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Patrulla y pacificación del Camino del Comercio, por el Waukinar y las Cuerdas del Destino

Ardeil

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A los Aliados de la Aurísima y las Cuerdas del Destino:


Las rutas comerciales que nutren nuestras tierras no pueden caer ante el pillaje, la carroña ni las sombras que acechan en los caminos. Por petición expresa de la Syndar Arianne Brillalba y con el beneplácito de los comerciantes de Athkatla, el gremio aventurero de las Cuerdas del Destino organiza una patrulla de escolta, investigación y pacificación a lo largo del Camino del Comercio.

Se convoca formalmente a todos los aliados de las Cuerdas, así como a nuevos aventureros de brazo fuerte y mente despierta que deseen conocer de primera mano el trabajo de nuestro gremio, ganarse nuestra confianza y demostrar su valía en el camino.

Todos los interesados pueden acudir a Crimmor desde donde partirá la patrulla.


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Abierta para todos los aventureros que deseen y los aliados de la Iglesia y las Cuerdas.
Lunes 14 a las 22.00 hora España
 

El Espino Blanco

Legionario del Hielo
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El Paseo de Waukin estaba abarrotado aquella mañana. Mercaderes, aprendices, porteadores y viajeros habían detenido sus quehaceres para escuchar a Arianne Brillalba. Vestida con sus blancas vestiduras y el símbolo dorado de Waukeen descansando sobre su pecho, la sacerdotisa alzó una mano y el murmullo de la plaza se apagó.

Hermanos y hermanas del comercio, hijos de la fortuna y caminantes de los caminos.

—Waukeen nos enseña que el oro no es únicamente riqueza. Es esfuerzo. Es confianza. Es la promesa de que aquello que uno posee puede servir para crear algo mayor. Cada moneda que cambia de manos honestamente es un vínculo entre dos personas. Cada caravana que llega a salvo a su destino es una pequeña victoria contra la incertidumbre.

Arianne tomó una moneda de oro y la sostuvo ante la luz.

—Pero los caminos son largos, y no todos quienes los recorren lo hacen con buenas intenciones. Bandidos, monstruos y ladrones acechan allí donde el mercader honrado solo busca ganarse el pan.

La sacerdotisa cerró la mano alrededor de la moneda.

Por eso, dentro de unos días, partiré de Athkatla. Recorreré el Camino del Comercio bajo la mirada de Waukeen y ofreceré mi espada, mi fe y mi protección a quienes transiten por él.

Un murmullo recorrió la multitud.

—Y no partiré sola. Me acompañaran "Las Cuerdas del Destino"

Arianne sonrió.

A todo mercader honesto que desee unirse a mi caravana, le digo: venid. No importa si vuestra fortuna cabe en una pequeña carreta o si necesitáis veinte mulas para transportarla. No importa vuestro oficio, vuestro origen o el tamaño de vuestra bolsa. Mientras vuestro comercio sea limpio y vuestra palabra sea buena, tendréis un lugar a mi lado.

Alzó entonces la moneda hacia el cielo.

—Que Waukeen bendiga vuestras ventas, multiplique vuestras ganancias y, sobre todo, mantenga abiertos los caminos que conducen a ellas.

—Que ningún ladrón se interponga entre vosotros y vuestro destino. Que ninguna deuda quede sin pagar. Que ningún contrato sea quebrantado.

Finalmente, Arianne dejó caer la moneda sobre la palma de su mano.

El oro debe viajar. Las mercancías deben viajar. Y quienes hacen posible que ambas cosas lleguen a buen puerto también.

—Dentro de unos días comienza nuestro viaje.

Si sois mercaderes honrados, el Camino de Waukeen también es vuestro.

—Id en paz. Comerciad con justicia. Pagad lo que debéis.

—Y que la Dama Dorada camine siempre a vuestro lado.

Por Waukeen. Por el comercio. Por el camino.

 

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