Madao-san
Karonte está escribiendo...
- Registrado
- 31/1/12
- Mensajes
- 296
"Yo no maldigo mi suerte, por que mediano nací.
Y aunque me ronde la muerte no tengo miedo a morir..."
Bah, esta letra no tiene futuro alguno. Mejor pensar algo mas alegre,
al fin y al cabo en cuanto llegue a Athkatla es probable que me encuentre con un público difícil y de caras largas. Para oir elegías y odas con la muerte como protagonista ya están los tediosos bardos noblescos y su amor por las tragedias.
Mi viaje está trascurriendo demasiado tranquilo y sin sobresaltos, quizá por eso mis pensamientos se han vuelto pesados.
Quince dias hacé hoy que deje atras Candelero y por tanto mi villa a las afueras.
¿Quién lo iba a decir?. Yo, el hasta ahora bufón problemático de la villa convertido en artista.
Pero bueno, como decía el abuelo Enner, ¿Qué pensabas que era el arte? ¿algo distinto a joderte de frio?. Su razón tenía.
Sólo he actuado tres veces en estos quince dias, pero he encontrado ambientes tan gélidos que podrían congelar el propio silencio. En fin, mejor será pensar en cosas mas divertidas.
Tal vez una buena canción de taberna, eso es, una cómo las que suelen cantar los borrachos en ese momento en el que consideran amigo a todo lo que se cruza en su camino.
Creo que eso animará a las gentes por muy largas que se vean sus caras.
Lo he decidido, querido diario, a partir de hoy me convertiré en el Cantor de Tabernas.
Basta ya de recitales a capela en medio de la plaza de las aldeas. No dudo que me guste escribir cosas profundas, pero eso sólo llena mi alma, no la de quien está mas preocupado de si las cosechas van a ser abundantes. Tampoco va a alegrar a alguien con el alma herida historias de desamor, aunque su rostro diga que es lo unico que escucharía.
Recuerdo aquellas historias de Tio Fred en las reuniones familiares. No tenia talento alguno para contarlas, ni se jactaba de embellecerlas con los recursos de los juglares. Pero mantenia a todos pendientes y con una sonrisa.
Ojalá consiga yo algo parecido en mi viaje. Aunque de momento sólo he actuado en sitios donde no era muy bien recibido y realizado algún encargo de algun joven enamoradizo que no sabia cómo expresar las ganas de llevarse al catre a su moza sin que esta le tomase por un pervertido.
Oye... para eso estamos, me hace feliz ver que mis palabras pueden
alegrar la vida de otros.
Si mi padre aun viviera, seguro que agarraba un azadón y me descalabraba.
Quería que trabajara el campo, aunque seguro que sabia que era imposible. Cómo lo fue para mi abuelo y para su abuelo, y para el abuelo de su abuelo y así durante generaciones desde que esta barba que poseo pasa de abuelos a nietos.
Pertenecio a mi tataratataratataratatarabuelo Grendel "el primer aventurero". Desde entonces el nieto primogénito varón ha heredado esta barba y el espiritu de aventura de Grendel, el primero en abandonar su querida tierra dejándolo todo atras para vivir y contar sus aventuras.
Uno tras otro hemos ido añadiendo pelos y aventuras e esta preciada barba que un día pasaré a mi primer nieto.
Pero, hasta ese momento tendrá que esperar, pues yo acabo de comenzar mi viaje.
////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Nadir Barbadepega
Mediano
Bardo
Nadir es un mediano de tez blanca y pecotosa y pelo anaranjado.
Sus ojos son azules y su gran curiosidad de mediano se refleja en ellos y en su forma de moverse.
Suele vestir ropas sencillas. Chaleco de tela, camisas de seda raida, pantalones gastado y botas de cuero y porta siempre algún instrumento
colgado a la espalda y una pequeña bolsa con abundante material de escritura.
En su rostro destaca la desgastada barba falsa que cuelga de dos trenzas desde su mentón. Es evidente que no es la suya, pero la luce con orgullo.
Y aunque me ronde la muerte no tengo miedo a morir..."
Bah, esta letra no tiene futuro alguno. Mejor pensar algo mas alegre,
al fin y al cabo en cuanto llegue a Athkatla es probable que me encuentre con un público difícil y de caras largas. Para oir elegías y odas con la muerte como protagonista ya están los tediosos bardos noblescos y su amor por las tragedias.
Mi viaje está trascurriendo demasiado tranquilo y sin sobresaltos, quizá por eso mis pensamientos se han vuelto pesados.
Quince dias hacé hoy que deje atras Candelero y por tanto mi villa a las afueras.
¿Quién lo iba a decir?. Yo, el hasta ahora bufón problemático de la villa convertido en artista.
Pero bueno, como decía el abuelo Enner, ¿Qué pensabas que era el arte? ¿algo distinto a joderte de frio?. Su razón tenía.
Sólo he actuado tres veces en estos quince dias, pero he encontrado ambientes tan gélidos que podrían congelar el propio silencio. En fin, mejor será pensar en cosas mas divertidas.
Tal vez una buena canción de taberna, eso es, una cómo las que suelen cantar los borrachos en ese momento en el que consideran amigo a todo lo que se cruza en su camino.
Creo que eso animará a las gentes por muy largas que se vean sus caras.
Lo he decidido, querido diario, a partir de hoy me convertiré en el Cantor de Tabernas.
Basta ya de recitales a capela en medio de la plaza de las aldeas. No dudo que me guste escribir cosas profundas, pero eso sólo llena mi alma, no la de quien está mas preocupado de si las cosechas van a ser abundantes. Tampoco va a alegrar a alguien con el alma herida historias de desamor, aunque su rostro diga que es lo unico que escucharía.
Recuerdo aquellas historias de Tio Fred en las reuniones familiares. No tenia talento alguno para contarlas, ni se jactaba de embellecerlas con los recursos de los juglares. Pero mantenia a todos pendientes y con una sonrisa.
Ojalá consiga yo algo parecido en mi viaje. Aunque de momento sólo he actuado en sitios donde no era muy bien recibido y realizado algún encargo de algun joven enamoradizo que no sabia cómo expresar las ganas de llevarse al catre a su moza sin que esta le tomase por un pervertido.
Oye... para eso estamos, me hace feliz ver que mis palabras pueden
alegrar la vida de otros.
Si mi padre aun viviera, seguro que agarraba un azadón y me descalabraba.
Quería que trabajara el campo, aunque seguro que sabia que era imposible. Cómo lo fue para mi abuelo y para su abuelo, y para el abuelo de su abuelo y así durante generaciones desde que esta barba que poseo pasa de abuelos a nietos.
Pertenecio a mi tataratataratataratatarabuelo Grendel "el primer aventurero". Desde entonces el nieto primogénito varón ha heredado esta barba y el espiritu de aventura de Grendel, el primero en abandonar su querida tierra dejándolo todo atras para vivir y contar sus aventuras.
Uno tras otro hemos ido añadiendo pelos y aventuras e esta preciada barba que un día pasaré a mi primer nieto.
Pero, hasta ese momento tendrá que esperar, pues yo acabo de comenzar mi viaje.
////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Nadir Barbadepega
Mediano
Bardo
Nadir es un mediano de tez blanca y pecotosa y pelo anaranjado.
Sus ojos son azules y su gran curiosidad de mediano se refleja en ellos y en su forma de moverse.
Suele vestir ropas sencillas. Chaleco de tela, camisas de seda raida, pantalones gastado y botas de cuero y porta siempre algún instrumento
colgado a la espalda y una pequeña bolsa con abundante material de escritura.
En su rostro destaca la desgastada barba falsa que cuelga de dos trenzas desde su mentón. Es evidente que no es la suya, pero la luce con orgullo.