Novedades

Relatos del siervo de la dama

Rokhen

Gerardo de Amn
Registrado
21/2/24
Mensajes
513
1713573453892.png
Relatos del siervo de la Dama Danzante
-Somos responsables de vivir la vida lo mejor posible y de ayudar a quien lo necesita -

Primera entrada:
Dia X, mes X, Año X

He decidido escribir este pequeño diario con el fin de poder dejar registrado todo aquello que veo por las tierras de la intriga, más en concreto todo lo que pueda suceder o en lo que haya sido participe en la zona conocida como Amn, donde parece que el oro y la plata son la autentica devoción de estas gentes.

Al llegar estuve perdido durante unos días, conociendo a distintas personas que deambulaban por los llanos e incluso yendo de aventuras con otros, poco a poco conociendo a gentes de lo más variopinta. Muchos de ellos eran curiosos como poco, pero otros eran algo más... ¿Únicos? ¿Especiales? Digamos mejor peculiares pues, suena más respetuoso para estas extrañas gentes realmente. Si bien muchos son amables, hay otros que más tarde me han acabado decepcionando profundamente al descubrir sus autenticas facetas y hasta que punto están dispuestos a sacrificar su propia identidad por el mero hecho de tener un trabajo más fácil o, simplemente, para obtener unas manos más que pudiesen sacrificar para sus objetivos.

Tratare de usar estas paginas para despejar mi mente, repasar los hechos sucedidos y aprender de las situaciones vividas para que lo ocurrido no se repita o pueda saber como abordarlo de una manera más eficiente a futuro, por el bien de mi señora y la reputación que lucho por limpiar de esta.

Con la actual crisis de Amn, tengo la sensación de que tal crisis revelara más todavía las intenciones del resto de los viajeros que caminan por los caminos de Athkatla, tanto los aventureros como aquellos que pertenecen a las distintas organizaciones de la ciudad de la moneda y, de corazón, espero que no repitan la sanguinaria actitud que demostraron al inicio de esta crisis en los caminos hacia Caravassar, con los pobres que se lanzaron a los caminos en busca de algo que comer.

Temo por aquellos que lo hagan, sobretodo cuando no pueda asistir a curar sus heridas antes de entregarlos a las guarniciones correspondientes como ya hice en su momento, pero más temo por la consciencia de aquellos que deban soportar las ordenes y ansias de sangre de sus compañeros, sin parar a mirar que aquellos campesinos no son bandidos por avaricia, si no por una imperiosa necesidad nacida del hambre y el desespero de los mortales en este mundo.

1713579480961.png
Screenshots referentes al relato
1713634676413.png

1713634694069.png1713634700209.png1713634708839.png
 
Última edición:

Rokhen

Gerardo de Amn
Registrado
21/2/24
Mensajes
513
Segunda entrada:
Dia X, Mes X, año X,

Parece que los problemas del grano no han hecho más que agravarse, al volver desde Crimmor, me encontré con diversas tiendas de campaña y gentes acampando fuera de las murallas de la Ciudad de la Moneda. Parecía haber una reunión algo improvisada entre varios de los aventureros que suelen rondar por los llanos, teniendo como centro de esta a la magistrada Siphae. Todos querían contribuir con sus ideas, pero a la vez que contribuían echaban por tierras las de otros, dando la lastimosa sensación de que solo querían imponer la suya propia para ser los "héroes" en una situación donde el afán de la fama debería ser lo secundario o, mas bien, ni siquiera plantearse ante el sufrimiento ajeno.

Tras tan caótico intento de reunión, me dirigí a los paramos una vez alquilé un buey de los establos junto a la Luz de Alandor y, todo sea dicho, Ruffalo era un buen conversador, debería volver a alquilarlo en los establos. Pero volviendo al tema principal, tras las palabras de algunos que acusaban a los clérigos de no moverse por ser algo caro un pequeño parche para evitar disturbios, me dispuse a pasar los siguientes días orando a la dama Sharess por su ayuda para tender un plato de comida. Reuní todas las raciones que mi señora me pudo conceder siendo solo una persona, entregándolas a la guarnición bajo la indicación de la magistrada Shiphae. Un solo clérigo ha podido orar por mas de un millar de raciones, varios pueden ayudar a paliar durante un breve tiempo la situación, al menos para ganar un poco de tiempo hasta que se hable con los druidas del Enclave y estos puedan solucionar el problema que subyace en la tierra.

Faltara ver como se desarrolla la reunión de los próximos días. Solo rezo para que los participantes no intenten echar por tierra las ideas de unos u otros y que la magistrada sea capaz de mantener la paz para que todo llegue a buen puerto.

Screenshots referentes al relato:
1713642772259.png1713642777177.png1713642782306.png1713642786435.png1713642790194.png
 

Conectados

Arriba