thedead210
Bebedor de Galdrims
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Mientras atravesaba la caverna el sonido del agua corriente seguía fluyendo bajo mis botas, notaba mis sentidos alerta al tiempo que mi maza brillaba con un fulgor dorado que emitia un pequeño calor en mi mano, llevabamos horas avanzando a través de ese nauseabundo lugar combatiendo a las aberraciones que surgían de entre la oscuridad, cada vez que mi maza golpeaba notaba la ira en mi.
Esa corrupción que manchaba el orden, criaturas aberrantes que solo deseaban la carne mortal, su maldición no tenía cabida en el orden de Tyr pues eran un pecado, solo la existencia de los infernales era similar a estos más no iban a avanzar un paso más. Los montones de cadáver se empezaban a acumular mientras nuestro grupo avanzaba purificando el lugar, lentamente nuestra presencia cercenaba la mancha. Finalmente la salida casi parecía estar ahí más… Una coincidencia del destino, a veces la ironía es muy divertida, delante de nosotros dos figuras acechaban a un pobre inocente, Perchta, una vampiresa que ha estado maldiciendo los territorios de Amn, y su compañera de armadura roja… Una criatura insepulcra que parece portal un estilo oriental, alabado sea Tyr pues hoy voy a acabar con manchas mucho mayores.
El grupo se preparo alzando sus armas preparados para inminente combate, sin embargo una explosión de humo acompañado con el grito de escapar resonó en la caverna, a pesar de esta sorpresa no me moleste en preocuparme por ello, mi objetivo estaba delante y pensaba cumplirlo. Rugiendo al grito del Justo, el nombre de Tyr resonó en la caverna mientras notaba como mis dones divinos rugían imbuyendo todo mi ser, lanzándome hacia delante mis ojos se cruzaron con las no muertas al tiempo que alzaba mi maza golpeando hacia ellas, la oriental fue la primera en moverse tratando de evadir el embite de guerreros que avanzaba hacia ella más un grito expulsándola resonó en el lugar provocando que la insepulcra escapase a toda velocidad, aunque esto duro poco mientras alzaba mi maza en compañía de las armas de los otros aventureros y destruíamos su repugnante recipiente.
Girandonos hacia atrás vimos como Perchta había canalizado su poder para contener los golpes que los demás miembros del grupo realizaban contra ella, su sangre impía la sanaba casi al instante pero no sería un problema mayor, nos lanzamos canalizando todo nuestro poder para comenzar de nuevo la batalla… El jadeo era constante en mi mientras notaba el cansancio en mi cuerpo, la vastaga resistía mientras los nuestros caían a causa de sus artes, seguíamos golpeando sin parar más lentamente parecía que la balanza se inclinaba hacia nuestro favor, las heridas de la vastaga tardaban más en sanar, sus golpes no eran tan fuertes, sus dones parecían flaquear… e íbamos a aprovechar eso.
Poco a poco logramos arrinconarla hasta las profundidades de la caverna, la bastarda decidió huir a toda velocidad abandonando el cadáver de us compañera… Esto era el resultado de estas criaturas, la ira seguía presente en mi, acercándome con lentitud hacia el cadáver de la oriental pronuncie un susurro mientras mi arma se volvía a imbuir del favor divino… Comencé a golpear, un mazazo tras otro, destruyendo su armadura, penetrando su carne y piel, fracturando sus huesos mientras lentamente sentía la carne ceder. Ahí terminaría todo para esa criatura, pronunciando mis últimas palabras… “Cazare a esa mujer”…
Girandome marche mientras indicaba que toda la batalla había terminado, no más corrupción, no más impureza, la justicia será aplicada para todos pues la ley es ciega…
El grupo se preparo alzando sus armas preparados para inminente combate, sin embargo una explosión de humo acompañado con el grito de escapar resonó en la caverna, a pesar de esta sorpresa no me moleste en preocuparme por ello, mi objetivo estaba delante y pensaba cumplirlo. Rugiendo al grito del Justo, el nombre de Tyr resonó en la caverna mientras notaba como mis dones divinos rugían imbuyendo todo mi ser, lanzándome hacia delante mis ojos se cruzaron con las no muertas al tiempo que alzaba mi maza golpeando hacia ellas, la oriental fue la primera en moverse tratando de evadir el embite de guerreros que avanzaba hacia ella más un grito expulsándola resonó en el lugar provocando que la insepulcra escapase a toda velocidad, aunque esto duro poco mientras alzaba mi maza en compañía de las armas de los otros aventureros y destruíamos su repugnante recipiente.
Girandonos hacia atrás vimos como Perchta había canalizado su poder para contener los golpes que los demás miembros del grupo realizaban contra ella, su sangre impía la sanaba casi al instante pero no sería un problema mayor, nos lanzamos canalizando todo nuestro poder para comenzar de nuevo la batalla… El jadeo era constante en mi mientras notaba el cansancio en mi cuerpo, la vastaga resistía mientras los nuestros caían a causa de sus artes, seguíamos golpeando sin parar más lentamente parecía que la balanza se inclinaba hacia nuestro favor, las heridas de la vastaga tardaban más en sanar, sus golpes no eran tan fuertes, sus dones parecían flaquear… e íbamos a aprovechar eso.
Poco a poco logramos arrinconarla hasta las profundidades de la caverna, la bastarda decidió huir a toda velocidad abandonando el cadáver de us compañera… Esto era el resultado de estas criaturas, la ira seguía presente en mi, acercándome con lentitud hacia el cadáver de la oriental pronuncie un susurro mientras mi arma se volvía a imbuir del favor divino… Comencé a golpear, un mazazo tras otro, destruyendo su armadura, penetrando su carne y piel, fracturando sus huesos mientras lentamente sentía la carne ceder. Ahí terminaría todo para esa criatura, pronunciando mis últimas palabras… “Cazare a esa mujer”…
Girandome marche mientras indicaba que toda la batalla había terminado, no más corrupción, no más impureza, la justicia será aplicada para todos pues la ley es ciega…