unhearted
Restos de un PJ de Aharadad
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El anciano cuentacuentos se dio unos minutos para avivar la expectación de su público, echando varias ramitas al fuego de la hoguera alrededor de la que estaban congregados, y continuó relatando:
Algunos pensaron que era una idea de chorlito, una idea desesperada, pero ninguna idea es absurda si infunde esperanza. Y la situación era realmente mala.
Cuentan que un elfo de poca monta se presentó ante el Cónclave y se ofreció a partir en busca de aliados entre los moradores del bosque. Ni siquiera era un auténtico Elmanesse, aunque su familia había servido durante más de un siglo en la casa Telkárar. Era un bastardo, nacido en los caminos, del vientre de una elfa de Argluna y un humilde elfo de los arrabales de Arabel en Cormyr. Pero la situación era desalentadora y, sorprendentemente, el Cónclave aceptó esa oferta. Quizá porque no tenían nada que perder…
Dicen que el valor de una persona se mide por el tamaño de sus enemigos y su fuerza por el poder de sus aliados. Y el joven elfo contó en su empresa con una inestimable ayuda. Recibió el favor de una de las embajadoras elfas con más empeño y valentía que jamás hubiera existido, de uno de los arcanos más respetados y poderosos en los tiempos de la Ellesime y contó con el apoyo de un joven y admirado caballero que había demostrado con creces su valor y nobleza con sus hazañas en la guerra del Wéldazh.
Esta curiosa embajada de elfos inició su aventura partiendo en busca de uno de los potenciales aliados más poderosos que moraban en el bosque de Tezhyr en aquellos tiempos; Arellaxerrontoal, una dragona de bronce de años de 380 años de edad que había enviudado recientemente, después de que su pareja fuese asesinada por Iryklathagra "Colmillos Afilados" de las montañas de los Dientecillo, y que moraba con su pequeña hija en un asentamiento cerca del Corazón del bosque.
Era un encuentro peligroso. Aunque la naturaleza de un dragón metálico suele ser bondadosa, los dragones son seres caprichosos y avispados que pueden molestarse con facilidad, y no es prudente enfadar a uno.
Cuando encontraron a la poderosa criatura, Arellaxerrontoal estaba leyendo un antiguo pergamino a través de un pequeño anteojo. Los elfos pensaron que esto podía ser un punto a su favor a la hora de convencerla para que les prestara su ayuda, pues no es secreto que en el Noromath se custodiaba la mayor biblioteca del mundo antiguo, el Gran Legado de Myt Drannor, y el amor por los libros de la dragona podía ayudar a defenderlos.
Pero la dragona no había nacido ayer e iba unos pasos por delante de nuestros aventureros. Les mostró el pergamino que estaba leyendo y el sabio mago elfo pudo comprender rápidamente que se trataba del mismo conjuro ritual que estaba drenando la vida del bosque; el conjuro que el Traidor estaba llevando a cabo para convertirse en algo peor que un dios.
- Ya ha completado sus dos primeras fases, y si no lo detenemos pronto, será demasiado tarde para todos nosotros -pronunció el dragón.
El valiente caballero elfo se dirigió entonces a la poderosa dragona con nobles palabras y pidió su colaboración en la guerra para distraer al enemigo mientras se enviaran expediciones a detener ese oscuro ritual.
Aunque parecía una acertada estrategia, la dragona comentó que eso sería un error. Y propuso una solución diferente: mientras el grueso del ejército élfico distraería al enemigo, ella les guiaría en busca de lo necesario para detener el ritual y curar la enfermedad de la Ellesime. No había otra forma; tenían que conseguir savia de los Tres Árboles Sagrados, comentó, pues apenas quedaba tiempo. Y mirando al grupo de elfos preguntó, casi con leve tono de burla y superioridad:
- ¿Conocéis a vuestro enemigo?
Sólo quedaba un Dlardragezh, pero él también contaba con terribles aliados.
No se gana nada no confiando y la dragona parecía tener muchas razones por salvar, igual que ellos, el bosque dónde moraba su cría. Así que los elfos aceptaron la propuesta de su nueva aliada y partieron en busca de la savia de los Tres Árboles Sagrados.
El cuentacuentos hizo una pausa y miró a su audiencia.
Pero eso es una nueva historia. Para realizar esa nueva hazaña, nuestra pequeña comitiva de elfos contó con más aliados, valerosos elfos entre los elfos, humanos druidas de los páramos y guerreros de la poderosa orden del Azote de los Muertos…
Esta historia comienza…
El anciano cuentacuentos se dio unos minutos para avivar la expectación de su público, echando varias ramitas al fuego de la hoguera alrededor de la que estaban congregados, y continuó relatando:
Algunos pensaron que era una idea de chorlito, una idea desesperada, pero ninguna idea es absurda si infunde esperanza. Y la situación era realmente mala.
Cuentan que un elfo de poca monta se presentó ante el Cónclave y se ofreció a partir en busca de aliados entre los moradores del bosque. Ni siquiera era un auténtico Elmanesse, aunque su familia había servido durante más de un siglo en la casa Telkárar. Era un bastardo, nacido en los caminos, del vientre de una elfa de Argluna y un humilde elfo de los arrabales de Arabel en Cormyr. Pero la situación era desalentadora y, sorprendentemente, el Cónclave aceptó esa oferta. Quizá porque no tenían nada que perder…
Dicen que el valor de una persona se mide por el tamaño de sus enemigos y su fuerza por el poder de sus aliados. Y el joven elfo contó en su empresa con una inestimable ayuda. Recibió el favor de una de las embajadoras elfas con más empeño y valentía que jamás hubiera existido, de uno de los arcanos más respetados y poderosos en los tiempos de la Ellesime y contó con el apoyo de un joven y admirado caballero que había demostrado con creces su valor y nobleza con sus hazañas en la guerra del Wéldazh.
Esta curiosa embajada de elfos inició su aventura partiendo en busca de uno de los potenciales aliados más poderosos que moraban en el bosque de Tezhyr en aquellos tiempos; Arellaxerrontoal, una dragona de bronce de años de 380 años de edad que había enviudado recientemente, después de que su pareja fuese asesinada por Iryklathagra "Colmillos Afilados" de las montañas de los Dientecillo, y que moraba con su pequeña hija en un asentamiento cerca del Corazón del bosque.
Era un encuentro peligroso. Aunque la naturaleza de un dragón metálico suele ser bondadosa, los dragones son seres caprichosos y avispados que pueden molestarse con facilidad, y no es prudente enfadar a uno.
Cuando encontraron a la poderosa criatura, Arellaxerrontoal estaba leyendo un antiguo pergamino a través de un pequeño anteojo. Los elfos pensaron que esto podía ser un punto a su favor a la hora de convencerla para que les prestara su ayuda, pues no es secreto que en el Noromath se custodiaba la mayor biblioteca del mundo antiguo, el Gran Legado de Myt Drannor, y el amor por los libros de la dragona podía ayudar a defenderlos.
Pero la dragona no había nacido ayer e iba unos pasos por delante de nuestros aventureros. Les mostró el pergamino que estaba leyendo y el sabio mago elfo pudo comprender rápidamente que se trataba del mismo conjuro ritual que estaba drenando la vida del bosque; el conjuro que el Traidor estaba llevando a cabo para convertirse en algo peor que un dios.
- Ya ha completado sus dos primeras fases, y si no lo detenemos pronto, será demasiado tarde para todos nosotros -pronunció el dragón.
El valiente caballero elfo se dirigió entonces a la poderosa dragona con nobles palabras y pidió su colaboración en la guerra para distraer al enemigo mientras se enviaran expediciones a detener ese oscuro ritual.
Aunque parecía una acertada estrategia, la dragona comentó que eso sería un error. Y propuso una solución diferente: mientras el grueso del ejército élfico distraería al enemigo, ella les guiaría en busca de lo necesario para detener el ritual y curar la enfermedad de la Ellesime. No había otra forma; tenían que conseguir savia de los Tres Árboles Sagrados, comentó, pues apenas quedaba tiempo. Y mirando al grupo de elfos preguntó, casi con leve tono de burla y superioridad:
- ¿Conocéis a vuestro enemigo?
Sólo quedaba un Dlardragezh, pero él también contaba con terribles aliados.
No se gana nada no confiando y la dragona parecía tener muchas razones por salvar, igual que ellos, el bosque dónde moraba su cría. Así que los elfos aceptaron la propuesta de su nueva aliada y partieron en busca de la savia de los Tres Árboles Sagrados.
El cuentacuentos hizo una pausa y miró a su audiencia.
Pero eso es una nueva historia. Para realizar esa nueva hazaña, nuestra pequeña comitiva de elfos contó con más aliados, valerosos elfos entre los elfos, humanos druidas de los páramos y guerreros de la poderosa orden del Azote de los Muertos…
Esta historia comienza…
Offtopic :
¡El domingo a las 21:30!
He puesto esta pequeña intro para que los que no pudisteis estar en la escena os podáis reenganchar sin problemas. ¡Animaos elfos y aliados!
¡Muchas gracias por retomar esto DM-Brutus!
He puesto esta pequeña intro para que los que no pudisteis estar en la escena os podáis reenganchar sin problemas. ¡Animaos elfos y aliados!
¡Muchas gracias por retomar esto DM-Brutus!