Obra de Teatro Los Gemelos
REPARTO
Narrador: Azalea
Gemelo de Esmeltarán: Tristain
Gemelo de Crimmor: Alec
Cepillo: Made
Mesenion: Azalea
Erotio: Cloti
Esposa: Soph
Cocinero: Vae
Padre: Talivia
Médico: Made
Esclavo guardia de la casa: Astrid
PRÓLOGO
NARRADOR: Hace años, un comerciante de Crimmor, tuvo dos hijos idénticos. Era tal el parecido, que ni la madre que los parió los podía distinguir. Cuando los chiquillos tenían 7 años, el padre cargó un navío de mercancías y llevó a uno de los gemelos consigo a Athkatla. Casualmente se celebraban unos festejos en la ciudad, y multitud de gente se agolpaba en las calles, con tan mala fortuna, que el niño se perdió y el padre no tuvo manera de encontrarlo. Un mercader de Esmeltarán acogió al pobre crío perdido y se lo llevó a su ciudad, mientras el padre de la criatura, enfermó de pura desesperación y murió en Athkatla.
Al llegar la noticia al abuelo de los niños en Crimmor, por el amor que tenía al desaparecido, cambió el nombre al que con él quedaba por el del otro, Es decir, que a partir de entonces, los gemelos tuvieron el mismo nombre.
El gemelo que había sido llevado a Esmeltarán fue nombrado heredero del rico mercader que le acogió y al llegar a la edad, se casó con una bella mujer.
La historia comienza el día en que el gemelo que vive en Crimmor junto a su sirviente, llegan a Esmeltarán en busca del hermano perdido.
ACTO I
*En la puerta de su casa esmeltarina, el gemelo grita a su mujer tras una discusión, mientras su sirviente, CEPILLO llega por la calle *
GEMESME: ¡Si vuelves a hacerme una escena semejante te mando de vuelta a casa de tu padre!
*cierra la puerta* Cada vez que intento salir, esta mujer me retiene. Que si dónde voy, que si qué voy a hacer, yo que he puesto riquezas a su disposición.
*niega para sí y se acerca al sirviente enseñando un manto* Mira lo que le he birlado a la condena que es mi mujer para llevárselo a mi amiga.
CEPILLO: ¿Y no hay nada para mí?
GEMESME: Vámonos de aquí cuanto antes y ya veremos, que conozco un lugar a escondidas de mi mujer donde podemos quemar el día.
CEPILLO: pues vamos encendiendo la hoguera, que el día está muerto hasta la altura del ombligo.
GEMESME: Nada de hogueras, vamos a ir a casa de mi amiga, la cortesana Erotio, y le diré que nos prepare un almuerzo para los tres. ¡Mira, ahí asoma a la puerta!
EROTIO: Hola, Menecmo, mi vida.
CEPILLO: ¿Y yo qué?
EROTIO: A ti no te tengo en cuenta.
GEMESME: Mira lo que te traigo
*le muestra el manto*
EROTIO: Fácilmente consigues estar, para mí, muy por encima de ningún otro de los que me cortejan.
*se aparta y llama al cocinero* Toma, ve a comprar para el almuerzo de los tres.
COCINERO: Más valdría comprar para diez, que ese gorrón de Cepillo vale por ocho.
EROTIO: Ve y apáñate con lo que digo
ACTO II
*El gemelo de Crimmor y su siervo Mesenion desembarcan en Esmeltarán y caminan por la calle. El cocinero de Erotio camina por la misma calle*
GEMECRIM: Esta ciudad tiene fama de estar llena de picaruelos, bebedores y lujosas cortesanas.
MESENION: Con lo escaso de nuestra bolsa, mi señor, y siendo yo mujeriego, mejor que lo guardéis vos, o nos veo pidiendo.
COCINERO: ¡Qué buena compra he hecho!
*dice para sí, entonces repara en el par* ¿Dónde están los otros invitados?
GEMECRI: ¿Qué invitados?
COCINERO: Tu gorrón
GEMECRI: ¿Qué gorrón?
COCINERO: Cepillo.
GEMECRI: Un cepillo llevo en la bolsa a buen recaudo
COCINERO: Vienes muy pronto a almorzar
GEMECRI: Anda y vete, por favor, a que te exorcicen porque tú no estás bien de la cabeza.
COCINERO: Pero si soy Cilindro, Menecmo!
GEMECRI: ¿Cómo sabes mi nombre?
COCINERO: Porque eres amigo de mi ama, Erotio. ¿No vives tú en esa casa?
GEMECRI: A mí no vais a engañarme con vuestras locuras, dejadme en paz.
COCINERO: Le diré a mi ama que salga
*entra a la casa
*EROTIO asoma por la puerta*
EROTIO: ¿Qué haces aquí fuera estando mis puertas abiertas para ti?
GEMECRI: ¿A quién habla esta mujer?
EROTIO: Pues a ti
GEMECRI: Mesenion, esta mujer está loca o bebida, ¡hablarle así a un desconocido!
EROTIO: Qué bromista. ¿Y Cepillo?
GEMECRI: ¿Qué cepillo? ¿El de limpiarse las botas?
EROTIO: El Cepillo que trajiste cuando me regalaste el manto robado a tu mujer.
GEMECRI: Esta mujer sueña de pie como los jamelgos
EROTIO: ¿A caso no eres tu Menecmo, nacido en Crimmor, según se dice?
GEMECRI: Verdad es.
EROTIO: Pues pasa ya de una vez y déjate de bromas. Y por cierto, lleva el mantón a que le cosan unas perlas, para que parezca otro.
*se lo entrega*
GEMECRI:
*lo coge * claro, claro
*se gira hacia Mesenion y le da el saquito del oro* yo voy para dentro, que algo sacaré, tú ve a buscar posada.
MESENION: Mi pobre amo, ya lo han engatusado
*se va*
EROTIO: ¿No esperamos a Cepillo?
GEMECRI: No, no… y que ni pase si viene.
ACTO III
*CEPILLO por la calle, ve salir al gemelo de Crimmor de casa de Erotio, portando una corona de flores*
GEMECRI: Qué manera de comer y beber, con tan solo decirle que sí a todo lo que me dijera esa mujer. Nunca lo he pasado mejor con menos gasto.
CEPILLO: ¡Veleta, malvado sinvergüenza! Qué bien has sabido escabullirte sin mí, para que me perdiera el almuerzo.
GEMECRI: ¿De qué te conozco para que me insultes de esa manera?
CEPILLO: ¿Te burlas de mí como si no supieras mi nombre?
GEMECRI: Anda y lárgate donde te mereces. ¿Será posible que todo el que me topo me intente tomar el pelo?
CEPILLO: Tu mujer se ha de enterar de esto
*se va malhumorado*
COCINERO:
*sale de casa de Erotio* dice mi ama que si puedes llevar este brazalete al joyero para que le añadan una esmeralda.
GEMECRI: Claro, claro, yo lo llevo
*el cocinero se va y el gemelo dice al público, con complicidad* a venderlo y sacarme un buen dinero…
*tira la corona de flores al lado opuesto al que se marcha* esto para despistar…
ACTO IV
ESPOSA: ¿Qué voy a aguantar yo aquí de casada engaños, mientras mi marido desvalija la casa a escondidas y se lo lleva todo a su amiga?
CEPILLO: Ya verás cómo lo pillas con las manos en la masa, ven conmigo. Él iba por aquí con una corona de flores en la cabeza y el manto que te quitó en la mano, camino del sastre. ¡Mira! Esa es la corona que llevaba y ¡caray! ahí viene él.
ESPOSA: ¿Y qué hago yo con él ahora?
CEPILLO: Lo de siempre, fastidiarle, pero ven, retírate y observa sin que se de cuenta.
GEMESME: Malditos sean los de ese Gremio, que me han entretenido con sus líos del comercio. Voy a casa de Erotio que seguro que para compensar, allí me lo pasaré bien.
ESPOSA:
*se acerca* ¡Un momento! Que me da a mí que te lo vas a pasar mal.
CEPILLO: ¡Muy bien está eso!
ESPOSA: ¿Pensabas que podrías hacer a escondidas esas vilezas?
GEMESME: ¿Por qué me pones mala cara?
CEPILLO: Bien lo sabe pero finge que no
ESPOSA: ¡Mi mantón!
CEPILLO:
*Al gemelo de Esmeltarán* ¿Por qué tiemblas?
GEMESME: Yo no tiemblo…
*se acerca a su esposa a darle una caricia* Dime querida, ¿qué es lo que te apena?
ESPOSA: ¡Fus!
*le da un manotazo*
CEPILLO: ¡Así se hace! Eso por comerte el almuerzo sin mí
ESPOSA: Quiero mi mantón
GEMESME: ¿Quién te lo ha quitado?
ESPOSA: Un cierto Menecmo
GEMESME: ¡Qué canallada! ¿Y quién es ese Menecmo?
ESPOSA: Tú, digo
GEMESME: ¿Yo?
ESPOSA: Tú
GEMESME ¿Y quién me acusa?
ESPOSA: Yo
CEPILLO: Y yo también, que se los has llevado a tu amiga.
GEMESME: No se lo regalé, se lo di para que lo usara
ESPOSA: Yo no doy tus cosas, lo quiero de vuelta
GEMESME: Haré que así sea
CEPILLO: ¿Y qué recompensa obtengo por mi servicio?
ESPOSA: Cuando algo desaparezca de tu casa, haré que se te devuelva el favor
*se va a su casa*
CEPILLO: ¡Eso es lo mismo que nunca! Yo no tengo casa ni bien alguno. Los dioses os confundan, al marido y a la mujer. Me voy…
GEMESME: Se cree que me castiga dejándome en la calle. Me voy a ver Erotio, que me devuelva el manto y ya le compraré otro mejor.
ACTO V
*El gemelo de Esmeltarán va a casa de la cortesana Erotio*
GEMESME: Vengo a por el manto, mi mujer se ha enterado de todo, ya te compraré otro mejor, el que tú quieras.
EROTIO: Pero si te lo acabo de dar para que lo llevaras al sastre y un brazalete de oro para arreglar en el joyero.
GEMESME: ¿A mí? Imposible, si acabo de llegar
EROTIO: Te veo las intenciones, lo que quieres es quedarte lo que te entregué. Haz lo que quieras con el manto, póntelo tú o tu mujer, pero a partir de hoy no pones más un pie en mi casa. ¡Busca a otra de la que burlarte!
*cierra la puerta dejándolo en la calle*
ACTO VI
GEMECRI:
*camina con el manto en la mano* ¿Dónde se ha metido Mesenion? Buena hice en darle la bolsa
ESPOSA: ¡Ahí estás canalla!
GEMECRI: ¿Qué locura os ha entrado, mujer? ¿Es costumbre increpar a los forasteros en esta ciudad?
ESPOSA: Ya no aguanto más, prefiero vivir sola que aguantarte.
*Señala el mantón* Decías que no me lo habías quitado y ahí lo llevas ¿no te da vergüenza?
GEMECRI: Este manto me lo ha dado otra mujer para que lo llevara a arreglar
ESPOSA: Llamaré a mi padre y le contaré las maldades que haces
ACTO VII
*Llega el padre de la esposa del gemelo de Esmeltarán, mientras ellos están en la puerta*
PADRE: ¿Qué os pasa que estáis con esas caras?
ESPOSA: Este canalla se va de copas a casa de una fulana y me ha quitado mi mantón para llevárselo
*le señala acusadora*
PADRE: El obra mal si hace lo que dices, y si no, eres tú la que obra mal por acusar a quien no tiene culpa.
*pregunta al gemelo de Crimmor* ¿Por qué estás tan malcarado y por qué está enfadada ella?
GEMECRI: Quien quiera que seas, anciano, y quien quiera que sea ella, pongo por testigo a los dioses que yo no le he quitado nada a esta mujer. ¡si jamás puse un pie en su casa!
PADRE: ¿Estás en tu juicio no afirmando que vives en tu propia casa?
GEMECRI:
*al público* creo que lo mejor que puedo hacer, ya que me toman por loco, es fingir que lo estoy para quitármelos de encima.
*se mete en su papel de loco* ¡Ah! Las voces, dioses y espíritus me hablan y me dicen que queme los ojos de esa mujer con antorchas encendidas.
ESPOSA: ¡Socorro, Padre!
PADRE: Corre, no te haga daño, yo mejor me voy a buscar a un médico.
ACTO VIII
*El padre de la esposa del gemelo de Esmeltarán está con el médico, por la calle pasa el gemelo*
GEMESME: Vaya mala suerte tengo, como se me ha torcido el día por culpa de ese maldito gorrón
PADRE: Por ahí viene
MÉDICO: Hola Menecmo, ¿Cómo vas de tu enfermedad?
GEMESME: ¿Cómo?
MÉDICO: ¿bebes vino tinto o blanco?
GEMESME: Vete al cuerno
MÉDICO: Contéstame, ¿sientes a veces como si se te endurecieran los ojos?
GEMESME: Imbécil, ¿a caso te crees que soy una langosta?
MÉDICO: será mejor que le lleven a mi casa para que pueda examinarle mejor. Voy yendo hacia allí
PADRE: Así se hará
ACTO IX
*El padre de la esposa ordena a unos sirvientes que cojan al gemelo de Esmeltarán, Mesenion pasa por allí*
PADRE: Coged a Menecmo, yo me voy a casa del médico, estaré allí cuando lleguéis.
GEMESME: ¿qué significa esto? ¡Socorro!
MESENION: ¡Amo! No temas, yo te defenderé
*les azota con una zapatilla*
SIRVIENTES: ¡Piedad!
*huyen dejando al gemelo en paz*
GEMESME: Los dioses te bendigan, ¿qué puedo hacer para devolvértelo?
MESENION: Dame la libertad
GEMESME: Por mí eres libre de ir donde te plazca
MESENION: ¡Gracias! Ahora mismo voy a buscar la bolsa que me diste para devolvértela
ACTO X
GEMECRI: ¿Te atreves, sinvergüenza a decir que yo te he dado la libertad, cuando no te he visto desde que entré a casa de aquella mujer?
MESENION: Pero si te he salvado de esos hombres que se te querían llevar
*protesta*
GEMECRI: Ni loco te libero yo a ti.
ACTO XI
*El gemelo de Esmeltarán sale de casa de Erotio. Por la calle caminan Mesenion y el gemelo de Crimmor*
GEMESME: Por más que juréis que yo salí de aquí con el mantón y el brazalete, no os saldréis con la vuestra ¡malvadas!
MESENION: ¡Por todos los dioses! ¿Qué ven mis ojos?
GEMECRI: ¿El qué?
MESENION: ¡Un espejo de ti!
GEMECRI: ¿Qué es lo que quieres decir?
MESENION: Es tu retrato, más parecido a ti… ¡imposible!
GEMECRI: Lo cierto es que sí le veo el parecido
GEMESME:
*se acerca y se dirige a Mesenion* salud, joven, quien quiera que seas, que me has salvado la vida
MESENION: Os ruego que me digáis vuestro nombre
GEMESME: Mi nombre es Menecmo
GEMECRI: ¡El tuyo no! ¡el mío!
GEMESME: Yo soy Menecmo de Crimmor
GEMECRI: Crimmor es mi hogar
GEMESME: ¿Qué es lo que dices?
GEMECRI: La pura verdad
GEMESME: Yo soy Menecmo, hijo de Mosco
GEMECRI: ¿Qué tú eres hijo de mi padre?
GEMESME: Del mío, más bien, del tuyo no tengo interés en quitártelo.
MESENION: Por los dioses… ¡Qué barrunto! Veamos, los dos os llamáis Menecmo y los nombres de vuestros padres son Mosco, ambos decís haber nacido en Crimmor. ¿Cuál es el recuerdo más antiguo que tenéis de aquella ciudad?
*Al gemelo de Esmeltarán*
GEMESME: Cuando tenía siete años, partí con mi padre de Crimmor hacia Athkatla a una feria, me perdí entre la gente y un comerciante me acogió y me trajo aquí
GEMECRI: ¿Teníais hermanos?
GEMESME: Solo uno, Sosiscles, de mi misma edad
GEMECRI: Todo está claro, no puedo contenerme en abrazarte hermano, yo soy Sosiscles
GEMESME: ¿Y por qué te llamas Menecmo?
GEMECRI: Por la pena de nuestro abuelo que al saber de tu desaparición, al añorarte, me puso tu nombre
MESENION: ¡Por eso todo el mundo te llamaba con el nombre de este!
GEMECRI: Desde luego, esto merece una celebración, Mesenion, eres libre
GEMESME: Y yo subastaré todas mis posesiones y volveré a casa
MESENION: Sea pues yo lo pregono, que Menecmo subastará su casa y sus bienes en siete días. Ahora, distinguido público, ¡Que os vaya bien! ¡Un aplauso!
*Nota de la autora: En 1490 C.V. llevamos a cabo en el Teatro de la Alegría, en Crimmor, esta comedia con la que debutaron dos miembros del mecenazgo, Tristain de Tardelys y Clotilda Malasangre.