Thycilan
Enano con acento ruso
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- 8/10/10
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Alli a los limites de Suldanessalar se erguía un enorme caserón enclavado a un monte. La llamaban PalTawartun, la imponente casa del monte, donde una rama muy próspera de la Casa de Lotar habitaba, eran los Barakrok, los Señores de los corceles de los Lotar.
Desde que llegaron a esas tierras fueron maestros en la crianza de corceles,ya sean de viaje o de guerra. El lider se llamaba Thalion Elej de Lotar, Lla voz Fuerte, tenia dos hijos; el mayor y sucesor era Falthon, Cabellos Grises; y Thycilan Elej, El de la Voz de Plata.
Los jóvenes elfos crecían y aprendian lo normal, arquería, conceptos básicos de esgrima, música y arte, mientras que su padre se dedicaba a la crianza de los mejores corceles para la guerra que asolaba esa época
Thylican, el menor, era un joven de cabello plateado, delgado, pero hermoso entre su casa, amado por las aves y los corceles; poseía
una voz para la canción sin igual entre los Barakrok, no se interesó mucho por el arco y la espada, pero si por las artes y letras
Falthon, era fuerte, agil, experto en el uso de la cimitarra elfa y el arco, era el sucesor de los Barakrok y pronto se ganaría ese título.
Cuando fue tiempo, Thalion envió a su hijo mayor al frente, pues un Señor de los Corceles tendría que saber luchar y defender a la casa Lotar como ninguno. Fue así como en una primavera, Falthon partio a la batalla.
Thycilan mejoraba en sus artes, componía canciones y poesías, se dedicaría a una vida tranquila por muchos siglos,lo suyo no era luchar, eso estaba claro.
2 años después de la partida de Falthon, llego la mala noticia, habia caído en una emboscada y fue muerto por una flecha envenenada, la tristeza inundó a los Barakrok, y poco se sonreía ya en la casa de los Criadores, Thalion sentía un gran pesar en el corazón, y Thycilan, compuso una cancion recordando la partida de su hermano, muy pocas veces se escucho cantar en PalTawartun pues llenaba de tristeza a los Barakrok.
La niebla comienza a bajar
El frio es mas intenso cada vez
Quema su piel, quema su piel…
Desesperansa, lastima mi alma, me tumban del cielo
Su cuerpo ya no se puede sostener
Ah queda inerte sobre el suelo
Esperara que alguien lo lanze al profundo abismo
Donde las sombras sabran el secreto de su final
Sus ojos dejan de bañarlo en sal
En la oscuridad que noche a noche lo atrapara…
Era el fragmento que recordaba su muerte…
Fue cuando Thalion tendría que nombrar a su Thycilan como heredero pues los Señores de los caballos tendrían que tener un líder en el futuro, con orgullo y valor el muchacho cantor aceptó su nuevo destino; tomo el arco de su hermano, la hermosa armadura rojo y dorada de los Barakrok, el estandarte de los Lotar, montado en Valenar, príncipe de los corceles, partio a la batalla.
Un año más luchó entre las filas élficas, ondeando con orgullo el estandarte de los Lotar, luchando por los Barakrok, la memoria de su hermano y Suldanessalar.
Se curtió en la batalla, atrás había quedado el poeta, ahora era un Cantor de guerra, una flecha danzante.
Thycilan recibió un mensaje de su padre, tendria que partir a Amn a ayudar a la Dama Silmëwen, heredera de los Lotar, y unirse a su escuadrón en esas tierras humanas. Con orgullo volvió aceptar y en primavera cabalgo por los bosques, esquivando al enemigo. Valenar, el príncipe de los caballos, corría por el viento…hasta que que un día cerca de verano, llego a Amn, fatigado pero orgulloso, portaba su armadura roja, ondeaba el estandarte de los Lotar; su misión: encontrar a la Dama Silmewen…
continuara
_________________
Soy un Barakrok, señor de los Caballos y lucho por la paz de Suldanessalar, soy un Cantor de guerra, una flecha danzante, soy un Lotar
Desde que llegaron a esas tierras fueron maestros en la crianza de corceles,ya sean de viaje o de guerra. El lider se llamaba Thalion Elej de Lotar, Lla voz Fuerte, tenia dos hijos; el mayor y sucesor era Falthon, Cabellos Grises; y Thycilan Elej, El de la Voz de Plata.
Los jóvenes elfos crecían y aprendian lo normal, arquería, conceptos básicos de esgrima, música y arte, mientras que su padre se dedicaba a la crianza de los mejores corceles para la guerra que asolaba esa época
Thylican, el menor, era un joven de cabello plateado, delgado, pero hermoso entre su casa, amado por las aves y los corceles; poseía
una voz para la canción sin igual entre los Barakrok, no se interesó mucho por el arco y la espada, pero si por las artes y letras
Falthon, era fuerte, agil, experto en el uso de la cimitarra elfa y el arco, era el sucesor de los Barakrok y pronto se ganaría ese título.
Cuando fue tiempo, Thalion envió a su hijo mayor al frente, pues un Señor de los Corceles tendría que saber luchar y defender a la casa Lotar como ninguno. Fue así como en una primavera, Falthon partio a la batalla.
Thycilan mejoraba en sus artes, componía canciones y poesías, se dedicaría a una vida tranquila por muchos siglos,lo suyo no era luchar, eso estaba claro.
2 años después de la partida de Falthon, llego la mala noticia, habia caído en una emboscada y fue muerto por una flecha envenenada, la tristeza inundó a los Barakrok, y poco se sonreía ya en la casa de los Criadores, Thalion sentía un gran pesar en el corazón, y Thycilan, compuso una cancion recordando la partida de su hermano, muy pocas veces se escucho cantar en PalTawartun pues llenaba de tristeza a los Barakrok.
La niebla comienza a bajar
El frio es mas intenso cada vez
Quema su piel, quema su piel…
Desesperansa, lastima mi alma, me tumban del cielo
Su cuerpo ya no se puede sostener
Ah queda inerte sobre el suelo
Esperara que alguien lo lanze al profundo abismo
Donde las sombras sabran el secreto de su final
Sus ojos dejan de bañarlo en sal
En la oscuridad que noche a noche lo atrapara…
Era el fragmento que recordaba su muerte…
Fue cuando Thalion tendría que nombrar a su Thycilan como heredero pues los Señores de los caballos tendrían que tener un líder en el futuro, con orgullo y valor el muchacho cantor aceptó su nuevo destino; tomo el arco de su hermano, la hermosa armadura rojo y dorada de los Barakrok, el estandarte de los Lotar, montado en Valenar, príncipe de los corceles, partio a la batalla.
Un año más luchó entre las filas élficas, ondeando con orgullo el estandarte de los Lotar, luchando por los Barakrok, la memoria de su hermano y Suldanessalar.
Se curtió en la batalla, atrás había quedado el poeta, ahora era un Cantor de guerra, una flecha danzante.
Thycilan recibió un mensaje de su padre, tendria que partir a Amn a ayudar a la Dama Silmëwen, heredera de los Lotar, y unirse a su escuadrón en esas tierras humanas. Con orgullo volvió aceptar y en primavera cabalgo por los bosques, esquivando al enemigo. Valenar, el príncipe de los caballos, corría por el viento…hasta que que un día cerca de verano, llego a Amn, fatigado pero orgulloso, portaba su armadura roja, ondeaba el estandarte de los Lotar; su misión: encontrar a la Dama Silmewen…
continuara
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Soy un Barakrok, señor de los Caballos y lucho por la paz de Suldanessalar, soy un Cantor de guerra, una flecha danzante, soy un Lotar