Teiglin
Adorador reciente de Talona
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http://www.youtube.com/watch#playnext=1 ... rHekL9u210
Sus ojos se abrieron lentamente... el reposo habia sido... esta noche totalmente diferente, sin duda algo había cambiado en el vampiro, no había soñado, aunque hacía mucho tiempo que dejó de hacerlo, todas las sensaciones se fueron con su transformación.... apenas recordaba aquel día... o noche, hacia ya bastante tiempo atras, cuando fue atacado, sin más, no hubo gloria en su renacimiento, todo era extraño entonces, un ser vibrante, distinto... pero igual a la vez, aunque ... el sueño de la inmortalidad no está hecho para los humanos.
Finalmente la tapa del ataud se abrió, y el nosferatu salió con premeditada lentitud, pudo ver su escritorio, con el grimorio... sus instrumentos más personales, su alcoba era vigilada por varios guardianes, en tiempos pasados ocupada por el Príncipe caido, buenos tiempos, y malos a la vez, pero poco podia recordar de ellos, el olvido, y el odio eterno de .. la bestia de su interior lo hacian olvidar, no albergaba esperanza en su corazón, por llamar a su ''alma'' de alguna manera... sólo habia orgullo... y miedo, un pavor horrible a la muerte, a su exterminio... pero más allá de esas sensaciones, pudo ver la realidad, unas almohadas perfectamente colocadas, y el crio dormido apaciblemente entre ellas.
Que extraño era todo ahora, el odio y el orgullo lo habian impulsado una vez más, tras el insulto de Muriel, y la revelación de lo que hasta entonces habia sido su existencia, todo cambió, todo cambiaría... posiblemente lo que habia comenzado sería el inicio de su propio fin, pero.. no podía dar marcha atras, lo que le movia... lo que le hacia ser como era, era algo incontrolable, los recuerdos de su vida, las calidas sensaciones mortales, sólo volvian por apenas un fugaz instante, cuando cazaba, cuando se alimentaba, cuando mataba, cuando engañaba... ver los rostros de las victimas... sólo así se sentía realmente vivo. Más que un ser de la corrupción, era la corrupción en si misma, como si de un pintor elegante se tratase, debia transformar todo lo que le rodeaba a su antojo, de forma caotica, a veces con algun fin, otras veces por el mero placer de hacerlo, de ''vivir''.
Se colocó sus holgadas ropas oscuras, repletas de bolsillos y componentes para sus conjuros, mirando mientras lo hacia su vieja tunica, la cual no podria usar jamás, su orgullo y su odio lo habian hecho ser descuidado a veces, y muchos eran los que le odiaban, los que le querian muerto... quizás esos descuidos eran pequeños actos de su antiguo ser, que anhelaba encontrar la paz, quizá el orgullo sólo le servia para eso, para alcanzar el descanso eterno que le habia sido negado.
Caminó lentamente por los pasillos de las alcobas del Consejo Regente, mucho esfuerzo habia costado el lograr volver a dominar la Corte de la Luna Muerta, pero ... finalmente, los que una vez gobernaron, lograron hacerse con el poder, fueron arriesgados movimientos, aunque... como todo en su existencia, pronto esos logros quedaron en el olvido, todas esas sensaciones de triunfo, desaparecian pronto, y la bestia volvia a dominarle, una y otra vez... necesitaba cazar, sólo así volveria a sentirse vivo una vez más...
La noche nueva era fresca, aunque no demasiado fria, el enorme murcielago de ojos rojos volaba en dirección a un objetivo claro, a aquel que habia sido su lugar de caza desde que se convirtió. Se posó en un enorme roble, y descendió gateando hasta un lugar oscuro y alejado de todas las miradas, su cuerpo, volvio a su forma humana, y entrelazando sus manos, paseó hasta poder ver los bancos de Athkatla, llenos siempre de vida...
Durante noches interminables el vampiro habia pasado observando la vida, las risas reales, las voces, la inocencia.. la esperanza, verdadera vida era lo que podia ver y eso... a la vez que le producía curiosidad, pues eran sensaciones que fueron experimentadas en otro tiempo, tambien le causaban odio, e ira. Deseaba dar muerte a todos, que conocieran el miedo, el olvido, la desesperanza, y sólo una ferrea voluntad ... y el miedo atroz a su propia muerte le impedian hacerlo.
Una rata recorria los tuneles, usando pequeños corredores, los mismos ojos rojos permanecian ahora ... en paz, aun podia recordar el siseo final de su victima al expirar, cuando por falta de sangre... no pudo sobrevivir, ya nadie sobreviviria a su mordisco, ahora todas sus victimas debian morir, sólo así prolongaria su existencia, finalmente entró en la vieja cripta...
Un hedor indescriptible, el cual haría vomitar a cualquier mortal dominaba el lugar, decenas, centenares de ghuls se acinaban sobre montones de carne putrefacta de distintas especies, disputandose cada pieza de carne, incluso entre estos seres inmundos, habia algunos que carecian de inteligencia, y poder, tenian sus propias reglas internas, aunque todos servian a la Corte de la Luna Muerta por igual, los más aptos conseguian ser los Guardianes Eternos, y alcanzaban cierto poder... para poder vigilar las estancias y pasillos de sus amos vampiros.
Entre humilladas reverencias, gemidos de terror, alcanzó finalmente el lugar al cual deseaba llegar, las celdas para los prisioneros especiales... alli .. alli estaban, los que hacia ya bastantes días, habian osado irrumpir en mitad de una misa sagrada en honor a la diosa, portando sus centelleantes espadas. Su primera visita fue para con la enana, la cual conocia como Lizholda Silverhhamer, sacerdotisa de Berronar Argentica, y miembro de prestigio del Clan Rompecraneos... ¿Que dirian sus camaradas si la vieran así? ... El orgullo y resistencia inicial habia mermado considerablemente con las torturas a las que habia sido sometida, controlada por la magia, incluso habia sido obligada a devorar un niño, junto a varios necrofagos... una humillación tal que debia doblegar la fortaleza del más pintado.. aun así, la enana resistia la humillacion de manera abnegada, y por ello, lucia desnuda, encadenados los brazos a cada lado de la celda, permaneciendo durante todos los dias de pie, sin posibilidad de sentarse, o tumbarse...
Luego, observó al paladin Helmita, que curiosa estampa ... un simbolo de honor y orgullo, humillado de tal modo... desde luego, los paladines eran seres despreciables para el vampiro, seres egoistas, hombres de fé, que habian perdido la capacidad de razocinio, pues con sus actos no buscaban el beneficio propio, sino ... servir a algo más grande y noble... segun ellos... y para colmo... todos aclamaban sus actos... a él no le dedicó ni una palabra, sólo lo obsevó silencioso, cerrando los ojos para evocar la figura de la Dama Tenebrosa ... sin decir más, se alejó.. debía seguir adoctrinando a Alexis... la corrupción debia inflamar el corazón del crio....
Alexis acababa de despertar, y fue conducido a la sala de estudio... durante varias horas, repasó conjuros con Dietrich, debía ser un buen nigromante, y poseia las actitudes necesarias para ello... el chiquillo estudiaba ... creyendo las mentiras del vampiro, el cual le habia asegurado que Stella .. habia pagado esta nueva escuela, donde debía aprender magia... era una visión maravillosa para Dietrich, pues junto al crio, podia sentirse vivo... al poder ver que una mentira ... una corrupción que no terminaba, y eso le hacia llevarlo al limite, una y otra vez... pudo ver como la magia negra salia de las manos, y los labios del inocente niño... como sonreía mientras mataba a indefensos prisioneros... creyendo que eran malvados asesinos... pero.. las mentiras tienen un precio, y la muerte.. otro, matar lo hacía perder la inocencia, y con cada día... la oscuridad crecía en su corazón...
Y .. el ataud se cerró una vez más... el reposo comenzó durante gran parte del día... la piedra solar se enfrió, y esto .. hizo abrir los ojos de nuevo al vampiro, como siempre... lentamente... la tapa se volvia a abrir, contemplando la misma visión....
La noche.. habia vuelto ...
// Bueno, sé que he escrito cosas que .. podrian dar pie a metarrol, pero realmente no me importa, creo que debia escribirlo, pues hace mucho que deje de hacerlo.. y sé que no soy para nada un gran cronista, ni escritor... pero.. creo que reflejo un poco lo que es Dietrich, mi personaje.
¡Saludos!
Sus ojos se abrieron lentamente... el reposo habia sido... esta noche totalmente diferente, sin duda algo había cambiado en el vampiro, no había soñado, aunque hacía mucho tiempo que dejó de hacerlo, todas las sensaciones se fueron con su transformación.... apenas recordaba aquel día... o noche, hacia ya bastante tiempo atras, cuando fue atacado, sin más, no hubo gloria en su renacimiento, todo era extraño entonces, un ser vibrante, distinto... pero igual a la vez, aunque ... el sueño de la inmortalidad no está hecho para los humanos.
Finalmente la tapa del ataud se abrió, y el nosferatu salió con premeditada lentitud, pudo ver su escritorio, con el grimorio... sus instrumentos más personales, su alcoba era vigilada por varios guardianes, en tiempos pasados ocupada por el Príncipe caido, buenos tiempos, y malos a la vez, pero poco podia recordar de ellos, el olvido, y el odio eterno de .. la bestia de su interior lo hacian olvidar, no albergaba esperanza en su corazón, por llamar a su ''alma'' de alguna manera... sólo habia orgullo... y miedo, un pavor horrible a la muerte, a su exterminio... pero más allá de esas sensaciones, pudo ver la realidad, unas almohadas perfectamente colocadas, y el crio dormido apaciblemente entre ellas.
Que extraño era todo ahora, el odio y el orgullo lo habian impulsado una vez más, tras el insulto de Muriel, y la revelación de lo que hasta entonces habia sido su existencia, todo cambió, todo cambiaría... posiblemente lo que habia comenzado sería el inicio de su propio fin, pero.. no podía dar marcha atras, lo que le movia... lo que le hacia ser como era, era algo incontrolable, los recuerdos de su vida, las calidas sensaciones mortales, sólo volvian por apenas un fugaz instante, cuando cazaba, cuando se alimentaba, cuando mataba, cuando engañaba... ver los rostros de las victimas... sólo así se sentía realmente vivo. Más que un ser de la corrupción, era la corrupción en si misma, como si de un pintor elegante se tratase, debia transformar todo lo que le rodeaba a su antojo, de forma caotica, a veces con algun fin, otras veces por el mero placer de hacerlo, de ''vivir''.
Se colocó sus holgadas ropas oscuras, repletas de bolsillos y componentes para sus conjuros, mirando mientras lo hacia su vieja tunica, la cual no podria usar jamás, su orgullo y su odio lo habian hecho ser descuidado a veces, y muchos eran los que le odiaban, los que le querian muerto... quizás esos descuidos eran pequeños actos de su antiguo ser, que anhelaba encontrar la paz, quizá el orgullo sólo le servia para eso, para alcanzar el descanso eterno que le habia sido negado.
Caminó lentamente por los pasillos de las alcobas del Consejo Regente, mucho esfuerzo habia costado el lograr volver a dominar la Corte de la Luna Muerta, pero ... finalmente, los que una vez gobernaron, lograron hacerse con el poder, fueron arriesgados movimientos, aunque... como todo en su existencia, pronto esos logros quedaron en el olvido, todas esas sensaciones de triunfo, desaparecian pronto, y la bestia volvia a dominarle, una y otra vez... necesitaba cazar, sólo así volveria a sentirse vivo una vez más...
La noche nueva era fresca, aunque no demasiado fria, el enorme murcielago de ojos rojos volaba en dirección a un objetivo claro, a aquel que habia sido su lugar de caza desde que se convirtió. Se posó en un enorme roble, y descendió gateando hasta un lugar oscuro y alejado de todas las miradas, su cuerpo, volvio a su forma humana, y entrelazando sus manos, paseó hasta poder ver los bancos de Athkatla, llenos siempre de vida...
Durante noches interminables el vampiro habia pasado observando la vida, las risas reales, las voces, la inocencia.. la esperanza, verdadera vida era lo que podia ver y eso... a la vez que le producía curiosidad, pues eran sensaciones que fueron experimentadas en otro tiempo, tambien le causaban odio, e ira. Deseaba dar muerte a todos, que conocieran el miedo, el olvido, la desesperanza, y sólo una ferrea voluntad ... y el miedo atroz a su propia muerte le impedian hacerlo.
Una rata recorria los tuneles, usando pequeños corredores, los mismos ojos rojos permanecian ahora ... en paz, aun podia recordar el siseo final de su victima al expirar, cuando por falta de sangre... no pudo sobrevivir, ya nadie sobreviviria a su mordisco, ahora todas sus victimas debian morir, sólo así prolongaria su existencia, finalmente entró en la vieja cripta...
Un hedor indescriptible, el cual haría vomitar a cualquier mortal dominaba el lugar, decenas, centenares de ghuls se acinaban sobre montones de carne putrefacta de distintas especies, disputandose cada pieza de carne, incluso entre estos seres inmundos, habia algunos que carecian de inteligencia, y poder, tenian sus propias reglas internas, aunque todos servian a la Corte de la Luna Muerta por igual, los más aptos conseguian ser los Guardianes Eternos, y alcanzaban cierto poder... para poder vigilar las estancias y pasillos de sus amos vampiros.
Entre humilladas reverencias, gemidos de terror, alcanzó finalmente el lugar al cual deseaba llegar, las celdas para los prisioneros especiales... alli .. alli estaban, los que hacia ya bastantes días, habian osado irrumpir en mitad de una misa sagrada en honor a la diosa, portando sus centelleantes espadas. Su primera visita fue para con la enana, la cual conocia como Lizholda Silverhhamer, sacerdotisa de Berronar Argentica, y miembro de prestigio del Clan Rompecraneos... ¿Que dirian sus camaradas si la vieran así? ... El orgullo y resistencia inicial habia mermado considerablemente con las torturas a las que habia sido sometida, controlada por la magia, incluso habia sido obligada a devorar un niño, junto a varios necrofagos... una humillación tal que debia doblegar la fortaleza del más pintado.. aun así, la enana resistia la humillacion de manera abnegada, y por ello, lucia desnuda, encadenados los brazos a cada lado de la celda, permaneciendo durante todos los dias de pie, sin posibilidad de sentarse, o tumbarse...
Luego, observó al paladin Helmita, que curiosa estampa ... un simbolo de honor y orgullo, humillado de tal modo... desde luego, los paladines eran seres despreciables para el vampiro, seres egoistas, hombres de fé, que habian perdido la capacidad de razocinio, pues con sus actos no buscaban el beneficio propio, sino ... servir a algo más grande y noble... segun ellos... y para colmo... todos aclamaban sus actos... a él no le dedicó ni una palabra, sólo lo obsevó silencioso, cerrando los ojos para evocar la figura de la Dama Tenebrosa ... sin decir más, se alejó.. debía seguir adoctrinando a Alexis... la corrupción debia inflamar el corazón del crio....
Alexis acababa de despertar, y fue conducido a la sala de estudio... durante varias horas, repasó conjuros con Dietrich, debía ser un buen nigromante, y poseia las actitudes necesarias para ello... el chiquillo estudiaba ... creyendo las mentiras del vampiro, el cual le habia asegurado que Stella .. habia pagado esta nueva escuela, donde debía aprender magia... era una visión maravillosa para Dietrich, pues junto al crio, podia sentirse vivo... al poder ver que una mentira ... una corrupción que no terminaba, y eso le hacia llevarlo al limite, una y otra vez... pudo ver como la magia negra salia de las manos, y los labios del inocente niño... como sonreía mientras mataba a indefensos prisioneros... creyendo que eran malvados asesinos... pero.. las mentiras tienen un precio, y la muerte.. otro, matar lo hacía perder la inocencia, y con cada día... la oscuridad crecía en su corazón...
Y .. el ataud se cerró una vez más... el reposo comenzó durante gran parte del día... la piedra solar se enfrió, y esto .. hizo abrir los ojos de nuevo al vampiro, como siempre... lentamente... la tapa se volvia a abrir, contemplando la misma visión....
La noche.. habia vuelto ...
// Bueno, sé que he escrito cosas que .. podrian dar pie a metarrol, pero realmente no me importa, creo que debia escribirlo, pues hace mucho que deje de hacerlo.. y sé que no soy para nada un gran cronista, ni escritor... pero.. creo que reflejo un poco lo que es Dietrich, mi personaje.
¡Saludos!