Presebal
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PESADILLA ANTES DE LA BATALLA FINAL
La batalla contra Soth se acercaba. Bran Helder estaba tranquilamente paseando por el llanos de la ciudad de la moneda. Su gesto era pensativo e intranquilo. Días antes había hablado con algunos aventureros que irían a la batalla para que al menos su espíritu estaría presente.
Se encaminó hacia la luz del Alandor y pidió carne para cenar. De beber cerveza. Tras una vaga charla con la camarera pidió una habitación y subió a dormir. Antes se entretuvo con la voz de Amn, el panfleto de Waukin y la gaceta del mercader. Una tenue sonrisa le salió tras acabar con este último. Se tumbó en la cama, cerró los ojos y rápidamente le alcanzó el sueño.
...El frente norte no lograba avanzar. Guiados por enanos y elfos eran incapaces de hacer frente al mal que les salía a su paso.
La batalla contra Soth se acercaba. Bran Helder estaba tranquilamente paseando por el llanos de la ciudad de la moneda. Su gesto era pensativo e intranquilo. Días antes había hablado con algunos aventureros que irían a la batalla para que al menos su espíritu estaría presente.
Se encaminó hacia la luz del Alandor y pidió carne para cenar. De beber cerveza. Tras una vaga charla con la camarera pidió una habitación y subió a dormir. Antes se entretuvo con la voz de Amn, el panfleto de Waukin y la gaceta del mercader. Una tenue sonrisa le salió tras acabar con este último. Se tumbó en la cama, cerró los ojos y rápidamente le alcanzó el sueño.
...El frente norte no lograba avanzar. Guiados por enanos y elfos eran incapaces de hacer frente al mal que les salía a su paso.
En el frente sur, la alianza de Muran y allegados tampoco podía hacer nada contra las amenazas en el campo de batalla. Por mas que lo intentaban, sucumbían.
El frente central fue el único capaz de llegar hasta el final. Sariel los guiaba hacía la victoria aplastante. Así fue. Sin bajas y sin complicación alguna.
Una vez derrotado Soth, y visto el hacer de los diferentes grupos hubo repercusiones de gran calado. Lo primero fue instaurar el clero de Selune como único en Amn y en Muran. El azul y el plateado moraban por todas partes. A Bashar se ve veía ataviado con una túnica de monaguillo ayudando a varios clérigos que pregonaban a la doncella de la luna, acompañado de un duergar maduro que no se sabía si iba o venía.
A Sariel se la concedió el titulo de reina. A partir de ese momento sería conocida como Sariel I “la divina” reina de Amn y de Muran. Su poder era absoluto. Obligó a los magos rojos a lucir cabelleras plateadas. Prohibió el negro dentro del gremio de ladrones. El enclave esmeralda pasó a llamarse los hijos de la luna. La orden del guantelete se renombró a la orden de nuestra señora de la plata. En la Arcanum Schola ya no se impartía magia, se impartía fe, de Selune.
En Muran, trasgos y elfos bailaban al son de la luna. Enanos y orcos se abrazan bajo la luz de las estrellas. Los kobols danzaban con las ninfas. Gigantes y hins navegaban en armonía. Solamente un drow divo con una silla mecanizada parecía estar a disgusto...
Abrió los ojos. Su vista se centró en una capa roja que estaba apoyada en una silla. Respiró aliviado. La batalla aún no había comenzado. El sueño le atrapó de nuevo.
Abrió los ojos. Su vista se centró en una capa roja que estaba apoyada en una silla. Respiró aliviado. La batalla aún no había comenzado. El sueño le atrapó de nuevo.