Una carta con el lacre de una mirada argéntea rodeada por un círculo conformado por siete estrellas llegaría al cuartel de la División Occidental de las Fuerzas Armadas, Orden del Guantelete, Magistratura, Enclave Esmeralda, Gremio de Aventureros y Arcanum Schola:
Apreciados,
Que la luz de Nuestra Señora de Plata os colme con su dicha.
Como sabréis, se realizó una incursión al santuario maldito y se desató una presencia en nuestro mundo conocida como el Creador. Tras este funesto encuentro, el cual segó la vida del señor Lufram y tullido a varios de los involucrados, hemos considerado necesario reunirnos con Capaconjuro para dilucidar los pasos a seguir.
Quisiera compartir sin demora los hallazgos con su entidad, a los efectos de que se decida el curso de acción más oportuno. Existen, en mi opinión, dos prioridades que deben ser atajadas: la destrucción o destierro del Creador, así como la recuperación de los tomos restantes.
Pues existen muchos más.
Atentamente,
Gwenaëlle de Selûne, Oráculo del Velo Lunar