Wolfgang
Pelo de la barba de Faurin
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PRIMERA PARTE: SALVAJE
Existía un poblado bárbaro Uthgarth, en donde el conflicto con sus hermanos de un clan rival, los "Leones Negros", era casi diario. Las sangrientas luchas se interrumpían tan solo para cazar, copular, y alimentarse. Y dormir...a veces.
[Guerra del Monte de los conejos, 3ª Dekhana]
-GROMAAAAAAHEEEEEEEEEEELL!!- Gritó el pobre bárbaro, tras hundir la daga en la garganta del pobre infeliz del clan del Leon Negro.-¡¡¡Ayuda!!!-
Gromahel vió, pese a la intensa lluvia y la neblina eterna de aquel monte infernal en el que habían luchado durante 3 largas dekhanas, cómo a su primo Gremrolkh le colgaba el brazo izquierdo del codo, y como tres "Leones" se habían percatado de eso, y le perseguían ahora. De inmediato, el joven guerrero se interpuso en el camino de los tres bárbaros, y lejos de entrar en furia para poder tumbar al menos a uno, se dedicó a contenerlos como pudo con su escudo, mientras su pobre primo se refugiaba a su espalda.
Al poco tiempo (Años para Gromahel), aparecieron más hombres del clan, y entre todos lograron reducir a los impetuosos Leones.
-No es impulsivo-Comentó una sosegada voz-Ha sabido esperar ayudas en lugar de entregarse a un valeroso combate contra tres, que le habría reportado mayor gloria.
-Y una muerte casi segura-Contestó la persona a la que le hablaban-Lo que no es, es tonto.-
Una vez reducidos los tres que perseguian al primo Gremrolkh, Gromahel observó lo que era el campo de batalla. Parecía un todos contra todos, algo demasiado desordenado en el que solo se distinguían los que iban de Rojo, y los que no. Y la sangre lo estaba tiñendo todo del mismo color...
-¡Permaneceremos Juntos!- Ordenó el joven a los que habían acudido a socorrerlo. Pese a su juventud parecía tener autoridad sobre los bárbaros de su clan. -Así será más difícil flanquearnos. Vosotros sereis mi escudo, y me protegereis de todo aquel que intente atacarme por el flanco, o por mi espalda. Vamos a acabar esto de una vez...-
El grupo de 5 bárbaros, 6 incluyendo al primo al que le cuelga el brazo (Y que luchaba con la mano izquierda, pero luchaba..), entró en la nube de guerreros de uno y otro clan. Iba avanzando con firmeza, quitando de enmedio a quien le asaltaba por delante, mientras a los que mandó que le rodearan, se enzarzaban con cualquier otro atacante de otros flancos. Buscaba algo, que finalmente encontro. El bárbaro con cabeza de león se percató y también fue a buscarle a él. Era un enorme hombre, con mandibula prominente, y un cuerpo fibroso que mostraba orgulloso las cicatrices de una vida de combates. Su mentón hacía pensar que pudiera ser semiorco, o simplemente un humano brutal. Llevaba una cabeza de león manchada con algún tinte negro, como Yelmo.
-¡Acabemos con esto!-Le gritó Gromahel por encima de las voces de la batalla.
-RiaaaaaaaAAAARGGHH!!- Recibió como respuesta del enorme "humano".
El barbaro fue a atacarle en una furiosa carga, pero casi ciego de ira, por lo que fué fácil esquivar el primer golpe. El segundo llegó fugaz, y casi no le dio tiempo a levantar el escudo, por lo que aunque lo paró, le trastabilló. El tercer golpe fue una brutal patada, que con sorprendente elasticidad por parte del guerrero de la cabeza de tigre, le acertó bajo el mentón y lo tiró. Aunque Gromahel se tiró antes de que la patada le diera de lleno, para reducir el daño del golpe. Ya desde el suelo, y sin pensárselo nada, fue a terminar la faena, clavando el espadon de arriba hacia abajo, con la intención de ensartar al joven bárbaro en el suelo.
El golpe era previsible desde que se estaba cayendo al suelo, así que Gromahel lo esquivó rodando por el barro, (Hubiera sido tierra de no ser por la lluvia), se levantó como un resorte, y dio su primer golpe. El bárbaro de la cabeza de tigre perdió su mano. El combate finalizó. El enorme "León Negro" se agarró su brazo cayendo de rodillas, y tiñéndo todo el suelo de rojo, imploró:
-Mátame, ¡Acaba con esto, Gromahel!-
-No puedo, Turglig. Tu madre y la mía son primas hermanas...- Dicho esto, descargó el pomo de su espada bastarda contra la nuca del bárbaro de la mano amputada, dejándolo inconsciente en el suelo.
-¡Acabemos con ellos Grom, mira sus caras!- Dijo el primo Gremrolkh entusiasmado (Y aún con un brazo colgándole).
-Basta de sangre por hoy... Volvamos a casa.- Le contestó el joven y despierto bárbaro, negando con la cabeza.
Más lejos, las dos figuras que contemplaban el combate, intercambiaron impresiones:
-¡Jajajajaja!, ¿Viste eso? Liderazgo, estrategia...Cada vez me gusta más. -Dijo una, entusiasta-
-Y con sentido de la Lealtad, mira como perdonó la vida a su enemigo, por ser familia..- Contestó más comedido la otra.
-Creo que va siendo hora de ponerle a prueba...-
La figura asintió como contestación, y ambos bajaron la colina, encaminándose al terreno de batalla..
Existía un poblado bárbaro Uthgarth, en donde el conflicto con sus hermanos de un clan rival, los "Leones Negros", era casi diario. Las sangrientas luchas se interrumpían tan solo para cazar, copular, y alimentarse. Y dormir...a veces.
[Guerra del Monte de los conejos, 3ª Dekhana]
-GROMAAAAAAHEEEEEEEEEEELL!!- Gritó el pobre bárbaro, tras hundir la daga en la garganta del pobre infeliz del clan del Leon Negro.-¡¡¡Ayuda!!!-
Gromahel vió, pese a la intensa lluvia y la neblina eterna de aquel monte infernal en el que habían luchado durante 3 largas dekhanas, cómo a su primo Gremrolkh le colgaba el brazo izquierdo del codo, y como tres "Leones" se habían percatado de eso, y le perseguían ahora. De inmediato, el joven guerrero se interpuso en el camino de los tres bárbaros, y lejos de entrar en furia para poder tumbar al menos a uno, se dedicó a contenerlos como pudo con su escudo, mientras su pobre primo se refugiaba a su espalda.
Al poco tiempo (Años para Gromahel), aparecieron más hombres del clan, y entre todos lograron reducir a los impetuosos Leones.
-No es impulsivo-Comentó una sosegada voz-Ha sabido esperar ayudas en lugar de entregarse a un valeroso combate contra tres, que le habría reportado mayor gloria.
-Y una muerte casi segura-Contestó la persona a la que le hablaban-Lo que no es, es tonto.-
Una vez reducidos los tres que perseguian al primo Gremrolkh, Gromahel observó lo que era el campo de batalla. Parecía un todos contra todos, algo demasiado desordenado en el que solo se distinguían los que iban de Rojo, y los que no. Y la sangre lo estaba tiñendo todo del mismo color...
-¡Permaneceremos Juntos!- Ordenó el joven a los que habían acudido a socorrerlo. Pese a su juventud parecía tener autoridad sobre los bárbaros de su clan. -Así será más difícil flanquearnos. Vosotros sereis mi escudo, y me protegereis de todo aquel que intente atacarme por el flanco, o por mi espalda. Vamos a acabar esto de una vez...-
El grupo de 5 bárbaros, 6 incluyendo al primo al que le cuelga el brazo (Y que luchaba con la mano izquierda, pero luchaba..), entró en la nube de guerreros de uno y otro clan. Iba avanzando con firmeza, quitando de enmedio a quien le asaltaba por delante, mientras a los que mandó que le rodearan, se enzarzaban con cualquier otro atacante de otros flancos. Buscaba algo, que finalmente encontro. El bárbaro con cabeza de león se percató y también fue a buscarle a él. Era un enorme hombre, con mandibula prominente, y un cuerpo fibroso que mostraba orgulloso las cicatrices de una vida de combates. Su mentón hacía pensar que pudiera ser semiorco, o simplemente un humano brutal. Llevaba una cabeza de león manchada con algún tinte negro, como Yelmo.
-¡Acabemos con esto!-Le gritó Gromahel por encima de las voces de la batalla.
-RiaaaaaaaAAAARGGHH!!- Recibió como respuesta del enorme "humano".
El barbaro fue a atacarle en una furiosa carga, pero casi ciego de ira, por lo que fué fácil esquivar el primer golpe. El segundo llegó fugaz, y casi no le dio tiempo a levantar el escudo, por lo que aunque lo paró, le trastabilló. El tercer golpe fue una brutal patada, que con sorprendente elasticidad por parte del guerrero de la cabeza de tigre, le acertó bajo el mentón y lo tiró. Aunque Gromahel se tiró antes de que la patada le diera de lleno, para reducir el daño del golpe. Ya desde el suelo, y sin pensárselo nada, fue a terminar la faena, clavando el espadon de arriba hacia abajo, con la intención de ensartar al joven bárbaro en el suelo.
El golpe era previsible desde que se estaba cayendo al suelo, así que Gromahel lo esquivó rodando por el barro, (Hubiera sido tierra de no ser por la lluvia), se levantó como un resorte, y dio su primer golpe. El bárbaro de la cabeza de tigre perdió su mano. El combate finalizó. El enorme "León Negro" se agarró su brazo cayendo de rodillas, y tiñéndo todo el suelo de rojo, imploró:
-Mátame, ¡Acaba con esto, Gromahel!-
-No puedo, Turglig. Tu madre y la mía son primas hermanas...- Dicho esto, descargó el pomo de su espada bastarda contra la nuca del bárbaro de la mano amputada, dejándolo inconsciente en el suelo.
-¡Acabemos con ellos Grom, mira sus caras!- Dijo el primo Gremrolkh entusiasmado (Y aún con un brazo colgándole).
-Basta de sangre por hoy... Volvamos a casa.- Le contestó el joven y despierto bárbaro, negando con la cabeza.
Más lejos, las dos figuras que contemplaban el combate, intercambiaron impresiones:
-¡Jajajajaja!, ¿Viste eso? Liderazgo, estrategia...Cada vez me gusta más. -Dijo una, entusiasta-
-Y con sentido de la Lealtad, mira como perdonó la vida a su enemigo, por ser familia..- Contestó más comedido la otra.
-Creo que va siendo hora de ponerle a prueba...-
La figura asintió como contestación, y ambos bajaron la colina, encaminándose al terreno de batalla..