Obra De Teatro Noches De Calimshan
REPARTO:
Narrador:
Made
Rey:
Alec
Visir:
Shack
Amante disfrazado:
Shack
Esposa traidora:
So'phira
Sherezade:
Azalea
Jazmín:
Astrid
Hermano del rey:
Astrid
Guardia:
Azalea
Personaje que cuenta un cuento I:
público
Personaje que cuenta un cuento II:
público
ACTO 1
NARRADOR:
Hace muchos años, en Calimshan vivía un rey.
*Entran en escena el Rey y su hermano y se sitúan a la izquierda del escenario* Un día, el rey recibió en su palacio la visita de su hermano, a quien su mujer había engañado.
REY:
*Dirigiéndose a su hermano* A mí nunca me pasará eso.
NARRADOR:
No obstante, el rey, decidió un día seguir a su esposa, quien a menudo, acudía con alguna de sus damas de compañía a bañarse en un estanque.
*Entra la esposa y su dama de compañía y se sitúan a la derecha del escenario* Cuando las mujeres comenzaron a desvestirse, comprobó con horror que algunas no eran tales, si no hombres disfrazados y, su amada esposa, comenzó a besar a uno de los hombres que la acompañaban.
REY:
¡Guardía! ¡Guardia!¡Apresad a esa traidora y cortadles la cabeza a ella y a su amante!
NARRADOR:
Desde entonces el rey, se convenció de que todas las mujeres eran malvadas y decidió que cada mes tomaría una esposa a la que, tras la noche de bodas, mataría. Así pasaron los meses, mientras muchas familias quedaban destrozadas por la pérdida de hijas o hermanas.
ACTO 2
*En una estancia, el visir y su hija conversan*
SHEREZADE:
Padre, no puedes consentir que esto siga ocurriendo, eres el visir, seguro que algo puedes hacer.
VISIR:
Ah, hija mía… lo he intentado, pero el rey desoye mis consejos en este asunto. Es terrible ver lo que sucede con esas muchachas. Pronto el rey volverá a casarse.
SHEREZADE:
Padre, ofréceme a mí como su esposa.
VISIR:
No puedo hacer eso, te matará y yo no soportaría perder a mi hija.
SHEREZADE:
No me matará, confía en mí. Tengo un plan
*El visir y su hija van ante el rey, quien se muestra sorprendido*
VISIR:
Majestad, os ofrezco a mi hija en matrimonio.
REY:
¿Me ofreces a tu hija? Desde luego, es muy hermosa, pero ya sabes cuál será su destino.
VISIR:
Lo sé, mi señor, y lo acepto.
REY:
Sea pues.
ACTO 3
NARRADOR:
Así fue como el rey y la hija del visir, la bella y astuta Sherezade se casaron. La noche de bodas, ella hizo una singular petición.
SHEREZADE:
Mi señor, ya que cuando llegue el alba he de morir, permitidme una última voluntad, si no es por mí, que sea por el aprecio que sentís hacia mi padre.
REY:
Está bien, adelante.
SHEREZADE:
Siempre me han dicho que se me da muy bien contar cuentos, me gustaría contaros uno antes de morir, un último cuento para despedirme de la vida, y que mi hermana pudiera escucharlo también.
REY:
Bueno, es una petición sencilla y me gusta escuchar historias, así que adelante.
*La hermana de Sherezade entra en la estancia y se sienta junto a ellos*
SHEREZADE:
Había una vez una joven princesa. Su madre, viuda, había vuelto a casarse con un hombre cruel que ansiaba el poder, por lo que ordenó que ambas fueran asesinadas. La muchacha, fue rescatada por un hombre de origen humilde. Ambos se ocultaron y el amor surgió entre ellos, pero la felicidad no iba a durar mucho, pues una bruja también estaba enamorada del joven y le hechizó borrando sus recuerdos. La joven princesa decidió que le encontraría y emprendió el viaje. Caminando estaba cuando se encontró con un hombre quien le contó una historia.
JAZMÍN:
Oh… que relato tan fascinante, me pregunto cuál será el final. Es una pena que ya despunte el alba.
REY:
La verdad es que también me intriga, te concedo una noche más.
ACTO 4
NARRADOR:
Así fue como a la noche siguiente, Sherezade siguió su relato donde lo dejó. Con el relato que el hombre contó a la princesa.
*A un lado del escenario se quedan Sherezade, Jazmín y el Rey, mientras en el centro de escena se invita a alguien del público a que cuente un relato corto de temática viajera*
SHEREZADE:
La princesa, tras escuchar el relato, siguió buscando, preguntando por cada ciudad que pasaba, hasta que se encontró con otra persona que…
JAZMÍN:
¡Qué emocionante! Una pena que nunca sabremos el final, ya despunta el alba.
REY:
Vaya, es cierto, amanece. Te concedo una noche más.
NARRADOR:
Sherezade siguió contando la historia por donde se quedó, con lo que contó aquella otra persona a la princesa.
*De nuevo se invita a alguien del público para que cuente un relato, preferiblemente que incluya viajes*
JAZMÍN:
¡La princesa aún no ha encontrado a su amado! Es una pena que no llegaremos a saber el final de la historia.
REY:
Está bien, te concedo una noche más.
NARRADOR:
Así, fueron sucediéndose las noches a lo largo de meses y meses y más meses, mientras el rey, iba enamorándose de la joven.
SHEREZADE:
La joven encontró un palacio de aspecto abandonado que antaño debió ser hermoso. Se adentró en él y, en una de las estancias encontró a su amado. Cuando él la miró, decidió darle la oportunidad de contarle su historia, que poco a poco, le hizo recordar quién era. Cuando se besaron, el hechizo quedó roto y, al fin juntos, pudieron vivir felices para siempre.
JAZMÍN:
Ha sido precioso hermana. Nunca te olvidaré, ni a ti, ni tus relatos.
*Abraza a Sherezade*
SHEREZADE:
El alba se acerca, mi señor, estoy lista para afrontar mi destino.
REY:
No puedo mataros, realmente os amo, algo que nunca pensé que volvería a ocurrir. Me habéis abierto los ojos, he sido cruel y jamás volveré a hacer algo así. Si me aceptas de verdad, quiero que vivas conmigo, como una verdadera esposa.
*Se cogen de las manos mirándose, sonriendo*
NARRADOR:
La joven, que siempre había amado al rey y que su comportamiento y sufrimiento anteriores la habían entristecido profundamente, aceptó la oferta de buen grado, habiendo conseguido que el rey despertara de la locura que le había llevado a cometer atrocidades y ante su voluntad de redimirse. Sherezade fue una reina sabia y justa que supo asesorar a su esposo. El reino prosperó y con él sus gentes, que vivieron felices hasta el final de sus días.
*Nota de la autora: Con ocasión de la celebración de La Buena Cosecha, en 1491 C.V., escribí esta obra teatral basada en un antiguo relato calishita. En ella, el público participó metiéndose en el papel de los viajeros con los que se encuentra la princesa del relato que cuenta Sherezade. El evento tuvo además carácter benéfico, a fin de ayudar a paliar las penurias sufridas por los más desfavorecidos a causa de la crisis del oro de Maztica. Cabe destacar la magnífica acogida, tanto por la participación del público, como por la cantidad de donativos recibidos.