*Un cartel de alabastro se alzó en Caravassar, llamando a los aprendices dignos del Arte y dispuestos a recibir lecciones mágicas apegadas a las tradiciones más antiguas.*
*Un cuervo de sombras, ajeno a cualquier cielo mortal, descendería sobre el cementerio para dejar una carta ante Markus. El pergamino irradiaría un fulgor implacable, como si una luz superior lo habitara, y las letras élficas en tinta dorada resplandecerían con la fría majestad de un sol que dicta y no escucha, sino que impone. En su sello, la marca arcana del archimago —cuyo nombre no requiere ser pronunciado— resplandecería como un fragmento de amanecer contenido en una estructura fractal incognoscible, demasiado perfecta para ojos humanos.*
Al enterrador humano de Amn, llamado Markus: preséntese en dos lunas en la ciudad de Caravassar. Acuda sin toga, sin portar el eco de su estirpe y despojado de todo objeto mágico suntuoso. No se tolerarán retrasos, excusas ni desviaciones. La luz no negocia. El mandato no admite réplica y la entrevista no admite excepciones. Si me hace perder el tiempo será destruido sin miramientos ni contemplaciones.
*Un nuevo cartel de alabastro aparece en Caravassar con algunas aclaraciones, animando a quienes deseen aprender sobre el Arte de mano del archimago: “La magia necesita a sus hijos.”*
*Vuelven a aparecer los mismos carteles, animando a los estudiosos del Arte a ponerse en contacto con él y a aprender de las clásicas lecciones del archimago.*
Las materias que se imparten son: Teoría de la magia, escuelas de la magia en profundidad, historia, cosmología general y planos, entre otras.