Después de haber examinado a Orisong, Lux, y Boris. Los gentiles se encontraron con Lire Lilta en Caravassar, ya que sabían que no abandonaba la ciudad por precaución. Allí estaba también un humano, Bashar Souleyman, que resultó que estaba marcado igualmente, por lo que también le atendieron.
A fin de evitar los ojos y orejas indiscretas que abunda por toda la ciudad de Wauken, se dirigieron a un lugar tranquilo y apartado de miradas.
Examinaron su condición física y la evolución de la herida dejada por la marca, y seguidamente, tomaron detalle de cualquier cambio en sus actitudes, pensamientos y tendencias naturales, por leves que fueran.
Habiéndoles escuchado Yara les indicó qué debían hacer en relación a su naturaleza, para que lo tomaran en cuenta.
Cuando se separaron nuevamente, el anciano druida se quedó un rato absorto en sus pensamientos, cabilando en la habitación antes de volver al bosque -
Me parece que estaré un tiempo, yendo y viniendo, entre Suldanessellar y Caravassar- Suspiró cansado.
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Quizás las aguas de Suldanessellar me ayuden a pensar...- Y exhalando aire, retomó el camino de vuelta hacia la biblioteca. -
Y los árboles del camino del bosque también- Sonrió para sí mismo, mientras salía de Caravassar.