Llegan a los oídos picudos de Ally rumores de que una dama de rojo, con garras por dedos, ha atacado a dos guardias novatos, mientras hacían la patrulla por la Costa Sur. Se les notaba alterados, así que se dispuso a investigar por su cuenta. Quién sabe, si podría ser de la que necesitaba información, o si fuera la que estaba buscando. Quizás demasiado reciente, quizás las nuevas patrullas hayan espantado a dicho ser, por lo que decide irse por otro lugar.
Que cansado es estar andando horas y horas, pero necesitaba pasear en vez de usar el poder de El Arte, ello le ha permitido recordar caminos, y conocer nuevas sendas, incluso ver caras nuevas, como ese humano tan peculiar, cuyo olor, atrajo a un ser de la noche.
Un humano incomestible y una elfa en los huesos, que pobre manjar, pero eso no debió importarla a la mujer de rojo. ¿Era la famosa Dama de Rojo? Quizás sí. ¿Eran Garras? o ¿quizás una de tantas humanas descuidadas por falta de higiene, y tenía las uñas largas?, la niebla que surgió a su alrededor impidió poder apreciar la diferencia.
No sé si es que por la noche refrescaba demasiado, o la presencia de la mujer nos dejó helados, ambos sentíamos escalofríos. Temía que fuera una de esas come elfas, por lo que me cobijé tras el humano que conocí, puede que oliera mal, pero al menos se entretendría con él, dándome tiempo a escapar, pero no fue así, los centelleantes ojos dorados de la mujer, nos traspasaba el alma a los dos.
Tras acostumbrarse mis ojos al nuevo entorno, pude apreciar la túnica granate con detalles en negro, por donde las mangas, y esta vez sí pude apreciar con todo su esplendor, garras vidriosas y oscurecidas por vaya a saber qué retorcida maldad.
Su voz sonaba suave, fría y carente de vida cuando se presentó. Era la Encarnación de la faceta bestial, la heraldo de las mareas abismales, la que busca respuestas en las sombras, y en la sangre obtiene el poder. Sólo así, pudo saber quién era yo. ¿Pero acaso la conocía?. Mi curiosidad, empezaba a alejarse, y yo debería irme con ella.
Pedía nuestra sangre, aunque quizás al verme tan escuálida, prefirió la del humano, pero tampoco estaba por la labor de cooperar. Intentó convencerla de que un humano indigesto, y una elfa que era poca cosa, no era la mejor cena, y que había bandidos apetitosos cerca de donde estábamos. Qué decir, que no logró convencerla.
Cuando ella apenas se acercaba, entrecerré los ojos, chasqué los dedos y aparecimos vivos en otro lugar, es posible que hayamos dejado nuestra dignidad luchando contra ella, pero al menos estábamos vivos.
Participantes: Dama de Rojo aterradora, Zahal y Ally.