Capítulo 2 - la semilla -
Hace 23 años, en una pequeña aldea de Kozakura…
Sr. Takuma - ¡Ya va a nacer! Gracias espíritus, gracias por esta nueva alma que se une a mi familia, no sé si hay algo comparable con traer un hijo al mundo, querida mía, está todo listo, tu tranquila.
*El esposo miro a su amada una vez más antes de dejarla con las parteras, al salir de la habitación pudo observar en la lejanía del campo, en dirección al bosque una gran humareda que se aproximaba, para luego escuchar la voz de uno de sus criados*
- ¡Shinobis! ¡Sr. Takuma cuidado! *fueron sus últimas palabras del criado antes de ser atravesado por una katana por la espalda*
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Los gritos desgarradores en la habitación por el nacimiento, se entremezclaron con los gritos de muerte del afuera, creando un concierto de gritos, humo y fuego dignos del infierno más aterrador.
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El papel que cubría las ventanas se vistió de rojo, el Sr. Takuma pudo ver a su hija mayor en riesgo de muerte, se apresuró y ensartó su azada en el shinobi distraído por la excitación de matar a una niña, al mirar atrás, sombras como si de un hormiguero bajo ataque se tratase entraban en la casa, miro a su niña y debió optar, la vida de su hija o la vida de su hija no nata y su esposa, el hombre sin dudarlo, apretó fuertemente la mano de su hija y vio el terror en sus ojos, por lo que comenzó a correr en dirección al bosque.
Al regresar, solo encontró el cadáver de cuantos nacidos bajo el sol oriental habían allí, mientras apilaba cadáveres y enterraba a su esposa, sabía que debía fortalecerse por la hija que aún le quedaba, la pequeña Shokome, pensando que la pequeña Toboku, estaba muerta en el vientre de su madre.
Capítulo 3 - el Tallo –
En la profundidad de un bosque de Kozakura….
Voz misteriosa: El ataque fue un éxito Sr. Hiroishi, aunque no logramos matar al Sr. Takuma, tenemos la reliquia en nuestro poder.
Segunda Voz misteriosa: Bien, es suficiente, no se debe derramar sangre que no sea necesaria. Marchemos.
Voz misteriosa: ¿y qué hacemos con la niña?
Segunda Voz misteriosa: Dejaremos ese problema en manos de los dioses, dejadla sobre la piedra, andando.
Voz misteriosa: ¡en guardia!
Segunda Voz misteriosa ¿Qué sucede?
Voz misteriosa: Oh, nada señor, me pareció ver un tigre tras esos árboles, debe haber sido mi imaginación, vamos de una vez.
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El Sonido de una beba llorando irrumpía en el bosque como una graciosa ironía en un solemne funeral.
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*Una voz de mujer, retorcida y con un color cercano a la locura habló a la niña*
¿Qué pasa pequeñita? ¿Quién te ha dejado aquí?
*la acercó a sus pechos ya desnudos y le dio de mamar*
Yo perdí una niña como tú, quizás los espíritus me están compensando.
Capítulo 4 -la Flor-
La pequeña Toboku ya con seis años juntaba Cerezos para llevar a su madre, la niña había crecido en belleza y sabiduría y su madre adoptiva sufría visiones de muerte por ocultarle a aquel triste hombre la verdad que le habían revelado los espíritus, que la familia de la pequeña Toboku aún vivía.
Las Flores lejos del tallo natural se marchitan, pero pueden ser implantadas en otro, pueden ser que los espíritus cada tanto pateen el tablero del Shogi y abran paso a un nuevo juego, quien sabe si al final el buen tallo es el natural, o el nuevo…
La niña criada por una Shaman del bosque olía a moho y flores, plantas y naturaleza, ese olor la acompañaría toda la vida, su cabello negro ganaba tonalidades verdes, de tanto juntar vida en ellos.
Siguiendo su aroma una Ninfa se acercó a ella y al verla tan hermosa, pensamiento que enfrento la pequeña Toboku también, la beso fuertemente en la frente.
Sin entender la pequeña Toboku el pacto que se había sucedido, parte de la magia de la Ninfa paso a ella y pronto pudo comenzar a sentir la magia en su alma, sus ojos brillaban de un color verde feérico cuando ella conjuraba, su madre tras mucho discutir con ella misma en su locura, decidió acercarse con ella a su padre, la niña sin saber que era su familia se acercó a ellos en el campo, intercambió pocas palabras banales y se fue, la Shaman se acercó al Sr. Takuma.
Shaman - Te he dado señal de que Toboku vive para que los espíritus buenos me dejen en paz, pero debes saber, que si te acercas a ella tu otra hija morirá, yo me ocupare de ello.
Su padre dijo entre lágrimas…
Sr. Takuma – Me has dado una gran alegría, mis dos hijas viven y así deseo que sea, no interferiré, aunque desde ahora me dedique a extrañarla y no a llorar su muerte.
La pequeña Toboku, creció convencida de que el día que se acercara, aunque sea accidentalmente a su familia, su hermana morirá, por tanto, al morir su madre adoptiva, se marchó para siempre de la tierra de Kozakura, y así fue que llego a Amn.
FIN.
-----------------------otras curiosidades de TOBOKU----------------------
Restricción sobrenatural de bruja, herencia fata:
El beso de la Ninfa en la frente, No puede besar a nadie para no borrar aquel beso, en caso de ver gente besándose su cabeza entra en shock y no puede evitar llorar. Intensificándose esto hasta llegar a actuar mucho mas extraño.
Tiene 23 años.
Su cabello es negro, pero se ve algo verde por que está siempre lleno de moho, plantas y flores, olfatos agudos también pueden sentir esto.
Sus ropas son siempre prestadas, está claro que nada de lo que viste le va en talle como corresponde, está claro que no fueron hechas para ella.
Su belleza natural es sorprendente (CAR BASE 18 y subiendo)
Al haber crecido en el bosque su sabiduría también se vio incrementada, unos sentidos agudos son necesarios para sobrevivir como animal.
Por haber sido criada con una Shaman al borde de la locura, tiene proyecciones de esta locura en su personalidad, haber comido de mala manera y enfrentado los fríos, enfermado asiduamente han hecho que físicamente sea muy débil.