La senda y las pistas los guían desde el camino que une los llanos con Crimmor, donde encuentran cuerpo totalmente destrozados con heridas que no les recuerda ningún tipo de arma usada por los bandidos o incluso los trasgos y orcos que se ven de vez en cuando por esos parajes.
Aprietan el paso siguiendo una pista cada más clara y llegan a los paramos donde una senda de cuerpos de hormigas gigantes y pisadas de botas lo llevan a contemplar una escena de pesadilla. Dan y Gwen rodeado de hormigas que tratan de hundirlos en la tierra mientras ellos, cubriéndose a la vez que tratan de no ser arrastrados bajo tierra se enfrenta a la marabunta de insectos. Juntando fuerzas consiguen por fin terminar con la amenaza cuando un extraño que se cubre de una veste negro aparece en escena, el bosque aguarda en silencio, los animales se refugian en sus madrigueras cuando el combate se desarrolla y los aventureros por fin consiguen sacar repuestas de dichas apariciones.
Un plan surge mientras los compañeros se curan heridas, cotejan ideas y organizan para descubrir el origen de dicho individuo y su vínculo con los insectos, pero eso será otra historia.