Kath Cantolunar
Pelo de la barba de Faurin
- Registrado
- 27/6/22
- Mensajes
- 657
KATH CANTOLUNAR
-¡Madre, me voy!-. Exclama alegremente la elfa.-Ay, mi tierna y dulce mariposilla! Sabía que este día llegaría. Siempre has sido una soñadora, aventurera como tu padre. Prométeme que regresarás con historias de héroes y misterios por descubrir… - La voz de la madre se quebró por un momento, pero pronto recuperó la compostura.
Kath, con una suave sonrisa, tomó las manos de su madre entre las suyas, sintiendo el calor familiar en ellas, el consuelo que siempre había encontrado en su contacto.
-Te lo prometo, madre. Y seré prudente y aprenderé.- Le aseguró, con la firmeza de quien ha escuchado esas palabras toda su vida. -Como siempre me habéis dicho que haga.
La madre asintió, su rostro reflejaba una mezcla de orgullo y temor. Sabía que no podía detener a su hija, porque ese día llegaría inevitablemente, así como llegó para ella en su juventud.
–Entonces ve, mi mariposilla. Que los vientos te sean favorables y la luna siempre ilumine tu camino-. Dijo su madre con una sonrisa cálida, besando la frente de Kath con una ternura infinita. -Y si alguna estrella traviesa decide guiarte por atajos, que sea para llevarte a los mejores secretos que el mundo oculta. Deja que todos conozcan tus buenas intenciones, tu gran corazón... Recuerda, hija mía, no hay sombra que pueda resistirse a una sonrisa ni peligro que no puedas enfrentar con una canción en los labios. ¡Canta fuerte y ríe aún más fuerte! Que cada paso sea una melodía y cada encuentro, una historia digna de contar-.
Kath sonrió, sabiendo que, como siempre, su madre encontraba la manera de transformar hasta la despedida más solemne en un momento lleno de vida y alegría.
Con una última mirada al campamento improvisado que tenían montado, la elfa ajustó el arco a su espalda y la pequeña mochila con provisiones, dio un paso más allá y comenzó a andar por el sendero, el cual pronto se perdería entre la espesura del bosque.

