Ulric
Escritor de muchotexto
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El gélido viento del norte, arrastra hasta los Páramos del Alandor la voz de Auril, poco a poco, la flora va cubriendose de una tímida capa de escarcha.
Muchos son, los que en su largo caminar, toman el santuario como lugar de descanso, sin embargo, ha ya días que no se vé por el mismo a su guardiana.
Los guías que quedan en el lugar, realizan las tareas que siempre han realizado, pero el Asamheim se halla muy cerca, y bajo esa capa de escarcha, se siente el suave y delicado roce de los dedos de las almas errantes, que deben ser guiadas...
Muchos son, los que en su largo caminar, toman el santuario como lugar de descanso, sin embargo, ha ya días que no se vé por el mismo a su guardiana.
Los guías que quedan en el lugar, realizan las tareas que siempre han realizado, pero el Asamheim se halla muy cerca, y bajo esa capa de escarcha, se siente el suave y delicado roce de los dedos de las almas errantes, que deben ser guiadas...