2- La prueba del Pecado
Una de las pruebas mas duras que he pasado...
Despues de la enfermedad estube unas cuantas semanas sin sufrir ningun cambio, mis brazos desde aquel dia se habian "despellejado" y mi piel en estos ahora era mas suave y con un tono verdoso muy tenue casi inapreciable.
Llevaba dias picandome la espalda, y segun Ayrin esta estaba empezando a mudar, nos dirijimos Ayrin, Niennor y yo a una posada, creo que era en Caravassar, pero no lo recuerdo bien.
Una vez alli a Niennor se le ocurrió una idea.... Y si cambiaba mi forma a la de una serpiente? a lo mejor ayudaba a la "transformacion", así que me dispuse a ello.
Antes de cambiar mi forma completamente, mi vista se nubló y me adentré en un mundo dentro de mi mente donde comenzaba la segunda prueba, mis miedos y pecados.
1- La Avaricia
Me adentraba por un camino de baldosas doradas, las paredes estaban cubiertas de diamantes y oro, llegué a una gran puerta engarzada con diferentes piedras preciosas mientras desde el otro lado escuchaba....
Felei.... Felei... entra... conoceras los placeres de la riqueza...
Giré el pomo sin saber que me encontraría dentro, poco a poco abrí la puerta y abrí los ojos como platos al ver lo que se cernía delante de mí.
Una mujer con unos vestidos dorados, sentada en un pequeño trono, su piel era algo oscura parecida a la de Ayrin y su mirada era fría y calculadora.
No puedes resistirte.... todo tu circulo sucumbió a las riquezas... incluso tu preciada Senescala a la que tanta admiracion tenías... eres debil niña... vamos coje todo lo que quieras
NO! - contesté rápido. La unica riqueza que poseo está junto a mí... Ayrin, Niennor, Hold, y todos los miembros del circulo que me quieren y apoyan.
Tras esto y con una sonrisa que daba miedo, la mujer desapareció dejando tras de sí una puerta que no dudé en cruzar.
2- La Gula
Tras Cruzar la puerta, ante mi habia otro pasillo, esta vez de un color rosado, y con un olor dulzón que impregnaba las paredes...
Felei.. estamos aqui..
Las voces de Ayrin y Niennor retumbaban en mi cabeza, pero seguí caminando, llegando a una puerta que parecia hecha de eso a lo que llaman galleta, la abrí sin vacilación y observé su interior.
Una mujer, algo gordita, cubierta de vestidos sedosos y suaves, comia y comia manjares de los que siempre habia escuchado hablar, Pasteles, Chocolate, Frutas exoticas.... me ofreció una bandeja sin hablar, ya que tenia la boca llena, que negué rápidamente.
Si piensas que no voy a seguir adelante por unos placeres al paladar estas muy equivocada...
Tras esto la mujer gordita desapareció, dejando como la anterior una pequeña puerta que me llevaba hacia otro lugar.
3- La Pereza
La nueva zona donde estaba tenia un aire embriagador, un lugar de calma, caminaba por lo que parecia un pasillo hecho de nubes, sin paredes, solo dejando ver el precioso cielo estrellado, al final de este pasillo una mujer se columpiaba suavemente entre bostezos así que me dirijí hacia ella rapidamente.
Vamos Felei tumbate aqui... Oaaag!! .... Sabes? Los elfos viven muchos años y tu.. Oaaag! eres humana, así que difruta tu corta vida descansando Oaaag!
La mujer hablaba entre bostezos, algo que me extrañó...
Descansar mientras hay tantos problemas ahí fuera? No gracias, moriré sabiendo que he ayudado a los que me necesitaban, y ellos me recordarán por ello
La mujer se encogió de hombros tumbandose en el suelo y desapareciendo, un hueco se abrió entre las nubes que estaba pisando y me hizo caer al vacio.
4- La Soberbia
Caí de pie en lo que parecia una especie de balcon, sin hacerme ningun daño, delante de una mujer verdaderamente hermosa.
Vaya... que rapido has llegado Felei -la mujer sonrió de una forma realmente atractiva- No crees que soy hermosa?
Si, lo eres - contesté sinceramente
Mi belleza supera la jamás vista por nadie, y tú, te has ganado el premio de poder contemplarla eternamente... que me dices?
Pero hay algo que no tienes -dije sonriente-
y es modestia, puedes ser la mujer mas bella de todo el mundo, pero tu falta de esta te hace ser la mas horripilante
La mujer sonrió de una forma dulce y cariñosa, se acercó a mi y besó mi frente con una suavidad que nunca habia sentido, y desapareció ante mis ojos.
Salté por el balcón traspasando una zona árida y oscura, hasta que llegué a lo que parecian unas cascadas que caían hacia un pequeño lago.
5- La Lujuria
Una mujer de unas vestimentas rojas, dejando ver sus pechos, salió del lago lentamente mirandome y acariciandose mientras gemía de placer y clavaba sus ojos hacia mi.
Me.. deseas verdad?... Haré que sientas el mayor placer que jamás tendrás.. solo..... tienes que.... cojer.... mi..... mano - La mujer hablaba entre gemidos.
Jé... no puedo decir que no sea tentador, pero ya he probado el mayor placer... y tú no estabas allí y jamás lo estarás...
Comenzaba a pensar que esta prueba estaba siendo facil, nada de lo que me habian mostrado me era tentador y empezaba a pensar que la pasaría sin dificultades, pero em equivocaba... el peor de mis miedos iba a ser mostrado delante de mi en tan solo unos instantes...
6- La Ira
La mujer de los pechos descubiertos me miró con odio y una explosión borró del mapa el hermoso lago dejando una tierra árida como la anterior pero con tonos rojizos... la mujer habia cambiado, ahora era una mujer seria con unos ojos que dejaban ver rabia contenida
Estas preparada estupida niña? No eres mas que una debil y malcriada... piensas que esto te ha sido facil? tan solo mira esto.. - La mujer rió con una risa malévola que daba hasta miedo.
Esta señalo a un lado alli se encontraban Ayrin y Niennor hablando, sonrientes... cuando de golpe un encapuchado se acercó a ellas y las asesinó a sangre fría degollandolas.
NOOOOOOOOOO!! Las has MATADO!!!!!!!!!!!!!!
Me dirijí corriendo con rabia hacia el individuo y abalancé sobre él propinandole puñetazos y patadas con una fuerza brutal...
MORIRAS MALDITO!! MUERE!! MUERE! MUERE! MUERE!!!
Una pequeña daga reluciente estaba en el suelo así que no dudé unos instantes en cojerla y acercarla a su cuello, cuando pude ver su rostro...
El encapuchado... era yo misma... yo las habia matado...
Estupida niña, si te dejas llevar por esa ira acabarás con todos
Al decir esas palabras empecé a clavarle la daga una y otra vez en el estomago mientras ella segui riendo... nos e cuanto tiempo estube así, dias o semanas... clavandole la fina hoja del arma una y otra vez...
Felei!!! Felei!! Estamos aqui!! Aguanta!!! Estamos a tu lado, resiste...
Las voces de las dos mujeres volvian llenar mi cabeza, entonces paré... había perdido el juicio... no debía temer... ellas eran fuertes...
La escena desapareció, mis ojos no dejaban de llorar, estaba avergonzada... miré alrededor y vi a lo lejos un bosque, así que me dirijí corriendo hacia allí a toda prisa.
7- La Envidia
Un hermoso bosque, frondoso, con toda clase de animales y de un verde brillante estaba ante mí.
De uno de los árboles bajó una serpiente que se dirijió hacia una mujer que estaba a mi espalda, una mujer con ropajes druídicos, y con el ceño fruncido mirando hacia un lado.
Tsk! Te ignoran y retozan... para ellas eres invisible, te gustaria estar con ellas verdad?
Yo ya estoy con ellas, - me sequé las lágrimas que aun quedaban en mi rostro-
ellas estan a mi lado y me arropan cuando lo necesito
Además... -recité una frase que me sabia de memoria mientras una pequeña piedra de cuarzo aparecia en mis manos-
" Guarda esto con cariño, y ni el viento ni la erosión podrán borrar estos nombres"
Le ofrecí la piedra a la mujer que esta miró extrañada. En ella estaban esculpidos tres nombres Ayrin, Niennor y Felei
8- Hacia la Luz
La mujer miró la piedra detenidamente y sus facciones cambiaron a los de una joven inocente y llena de bondad, la piedra se hizo mas grande y esta la abrazó con fuerza mostrandome una senda donde una gran luz iluminaba el final.
Estas preparada para avanzar - dijo sonriente y señalando la senda-
Me encaminé hacia la luz no sin antes besar la frente a la mujer, una luz me envolvió, cegandome unos instantes.
Abrí los ojos y allí estaba, en la posada, tumbada en la cama mientras Ayrin y Niennor velaban por mi... tambien estaba allí hold, sentado en un sillón...
Me limité a sonreir y a caer rendida en un placentero sueño, no sin antes esbozar una sonrisa de oreja a oreja.