que el trasgo era sordo y mudo.
Meg Estrellagritona: ¡DECAPITACIÓN, DECAPITACIÓN!
Shack Starholm: Y sí, mi compañera lo decapitó. ¿Cual es la moraleja de la historia? Intentad el diálogo. ¡Nunca sabréis si funcionará!