ET Faker
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Fue un joven arriero, que descansaba en su camino al estibador, quien hizo el hallazgo. Bajó por las rocas resbaladizas hacia la cala de la Costa Sur y allí, en un saliente de los acantilados, vio el altar. No debería haber estado allí. Un montículo de huesos ennegrecidos, dispuestos en una estructura imposible, como si el tiempo los hubiera soldado juntos. Sobre la piedra, sangre aún fresca, deslizándose lenta por los surcos como si el propio acantilado estuviera herido de muerte. No había más figuras con vida que la suya propia, pero el eco de pasos lejanos aún parecía flotar en el aire, como si los responsables acabaran de marcharse.
Lo que sí había era un cuerpo, dispuesto con un cuidado y respeto que no se trasladaba a las heridas que desgarraban su carne. La mujer, una novicia iniciada en la fe de Selûne a juzgar por sus ropajes y símbolos, aún conservaba un rictus de terror.
Habiendo mandado a su mozo a dar aviso a las patrullas de las Fuerzas Armadas, dejó la escena tal y como estaba para no entorpecer a la autoridad. Extraña era la naturaleza de las laceraciones, pero más extraña aún la marca a fuego en su frente, representando un cráneo rodeado de lágrimas.
La firma fue una flor, que encontraron dispuesta a modo de despedida fúnebre: un lirio blanco, intacto por la magia que lo conserva, posado sobre un charco carmesí como una burla o un desafío, pues son las mismas flores que escogió la Alta Sacerdotisa de su fe, Sariel Shade, en su ceremonia de ascenso.
Dicen, además, que llevaba un mensaje: ‘Así florece la noche tras la muerte de la luz’.
Así se ha hablado en los caminos de la Costa y en los Dedos de Delosar.
Offtopic :
Petición de escena personal de jugadores validada, conducida y supervisada.
Gracias a Yuzu por la ayuda con la imagen.
Gracias a Yuzu por la ayuda con la imagen.


