Novedades

Sobre la Casa Alghul de Thay

Teiglin

Adorador reciente de Talona
Registrado
13/10/06
Mensajes
1,386
Edad
39
a19c943122795d20b74d9870545f3b08.png




magos-rojos-marco.png


No existe en los registros del Consejo de los Seis de Amn ningún documento que reconozca oficialmente la existencia de la Casa Alghul como entidad noble de Thay con presencia permanente en territorio amnio. Pero existe, en los archivos internos de varios de sus miembros, una categoría no oficial para ciertas realidades políticas que no pueden ignorarse aunque tampoco puedan nombrarse cómodamente. La Casa Alghul ocupa esa categoría desde hace años, que es el mejor indicador posible de que ha alcanzado exactamente el tipo de poder que Obara quería: el poder que no necesita que lo proclamen porque ya nadie puede ignorarlo.

En Bezantur, los registros muestran el Enclave Thayino de Athkatla como uno de los más rentable y estables de todos los enclaves de la Costa de la Espada. Los zulkirs reciben sus informes, su porcentaje, envían sus emisarios y reciben de vuelta respuestas siempre correctas en la forma y siempre ligeramente menos informativas de lo que esperaban en el fondo. Thay sabe que la Casa Alghul sirve a Thay. Thay también sabe, aunque prefiere no escribirlo, que la Casa Alghul se sirve a sí misma primero.

En la Torre Carmesí, el círculo continúa maniobrando sin pausa.

Khamul permanece en sus estudios de adivinación en los pisos altos, una presencia estable y silenciosa que el Enclave da por supuesta de la misma manera en que se da por supuesto el suelo bajo los pies. Ve lo que debe ver, informa de lo que debe informarse, y guarda el resto con la discreción de quien lleva décadas comprendiendo que saber y decir son dos decisiones completamente distintas.

Dorian trabaja en los niveles inferiores y sus creaciones pueblan los sótanos de la Torre Carmesí: no muertos ensamblados con paciencia y creaciones que nadie en Athkatla podría imaginar descansaran sobre sus cimientos, y entre ellos, los esclavos que limpian tras él aprenden rápidamente a no mirar demasiado tiempo. Pero los laboratorios guardan también el recuerdo de Druulxakmilesh, el archimago dracónido de escamas azules que entregó su vida en Murann. Sus herramientas siguen colgadas en la cámara principal, sin que nadie haya osado tocarlas, como un recordatorio silencioso de lo que el Enclave perdió y de la deuda que quedó abierta ese día. Una afrenta que la Casa Alghul no ha olvidado ni olvidará, y que Thay tampoco perdonará. Murann pagará su precio en el momento que el Khazark estime oportuno, que es la única forma en que Obara Alghul cobra lo que se le debe.

Shazzar es el rostro administrativo de la Casa Alghul, el hombre que gestiona los asuntos del Enclave con una precisión que los funcionarios del Consejo de los Seis no han conseguido rebatir. Todo lo que entra y sale del Enclave en forma de información pasa por sus manos, y esa posición lleva años siendo también el terreno sobre el que Shazzar construye algo que no aparece en ningún registro oficial. Es una ambición paciente, cultivada en las sombras con la misma meticulosidad con que administra los asuntos visibles del Enclave: lealtades menores ganadas entre los cuadros inferiores, favores dispensados con precisión quirúrgica, pequeños desafíos de protocolo ensayados para ver hasta dónde puede llegar sin que nadie lo corrija. Obara lo sabe, como sabe todo lo que ocurre en la Torre Carmesí, y su tolerancia ante esa ambición es uno de los misterios que el círculo ha aprendido a no intentar resolver.

Lo que pocos recuerdan, o prefieren no recordar, es que Shazzar no llegó solo al lugar que ocupa. Kaelith, la semielfa de cabello dorado, fue quien allanó los primeros pasos de su ascenso. Cuando Obara fraguaba la caída de Zalethra, Kaelith estaba allí. ¿Shazzar finalmente eliminó a su rival? Los registros nunca lo pudieron comprobar.

Leyna es la más joven del círculo, y esa condición es simplemente un estado transitorio. La Archimaga y su ascenso fulgurante, una figura política que obedece a los intereses de Thay, pero más a los de su patriarca Alghul.

Vraska Alghul es la Voz del Khazark, su Valedora, su ejecutora. La sombra que actúa cuando Obara decide que algo debe resolverse sin que quede rastro de que fue él quien lo decidió. No existe separación entre lo que ella es y lo que hace, porque desde el día en que Obara la rescató del caos y ella devolvió esa deuda con una lealtad sin precio ni condiciones, ambas cosas son la misma. Como maga de guerra no tiene igual en el círculo en lo que importa en el combate real.

Hay problemas del Enclave que no tienen solución administrativa ni arcana en el sentido convencional. Esos problemas desaparecen, y nadie en la Torre Carmesí pregunta cómo. Todos saben hacia donde mirar.

Fuera del círculo arcano están los caballeros. Maelkor es la fuerza visible del Enclave. Su lealtad no es la del que obedece porque no puede hacer otra cosa, sino la del que ha elegido con plena conciencia de sus alternativas, y esa distinción lo hace más valioso que muchos con diez veces su poder. La pesadilla que monta, con sus crines de fuego eterno y sus ojos de ascua roja, precede su llegada como un anuncio que ningún heraldo podría igualar. Cuando los caballeros thayinos avanzan bajo su mando, hay algo en esa imagen que los que la han enfrentado describen, en los escasos casos en que sobreviven, como la certeza súbita de que la muerte ha decidido organizarse. Ashar, por el contrario, es la ausencia de todo aquello: el caballero que no aparece en ningún informe porque las batallas en las que participa no se llaman batallas, la resolución de un problema antes de que el problema sepa que está siendo resuelto, Ashar el demente, Ashar el loco.


Así es como se sostiene la Casa Alghul.

Porque la Casa Alghul no es la Torre Carmesí ni el bazar ni los laboratorios ni los no muertos de los sótanos ni los caballeros de armadura negra. La Casa Alghul son las personas que Obara Alghul eligió, y que eligieron a Obara Alghul, en el único pacto que el Khazark reconoce como vinculante.

Y los resultados, hasta ahora, han hablado por sí solos.




Offtopic :
Un pequeño homenaje a los que están o estuvieron en la facción de los Magos Rojos de Thay
 
Última edición:
Arriba