*Bimblin se sube a una mesa demasiado alta para él, se tambalea, alguien le ayuda, él finge que era parte del espectáculo*
—Ahem… ¡ATENCIÓN, mi querido público! Esta noche, vuestro humilde servidor, Bimblin Chispeplomo -¡el mismísimo Poeta Relámpago! ¡la Chispa del Escenario original! ¡el único bardo que ha visto a un cubo gelatinoso sollozar sin perder estructura!- os trae una historia que brilla como plata húmeda y duele como una astilla en el alma.
Hablaré de dos amigas... dos lunas gemelas que viajaban juntas por el firmamento, dos voces que hacían que los lobos callaran para escucharlas, dos risas que iluminaban senderos más rápido que cualquier hechizo lumínico.
Pero ay... el mundo gira, las sombras se estiran, y los caminos de la vida son tan retorcidos como mis ricillos después de una tormenta. Una siguió el eco de sus dudas, la otra se perdió en su propio silencio... y entre ambas quedó un hueco tan grande que podría albergar mi colección de errores románticos.
Mas no temáis, corazones de orejas atentas. Porque esta canción es un farolillo encendido en una noche demasiado larga, un recordatorio de que cuando dos almas se quieren, ni la distancia, ni el orgullo, ni la torpeza emocional -que abunda, creedme- pueden apagar del todo la luz que una vez compartieron.
Así pues, preparaos. Respirad hondo. Dejad que mi voz, suave como mantequilla templada y más apetecible que un pastel recién hecho, os guíe por esta historia de culpa, perdón y amistad renaciente. Permitid que esta melodía hable donde las palabras fallaron, y que la luna sea testigo del reencuentro que este bardo desea provocar.
Con todos vosotros...
- Encargo III: Una mano hacia la luna -
[Estrofa]
Cuando la noche se vuelve pesada
y el silencio amenaza con vencer,
tu luz aparece, suave y calmada,
Mi luna, dispuesta a volver a nacer.
Tu bondad es faro en mares inciertos,
tu inteligencia, un mapa estelar,
mas yo, torpe en todo este entuerto,
no supe a tu lado estar.
[Estribillo]
Perdóname, mi luna suave y callada,
por no ser faro en tu noche helada.
Si Selûne canta en tu alma clara,
yo cantaré para hacerte ver
que tu belleza, tu mente y tu entrega
son la aurora que vuelve a nacer.
[Estrofa]
Eres cercana como el brillo tenue
que abraza el bosque al anochecer.
Eres la voz que en calma sostiene
al corazón que teme caer.
Mi luna de plateado destino,
tu presencia es un don celestial.
Hoy mi canción se alza sincera,
buscando sanar el mal.
[Estrofa]
Eres cercana como el viento quieto,
cuando susurra secretos de fe.
Eres la chispa que alumbra el camino
que incluso los héroes temen recorrer.
Mi luna, presencia serena,
tu existencia es un don celestial.
Hoy te contemplo con el alma desnuda,
queriendo enmendar el mal.
[Estribillo]
Perdóname, mi luna suave y callada,
por no ser faro en tu noche helada.
Si Selûne canta en tu alma clara,
yo cantaré para hacerte ver
que tu belleza, tu mente y tu entrega
son la aurora que vuelve a nacer.
[Puente]
Que caigan mis notas como bendición,
que la diosa escuche mi humilde canción.
Que el perdón florezca donde hubo temor,
y la noche se rinda ante tu esplendor.
[Coda]
Si aceptas mi mano extendida,
caminemos juntas de nuevo en la vida.
Sin culpa, sin sombras, sin pena ni herida…
solo dos almas que vuelven a ser amigas.
Mi luna, compañera que nunca se apaga;
si aceptas mi mano, nueva luz nos abraza.
Juntas, sin prisa, sin miedo y por fortuna,
seguiremos firmes bajo la misma luna.
Offtopic :
Encarguito surgido on-rol para dos ciertas amigas selûtarras, digo... selûnitas.