Y aqui te dejo algo de la zona:
Lago Weng
Una cresta rocosa elevándose al norte de Crimmor y arqueándose al este y ligeramente al sur alrededor de Amnagua creó el pequeño lago Weng de agua dulce. Los sitios más conocidos aquí son las tres ciudades en ruinas de Minsorran, antiguas ciudades templo dedicadas a Lazhánder, Mystra y Shar provenientes de una teocracia muerta hace siglos. Valle Misnor es la cuarta ciudad y la antigua capital de Minsorran, situada en lado suroeste del lago; esta ciudad templo de Selûne recuperó un cuarto de su población siglos después de su caída y está todavía habitada, convirtiéndose en las ruinas más visitadas de las cuatro.
Cerca de media docena de pueblos pesqueros rodean el lago Weng, aunque rara vez son visitados; de tal manera que pocos viajeros ven los asombrosos puertos labrados de piedra en Shatar, el misterioso campanario brillante de Edive o las azules aguas brillantes de Ideepton.
Todos hacen una vida de subsistencia a base de hortalizas y pescado, con excedentes para vender a los viajeros o las ciudadelas de las tropas.
Lugares geográficos de interés.
Río Alandor: este ancho y lento río desemboca desde el lago Weng al mar, pasando por Crimmor y Azhkatla. El tráfico de barcazas desde Valle Misnor es suave, a pesar de que el tráfico entre las dos ciudades río abajo es constante, incluso durante el periodo de invierno.
Afluente Amnur: el subafluente más al norte del lago Weng, a este río le pusieron el nombre del legendario general Amnur, el hermano menor del segundo rey de Amn.
Ensenada Comassur: esta pequeña ensenada del este se junta con el afluente Amnur y el río Rashtu unas cinco millas al noreste del lago Weng. Es una fabulosa zona de pesca y un terreno de reproducción anual para el salmón.
Río Rashtu: este subafluente del noreste nace justo al oeste de la Ciudadela, fluyendo desde los altos picos del norte como una cascada hasta su serpenteante curso debajo.
Wengagua: este veloz río fluye pasado el Amnagua. Siempre se desborda fuertemente durante el deshielo primaveral, dejando lagunas al norte de la ciudad, que se evaporan cada verano, antes de desembocar en el lago Weng. Siempre cada año, algunos temerarios intentan correr los rápidos río abajo hasta el lago, nadie en 300 años ha sobrevivido a la travesía.