Siempre habrá otro día
La hin había tomado ya cuatro cervezas cuando era su turno de actuar, a diferencia del resto de días, hoy estaba cabizbaja, el día anterior había encontrado por un un dragón de cobre. El les plantó varios acertijos que resolvieron, la pequeña discusión no paraba de resonar en su cabeza: Renuncié a mi sueño de volar por ayudar con la comida y la ambición de los patas largas nos trajo un absurdo consejo.
Pensativa cogió su flauta de pan y subió al escenario y con cierta melancolía, inició con una suave y tranquila melodía la cual quedó grabada en una roca mágica y continuó sonando para que empezara a cantar con su cautivadora voz.
En las tierras de Amn, tierra de los infortunios
allá donde el hambre hace mella, no hay ni para entrantes
Por un puente pasaban unos aventureros osados,
donde un dragón se posaba con sus ojos penetrantes.
Los rayos del Sol reflejaban sus escamas cobrizas,
El aire vibraba ante la presencia de ese ser sabio,
"Deteneos mortales", dijo su voz como una brisa,
"y enfrentad a mi enigma bajo el cielo despejado"
"Seis acertijos os daré, cada uno más intrigante,
y si vuestra mente es clara, os concederé un presente."
Uno a uno los acertijos fueron desentrañados,
Con gran astucia los aventureros vencieron
Ayudar a saciar a aquellos hambrientos
Pero otra cosa desearon con convicción.
Sabiduría anhelaban y es lo que pidieron
y un burdo consejo es lo que obtuvieron.
Durante la actuación empezó a sentirse un poco mas animada hasta el punto que bajó con una sonrisa.
No todo ha sido malo, le gasté una broma y me dijo que le caría bien. Pensó mientras sonreía de lado dejando ver su colmillo derecho, bajó del escenario con confianza, no por posibles aplausos o alabanzas, ella sabía que habría otro día. Que aburrido sería cumplir su sueño tan joven.
Offtopic :
Pequeño relato a raíz de una escena de DM Schnoz.