Novedades

Rumores del Castillo del Guantelete

farraces

Admirador del brazo de Sune
Registrado
19/9/06
Mensajes
612
*Dos hombres en el distrito del Templo sentados en un banco de piedra*

¿Te has enterado, viejo? Se rumorea por las tabernas y nuestras calles que la Orden del Guantelete se ha cansado de esperar. Dicen que el obispo ese, el tal Dick Cars, se ha reunido con los Ordenados y está harto de que la chusma de la noche ,esos pálidos que no ven el sol, campen a sus anchas por las criptas y la periferia cercana a la ciudad.

Cuentan los que limpian las calles que en el Castillo del la Orden se está cociendo algo gordo, hablan de que van a empezar a dar clases y entrenamientos a cualquiera que tenga agallas para aprender a cazar vampiros, y que se organizarán batidas y patrullas para barrer las cuevas y catacumbas de la zona. Vamos, que pretenden montar un muro de acero y fe entre las madrigueras de los colmilludos y la gente de bien. ¡A ver si es verdad y limpian un poco esto, que ya ni salir de noche es seguro!
Picsart_26-10-04_10-27-05-186.jpg​
 

Essex

Zapatillas de osito de Shama
Registrado
6/12/16
Mensajes
1,811
—Esperemos que el señor Obispo no haya leído esas fantasiosas mentiras de ese bardo tan «imaginativo» sobre mi persona. Aunque, siendo justos, no se puede negar que supo convertirlas en una historia cojonudamente buena. Maldita sea, consiguió hacerme parecer un «villano» mucho más impresionante de lo que yo mismo me he considerado jamás...

*Aguzaría sus orejas élficas para escuchar qué rumores y comentarios circulaban acerca de los movimientos de los Ordenados.*
​
 

farraces

Admirador del brazo de Sune
Registrado
19/9/06
Mensajes
612
Dicen algunos guardias de la ciudad y los tenderos más madrugadores que un binomio de la Orden del Guantelete cruzaron hacia el Campo Santo con sus armaduras relucientes, impecables, dispuestas a hacer honor a su fe. Pero lo que ha dejado helados a los pocos que los vieron regresar al caer la tarde es otra historia muy distinta.

Cuentan que venían con esas mismas armaduras, sí, pero el brillo de la plata se había perdido bajo una costra inconfundible de sangre negra, restos de carne putrefacta y las marcas oscuras de una lucha brutal contra las entrañas de la tierra. Sus capas blancas, antes impolutas, arrastraban desgarradas y manchadas de oscuro, y llevaban los rostros demacrados por el cansancio extremo, surtidos de sudor, ceniza y salpicaduras de quién sabe qué horrores subterráneos. No dijeron una sola palabra al cruzar la calle, pero cualquiera que los mirara a los ojos comprendía una cosa, la Orden del Guantelete ha bajado al infierno y ha vuelto para contarlo.

¡A saber qué se esconde bajo los pies de Athkatla... y quién se atreve a cruzarse en su camino ahora!

Una cosa está segura, podremos dormir mejor y más tranquilos sabiendo que la Orden del Guantelete está activa en esas zonas.

Picsart_26-10-06_09-29-54-261.jpg​
 
Arriba