Thrall
Otro Cantoscuro
- Registrado
- 15/11/07
- Mensajes
- 756
- Edad
- 36
Algo extraño está pasando en el Hospicio de San Annur y es palpable por aquellos que lo visiten asiduamente, ya sea para hacer un donativo, buscar un descanso momentáneo o las bondades del Quebrado para sus aventuras de manos de las Sacerdotisas Adellian y Briel.
Y es que donde antes había dicha y jovialidad, ahora había silencio y caras largas. El itinerario de los huérfanos era mucho más estricto y controlado, dejando solo salidas al exterior a la llegada de Anith Sella o Aravae Dispar en su jornada de cuenta cuentos. Las hermanas y los monjes, por su lado, al igual que el Padre, poseían ahora hondas y oscuras ojeras, como si de una maldición conjunta se tratara, una maldición que denotaría falta de sueño y nerviosismo en los responsables del orfanato.
La energía de los residentes de San Annur con la que trabajaban para dar un futuro tanto a jóvenes huérfanos como a adultos descarrilados, de forma asertiva, madura y desprovista de puerilidad parecía estarse apagando.
¿Que estaría sucediendo en el Hospicio?
Y es que donde antes había dicha y jovialidad, ahora había silencio y caras largas. El itinerario de los huérfanos era mucho más estricto y controlado, dejando solo salidas al exterior a la llegada de Anith Sella o Aravae Dispar en su jornada de cuenta cuentos. Las hermanas y los monjes, por su lado, al igual que el Padre, poseían ahora hondas y oscuras ojeras, como si de una maldición conjunta se tratara, una maldición que denotaría falta de sueño y nerviosismo en los responsables del orfanato.
La energía de los residentes de San Annur con la que trabajaban para dar un futuro tanto a jóvenes huérfanos como a adultos descarrilados, de forma asertiva, madura y desprovista de puerilidad parecía estarse apagando.
¿Que estaría sucediendo en el Hospicio?