Lysabeth
Copia de fichas de Kronos
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- 6/10/09
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- Un pequeño grupo de batidores se dirigía al Sur, llevaban algunos días preparándose para la partida, lo típico de estas ocasiones supongo, vendas, herramientas, trampas, equipamiento esencial para poder explorar y preparar el terreno, el Jefe de los Batidores “Ando”, trabajaba en ello con ojo avizor haciendo al resto de aspirantes repetir el juramento en voz alta, cualquier que escuchara esas palabras se estremecería de lo duras e implicadas que pueden parecer, pero si te fijabas en sus movimientos, en el alzamiento de su capucha, el ritmo con el que aspiraba el aire, la entonación, te podías dar cuenta de que el lo sentía mas que nadie, cada palabras ejemplificaba una parte de el, ¿De verdad es tan frió y duro como hacia aparentar?, al menos en ese momento pude sentirlo con total veracidad, tan frió y a la par tan puñetero, pues si alguien era capaz de sacar de quicio hasta a la persona con la mayor templanza, era el sin duda –
- El viaje fue tranquilo, al menos dentro de lo esperado, solamente tuve que aguantar a “Ando” todo el trayecto, la verdad es que puede llegar a ser desquiciante, ni siquiera entiendo como puede a ver llegado a un puesto como el de “Jefe de Batidores”, supongo algún alto cargo en los Leones, le tendrá en estima, porque por mi será en tal caso, siempre me ha resultado su forma de ser, sus maneras, poco adecuadas, aunque muy a mi pesar, el resultado final es lo esperado por todos, cumple con su deber y en fin, siempre tiene la voz cantante en muchas situaciones trayendo información que mejor no preguntare de donde la ha sacado, por mi bien personal, además de que dudo que me la dijera, simplemente fuimos dos sacerdotes acompañando al grupo de batidores, teníamos que preparar grandes cantidades de agua bendita que serian colocadas en muchas de las trampas, armas entre otras cosas, quien sabe si cuando colocaran una trampa, o prepararan algo les estallara en sus manos, o quizás peor, si volviendo de vuelta activaran alguna de las que ya tenían colocadas, era un riesgo innecesario, que podríamos remediar en el caso de que ocurriera, Arastor me acompaño esta vez mientras “Ando” daba las ordenes y directrices de los puntos mas emblemáticos donde colocar las trampas a Glebba, Jans, y Nagath, entre otros batidores de los Leones Blancos –
- Trampas eléctricas, fosos de tierra envueltas en multitud de estratagemas, agua bendita que calcinaría el cuerpo de los enemigos, caminos sellados, todo hueco que pudiera servir para cubrirse de nosotros, seria un mal lugar donde el enemigo se podría colocar, pues posiblemente al acercarse su vida y la de los que le acompañaran se vería en peligro, todo se estaba convirtiendo en un verdadero terreno de batalla el cual muy pocos querrían pisar, bajo la oscuridad y las sombras, en una noche demasiado tranquila, demasiado silenciosa, que para nada inspiraba confianza alguna -
- Ocultos entre las sombras, no solamente por sus ropas o el lugar, si algo les caracterizaba a este grupo de batidores era por tener un código de honor, llevar todo el cuerpo tapado de pies a cabeza, y por si fuera poco, usar nombres extraños o seudónimos, difícil confiar en alguien que sinceramente, apenas conoces, lo único que hicimos durante todos esos días fue seguir a los batidores a una larga distancia ocultos con algunos conjuros de santuario o invisibilidad, fueron varias horas en silencio, alguna que otra conversación con Arastor, la verdad es que mi señora me salve de pasar días tan poco provechosos, ni un herido, ni un caído, varios días investigando las tierras mas allá del Sur, algunos puestos avanzados de Amn aun seguían de pie, y ni un atisbo de enemigos, solamente esa nube de humo que cubría totalmente nuestra visión, y la oscura nieve de cenizas que de seguro que no era buena para la salud de ninguna de la personas que pasaban los días en el frente, es curioso cuanto partido se le puede sacar incendiando un bosque, pero lo que mas me sorprendió es el poco digamos carisma que tenia “Ando” cara al resto de Leones del sector Militar, los cuales obviaron su petición y palabras. Un handicap para ellos fue la falta de “Fenia”, o alguien que fuera capaz de moldear la tierra para cavar los fosos, y ninguno de los soldados ofreció su ayuda para cavar estos, dándome la impresión de que consideraban al sector de batidores, de menor rango u importancia, negándoles su ayuda, y mucho menos hablar con el atareado Teniente del puesto de comandancia. Me vi obligada a echar mano de mi labia y estatus dentro de la jerarquía de los Leones, no eran pocas las veces que había tenido reuniones, o en las que había acompañado a Gemto, al menos pude escuchar las razones de boca del Teniente, de porque no podía malgastar soldados y los ánimos y esfuerzos de estos en cavar un foso que dependía solamente del sector de batidores, al fin y al cabo, no era su trabajo, y los que morirían luchando por Minsorran serian ellos, y no el grupo de batidores. Pude ver como “Ando” reprimía cierta rabia por la situación, menos mal que pudimos avanzar el trabajo invocando algunos Elementales de Tierra, con los pocos pergaminos que tenia escritos en mi estuche, por lo cual, al final conseguí sacar provecho a mi estancia en aquel lugar, con la ayuda de Arastor -
Condenados al anonimato, y a cargar con el peso de saber que solo seran heroes para ellos mismos
Juramento":3ur7zpo4 dijo:Codigo de Batidores
Mi amigo es aquel que se entromete entre el enemigo y yo
Es aquel, que se sacrifica por mí
Mi amigo es aquel que comparte mi sangre y la sangre de mi enemigo
Es aquel, que no falla cuando yo no fallo
Mi amigo es aquel que siempre esta a mi lado
Es aquel, el cual ha pasado todo el tiempo junto a mí
Mis amigos:
Son mi armadura, la cual se entromete
Mi espada, la cual golpea cuando yo lo hago
Y yo mismo, el cual siempre esta ahí.
Ellos son los que siempre me ayudaran y la única carga que me retendrá a volver
La vida del soldado es dura, pero se posee compañía
Yo elegí ser el León Solitario, yo elegí ser aquel que dirá:
En todas las batallas he visto grandes héroes venir e irse
Pero en todas ellas, yo he vuelto y he cumplido con mi labor
Contar la gesta del héroe para que otro ocupara su lugar
Así que hermano, levántate como uno de nosotros, como otro de los solitarios Leones
Condenado al anonimato, y a cargar con el peso de saber que solo serás un héroe para ti mismo
- El viaje fue tranquilo, al menos dentro de lo esperado, solamente tuve que aguantar a “Ando” todo el trayecto, la verdad es que puede llegar a ser desquiciante, ni siquiera entiendo como puede a ver llegado a un puesto como el de “Jefe de Batidores”, supongo algún alto cargo en los Leones, le tendrá en estima, porque por mi será en tal caso, siempre me ha resultado su forma de ser, sus maneras, poco adecuadas, aunque muy a mi pesar, el resultado final es lo esperado por todos, cumple con su deber y en fin, siempre tiene la voz cantante en muchas situaciones trayendo información que mejor no preguntare de donde la ha sacado, por mi bien personal, además de que dudo que me la dijera, simplemente fuimos dos sacerdotes acompañando al grupo de batidores, teníamos que preparar grandes cantidades de agua bendita que serian colocadas en muchas de las trampas, armas entre otras cosas, quien sabe si cuando colocaran una trampa, o prepararan algo les estallara en sus manos, o quizás peor, si volviendo de vuelta activaran alguna de las que ya tenían colocadas, era un riesgo innecesario, que podríamos remediar en el caso de que ocurriera, Arastor me acompaño esta vez mientras “Ando” daba las ordenes y directrices de los puntos mas emblemáticos donde colocar las trampas a Glebba, Jans, y Nagath, entre otros batidores de los Leones Blancos –
- Trampas eléctricas, fosos de tierra envueltas en multitud de estratagemas, agua bendita que calcinaría el cuerpo de los enemigos, caminos sellados, todo hueco que pudiera servir para cubrirse de nosotros, seria un mal lugar donde el enemigo se podría colocar, pues posiblemente al acercarse su vida y la de los que le acompañaran se vería en peligro, todo se estaba convirtiendo en un verdadero terreno de batalla el cual muy pocos querrían pisar, bajo la oscuridad y las sombras, en una noche demasiado tranquila, demasiado silenciosa, que para nada inspiraba confianza alguna -
- Ocultos entre las sombras, no solamente por sus ropas o el lugar, si algo les caracterizaba a este grupo de batidores era por tener un código de honor, llevar todo el cuerpo tapado de pies a cabeza, y por si fuera poco, usar nombres extraños o seudónimos, difícil confiar en alguien que sinceramente, apenas conoces, lo único que hicimos durante todos esos días fue seguir a los batidores a una larga distancia ocultos con algunos conjuros de santuario o invisibilidad, fueron varias horas en silencio, alguna que otra conversación con Arastor, la verdad es que mi señora me salve de pasar días tan poco provechosos, ni un herido, ni un caído, varios días investigando las tierras mas allá del Sur, algunos puestos avanzados de Amn aun seguían de pie, y ni un atisbo de enemigos, solamente esa nube de humo que cubría totalmente nuestra visión, y la oscura nieve de cenizas que de seguro que no era buena para la salud de ninguna de la personas que pasaban los días en el frente, es curioso cuanto partido se le puede sacar incendiando un bosque, pero lo que mas me sorprendió es el poco digamos carisma que tenia “Ando” cara al resto de Leones del sector Militar, los cuales obviaron su petición y palabras. Un handicap para ellos fue la falta de “Fenia”, o alguien que fuera capaz de moldear la tierra para cavar los fosos, y ninguno de los soldados ofreció su ayuda para cavar estos, dándome la impresión de que consideraban al sector de batidores, de menor rango u importancia, negándoles su ayuda, y mucho menos hablar con el atareado Teniente del puesto de comandancia. Me vi obligada a echar mano de mi labia y estatus dentro de la jerarquía de los Leones, no eran pocas las veces que había tenido reuniones, o en las que había acompañado a Gemto, al menos pude escuchar las razones de boca del Teniente, de porque no podía malgastar soldados y los ánimos y esfuerzos de estos en cavar un foso que dependía solamente del sector de batidores, al fin y al cabo, no era su trabajo, y los que morirían luchando por Minsorran serian ellos, y no el grupo de batidores. Pude ver como “Ando” reprimía cierta rabia por la situación, menos mal que pudimos avanzar el trabajo invocando algunos Elementales de Tierra, con los pocos pergaminos que tenia escritos en mi estuche, por lo cual, al final conseguí sacar provecho a mi estancia en aquel lugar, con la ayuda de Arastor -
Condenados al anonimato, y a cargar con el peso de saber que solo seran heroes para ellos mismos