DM Caotica
Dungeon Master
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Los rumores comenzaron a extenderse por el enclave de Tethir mucho antes de que los supervivientes cruzaran las puertas. Al principio fueron poco más que susurros entre exploradores y guardabosques. Movimientos extraños en los límites del Páramo Sombrío, grupos armados internándose en tierras malditas y nombres conocidos pronunciados en voz baja alrededor de las hogueras.
Pocos prestaron verdadera atención a aquellas historias.
Hasta que los vieron llegar.
Ciento cincuenta y cinco elfos regresaron del Páramo Sombrío. Ciento cincuenta y cinco vidas que muchos ya daban por perdidas. Hambrientos, agotados y marcados por las penurias sufridas lejos de su pueblo, pero vivos.
Los supervivientes cuentan una historia difícil de creer. Hablan de un pequeño grupo que desafió multitud de peligros para encontrarlos y guiarlos de regreso a casa cuando toda esperanza parecía extinguida.
Sus nombres ya recorren las calles y senderos de Tethir:
La Cinnaess Sylwen, la Olin Gisir Nyvara, Yrathea, Kalren, Kyathel y Liliana, una humana amiga del pueblo.
Algunos dicen que atravesaron horrores innombrables. Otros afirman que se enfrentaron a criaturas que habitan las profundidades más oscuras del Páramo imposibles de exterminar. Como ocurre con todo rumor, a medida que se extiende aparecen nuevos detalles o incluso cubren pequeñas partes del anterior. Lo único que parece indiscutible es el resultado, ciento cincuenta y cinco elfos han vuelto y ha sido una señal de esperanza para todo el pueblo gentil después de la última era de caos en su hogar.
Por ahora, los recién llegados permanecen bajo el cuidado del Enclave mientras recuperan fuerzas y sanan las heridas visibles e invisibles que dejaron atrás. Sin embargo, en medio de las incertidumbres que aún rodean lo sucedido, una verdad resuena con fuerza.
Donde muchos solo veían una causa perdida, hubo quienes se adentraron en la oscuridad y regresaron con un pueblo entero.
Unos héroes a los que se les recordará y admirará.
Pocos prestaron verdadera atención a aquellas historias.
Hasta que los vieron llegar.
Ciento cincuenta y cinco elfos regresaron del Páramo Sombrío. Ciento cincuenta y cinco vidas que muchos ya daban por perdidas. Hambrientos, agotados y marcados por las penurias sufridas lejos de su pueblo, pero vivos.
Los supervivientes cuentan una historia difícil de creer. Hablan de un pequeño grupo que desafió multitud de peligros para encontrarlos y guiarlos de regreso a casa cuando toda esperanza parecía extinguida.
Sus nombres ya recorren las calles y senderos de Tethir:
La Cinnaess Sylwen, la Olin Gisir Nyvara, Yrathea, Kalren, Kyathel y Liliana, una humana amiga del pueblo.
Algunos dicen que atravesaron horrores innombrables. Otros afirman que se enfrentaron a criaturas que habitan las profundidades más oscuras del Páramo imposibles de exterminar. Como ocurre con todo rumor, a medida que se extiende aparecen nuevos detalles o incluso cubren pequeñas partes del anterior. Lo único que parece indiscutible es el resultado, ciento cincuenta y cinco elfos han vuelto y ha sido una señal de esperanza para todo el pueblo gentil después de la última era de caos en su hogar.
Por ahora, los recién llegados permanecen bajo el cuidado del Enclave mientras recuperan fuerzas y sanan las heridas visibles e invisibles que dejaron atrás. Sin embargo, en medio de las incertidumbres que aún rodean lo sucedido, una verdad resuena con fuerza.
Donde muchos solo veían una causa perdida, hubo quienes se adentraron en la oscuridad y regresaron con un pueblo entero.
Unos héroes a los que se les recordará y admirará.
