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Querido diario.

Alpha

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Querido Diario.

Mi viaje a Amn concluyó hace alrededor de un mes. He estado residiendo en estas tierras, concretamente he levantado un campamento en los bordes del bosque del norte, cerca del río. Pensé que mi paso por Amn sería corto, pero resulta que tienen muchos problemas que deben ser resueltos. Nada más llegar fui atacado por vampiros y este suceso se repitió una vez más. Tuve discusiones con otros aventureros sobre el como se debería de actuar contra estos seres, las acciones a tomar. Me he dado cuenta de que Amn posee una especie de burbuja de indiferencia alrededor de muchos. Dejan que las cosas resbalen, como si estuviesen tan acostumbrados que piensan que "ya se solucionará" o si no suele ser un "Es muy complicado como para solucionarlo en un día". Estoy seguro de que si se ofreciese oro, muchas organizaciones y aventureros estarían dispuesto a actuar con más rapidez.



Querido Diario.

He conocido a una serie de individuos un tanto extraños, pero no parecen tener malas intenciones:

Douma Douglas. Un druida de piel oscura, es tan grande que a veces dudo de si es humano. Fue el primer individuo con el que fui de expedición en estas tierras. Un hombre de gran corazón, protector de la naturaleza y me trata como un amigo siempre que le veo.

Una elfa llamada Deladra ha estado ayudándome desde que llegué a estas tierras, sin que preguntase o pidiese ningún tipo de ayuda, ha estado ofreciéndome todo tipo de enseres para cumplir mis objetivos, incluso ayudándome en ello y entrenándome en el combate contra insepultos. A pesar de todo, es una elfa extremadamente cerrada, dice odiar a todo lo que no sea elfo, aunque recientemente me dio una armadura llena de grabados élficos como simbolo de protección. Me pareció extraño, pero al menos ahora puedo cruzar al bosque con más seguridad, no me miran tan mal.


También está Alaric. Un joven espadachín que usa la magia para combatir. Parece que Deladra y él tienen una relación un tanto compleja, Alaric insinúa que la odia, pero se nota que cuando aparece, siempre gira su atención a ella y no precisamente con disgusto. Tienen una actitud similar de falso desagrado, aunque últimamente Alaric parece más esquivo.

Distral es una tiefling sacerdotisa de la diosa del infortunio si no recuerdo mal. Extrovertida, llena de energía y sabe combatir. Alguna que otra vez me he tropezado solo con cruzarme en su camino, parece que atrae a la mala suerte. Cuando la tengo en el grupo, siento más confianza, es como si Beshaba diese mala suerte a nuestros enemigos.

Conrad. Un caballero de Helm creo recordar. No he interactuado mucho con él, pero su bondad y su necesidad por proteger a otros me pareció propio de un héroe de libro. No se ve todos los días alguien como él, pero me alegra verlo.



Querido Diario.

Veldrane y Lyra, dos nombres de dos vástagos a los que debo encontrar. Causan miedo, atacan a los indefensos, disfrutan de la crueldad. Según me han dicho, hay también uno aún más peligroso llamado "Acheron", pero no lo he encontrado aún.

He desarrollado habilidades, me he hecho con nuevos recursos, artefactos y el entrenamiento de Deladra debería dar sus frutos. La próxima vez que los encuentre no lo pondré tan sencillo. Si no hacemos nada, morirá gente inocente, no puedo permitirlo.



Querido Diario.

La falta de sueño empieza a afectarme realmente. Mi visión se nublaba y aún estando extremadamente cansado no era capaz de dormirse, siempre vuelven los recuerdos.
El otro día la situación llegó a un punto crítico. Estando solo en los bosques, viajando hacia el este, empecé a ver sombras moverse entre los árboles, a escuchar voces que creo que eran las hojas de los árboles moviéndose con el viento, empiezo a alucinar. He decidido buscar una solución.

Por otro lado... hoy me he adentrado en las catacumbas bajo la capital, el camino para llegar es extremadamente tortuoso y peligroso, siempre llego hasta la primera parte de las catacumbas, pero los no muertos se me abalanzan en oleadas y mi espadón no puede contenerlos a todos, he tenido que retirarme nuevamente, aunque no sin antes acabar con tres criaturas de la noche de bajo poder que intentaron acabar conmigo, aunque había al menos una docena llegando a por mi.1781445582356.png

Adicionalmente teníamos a los otros no muertos, tumularios se les llama al parecer. Son como zombis normales, pero mucho más listos, más rápidos, más fuertes, tienen la piel blanca, ojos rojos y dientes como agujas... Además son extremadamente sigilosos en ocasiones, se agarran a las paredes y al techo de las cuevas y esperan para atacar, casi me pillan desprevenido en alguna ocasión.






 

Alpha

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Querido Diario.

He presenciado la viva imagen del mal, de la crueldad. Un ser que no debería existir.

Deladra me llevó a una misión de la guardia, junto a otros aventureros. Debíamos acabar con las bestias de una tribu problemática en Dientecillos. Fue bien, Deladra fue nuestra sanadora todo el camino. Finalmente llegamos al final, donde enfrentamos a un ogro de piel azulada que usaba magia y hablaba perfectamente el común.
El cielo cambió de color debido a un miasma de tono rojizo que empezó a envolvernos y pudimos escuchar cánticos. Todo apuntaba a que intentaban realizar una invocación, pero le detuvimos.

Entonces ocurrió.
Del cuerpo del ogro muerto empezó a salir una voz, hablaba cosas sin sentido, yo estaba ocupado mirando el estado de heridos como para enterarme, pero entonces, del cuerpo del ogro apareció una criatura.
Nunca había visto nada igual, más grande que cualquier ogro o gigante, portaba una espada en llamas infernales, poseía alas igual de altas que los árboles, sus ojos parecían dos pozos de lava ardiente. El resto del grupo escapó con magia, Retlin y Khaldur escaparon a pie, pero Lotrek... el enano, decidió enfrentarlo, solo, sin posibilidad de sobrevivir.


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Mi cuerpo me pedía que me marchase, pero veía a Lotrek, tan pequeño comparado con la criatura, sabía que moriría. Estuve a punto de salir corriendo, pero juro que escuché su voz, esa voz fragil, suave, pude escucharla a ella susurrarme al oido: "Protégelo".

Era mi deber. La criatura lo despedazó antes de que pudiese avanzar y después se lanzó contra mi, dos golpes, uno de ellos no me partió en dos porque puse el espadón a tiempo entre medias, pero recibí un tajo, después me lanzó contra la pared de roca de la montaña y me intentó rematar. Me dio por muerto después y marchó, pero lo que no sabía es que había sobrevivido al ataque. Me levanté y agarré los pedazos de Lotrek como pude junto a Khaldur que vino a ayudarme después.

Conseguimos volver después. No me arrepiento de haberme quedado, incluso si hubiese muerto, era lo correcto, no dejaré a nadie atrás.

Ahora tengo pesadillas, nuevas, oigo la voz de la criatura, las heridas que me causó palpitan con fuerza y arden. Oigo su voz en sueños, quiere volver a por mi, pero se lo ahorraré.

Iré yo mismo.
 
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